Opinión
El circo de la amnistía. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy en Ferraz se calienta el ambiente y muestran un claro desprecio por la presunta ley de amnistía que pretende regalar Sánchez al felón Puigdemont».
A este paso van a entrar en la ley de amnistía todos los corruptos, ladrones y estafadores que en los últimos años han engordado su hucha, su cartera y su patrimonio. Razón tiene aquel amigo que mantiene que, llegando los socialistas al poder, hacen uso de las cuatro «C»; es decir, cambian de Casa, Coche, Compañera y Cartera. Y a fe que lo están consiguiendo muchos de ellos.
Solo falta que en ese paquete entren los expresidentes andaluces. Y un huevo duro, que diría Felipe González. Y si entrar esos ‘buitres’ de lo ajeno, imagínense cómo no van a caber ahí la tal Borras –corrupta, cleptómana y ya condenada– los golpistas que pasaron por la cárcel catalana de papel, los fugados y cobardes Puigdemont, Comín y Ponsatí. Ya verán cómo entran en el paquete de amnistía todos los golfos y, quienes defendieron la constitución y la unidad de España, se quedan al sol, además de suspendidos de empleo y sueldo, que es como se encuentran decenas de miembros de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.
Estaría de ver que siguieran condenados los policías a quienes se acusó falsamente y sin sentido mientras campan a sus anchas los malos de la película catalana. ¿Cómo pueden estar en la calle Carlos Puigdemont y Carmen Forcadell a estas alturas de la película del «procès»? Uno y otra no dudaron en apoyar la constitución de la República catalana, aunque su propia cobardía los llevó a desactivarla inmediatamente y, lo que es más grave, no dudaron en calentar el ambiente independentista con aquello de «necesitamos un muerto». Les daba igual que fuera catalán o «españolista».
Se trataba de cargárselo como fuera a la Guardia Civil y a la Policía Nacional de cara al exterior y en un intento de «demostrar» la dictadura y represión que pesaba sobre esa comunidad autónoma (según el independentismo). Una comunidad desequilibrada, millonariamente endeudada y que llevaba años y años robando a España y chantajeando a sus gobiernos. Suerte que no se les logró. Pero tampoco escuchamos en su momento a Grande-Marlasca protestar por esa infamia, indignidad y afán criminal de las primeras autoridades catalanas. Ahora Pedro Sánchez «entrega» cuanto le piden a cambio de seguir en Moncloa y sus ridículos ministros lo llaman a eso «pacificación». Nunca antes habíamos presenciado tanta torpeza, tanta bajeza, tanto intento de chantaje y tan poca dignidad en la Fiscalía, sin olvidar la cobardía de un importante sector de la Judicatura y la desorientación del estafermo en que se ha convertido el sospechoso y presuntamente sectario por su composición, Tribunal Constitucional.
Es evidente que muchas de esas cabezas no estaban equilibradas, como igual de desequilibrada pudimos comprobar que estaba la del presidente de triste recuerdo, Quim Torra, y ahora la del descendiente de franquistas, presidente Aragonés. Ese veneno lo sembró Rodríguez Zapatero al prometer lo que nunca debió hacer: «Aprobaremos el estatuto de Cataluña tal y como lo aprueben los catalanes». A esta gamberrada del leonés, hoy doctor «honoris causa» por la ULE, para mayor vergüenza de la Junta de Castilla y León, le siguió el amamantamiento de Cataluña con la ubre española. Y lo llevó a cabo el mayor mentiroso que ha gobernado en España, con maldad, ‘okupación’ y felonía incluidas.
No ha dudado en destrozar España con tal de seguir en el poder un día más. Tanto en la UE como en su propio partido, donde ha cometido traiciones y atropellos (recuerden el intento de pucherazo con la urna llena de papeletas con su nombre), se han dado cuenta de que es una oveja descarriada del socialismo y un cerebro que tiene una buena pedrada. «Ni son todos los que están, ni están todos los que son». Una información amplia y bien documentada la aporta Rosa Díez en su última publicación. Pero, tranquilos, que otras cabezas huecas le hacen el juego sucio como Yolanda Díaz, la indecente y mermada «Varufakis» que no sabe explicar los ERTE y ha destrozado el tan necesario escudo social del que han quedado fuera más de 900.000 familias. Pero, según ella, en su ministerio hacen «cosas chulísimas». ¡Manda huevos!, que diría Federico Trillo.
Las adivinas y agoreras hace tiempo dejaron caer que los últimos días de Gobierno de Pedro Sánchez serían días de sangre y traición. Ha vuelto a traicionar al Estado al intentar entorpecer el mandato del jefe del Estado al otorgar a Feijóo el derecho de investidura. Más que un entorpecimiento es un bombardeo a la línea de flotación del Estado. Hoy en Ferraz se calienta el ambiente y muestran un claro desprecio por la presunta ley de amnistía que pretende regalar Sánchez al felón Puigdemont. Y se supone que le regalarán el perdón por la malversación, la sedición ya regalada, los 76.000 millones de deuda contraída por Cataluña, el referéndum de independencia, los 10 millones de euros que Putin reclama al fugado de la Justicia (ahora son 36M) y el perdón del Tribunal de Cuentas de todas sus deudas, con el correspondiente abono de intereses de demora.
El caso es que «el Puchi» ha vuelto a primera fila de actualidad, gracias a la mafia en que se ha convertido el socialismo putrefacto a la española. Doloroso es también comprobar cómo a Sánchez no le faltan lamerones que, con tal de seguir cobrando del Estado y en el escaño, venden a su madre o la sortean.
Y alguno hasta da regalos económicos a la empresa de su padre, mientras la tribu de insultadores pone palos en la bicicleta de Feijóo: Bolaños, Chiqui, ‘trilera’ Rodríguez… ¿Y si cinco diputados socialistas de Castilla La Mancha y dos de Castilla y León estuvieran hilvanando un «Tamayazo» con el apoyo de la vieja guardia del PSOE y el conocimiento de altas esferas del Estado? Ahí lo dejo. ¿Apostamos a que Sánchez no forma otro «Frankenstein»?
Por cierto, ¿Qué ha sido del caso PLAYBOL, S.L.? ¿Por qué Sánchez desvió dinero público a sus padres y no al resto de los autónomos?
¿Y si los CDC (Comités de Defensa de la Constitución) traen a España a Puigdemont y lo llevan a las puertas del TS sin conocimiento del Gobierno provisional, y a espaldas del juez Llarena antes de que éste reaccione? Puede ser la charlotada del siglo y quedar Sánchez y Llarena como el «Bombero Torero». Al tiempo.
En fin, quienes lloran por la amnistía, en el pecado llevan la penitencia.
España
Los sindicatos reactivarán algaradas y movilizaciones. Por Jesús Salamanca Alonso
«La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas»
Con tanta ayuda pública, los sindicatos mayoritarios viven en la abundancia como señores feudales venidos a menos. Permiten llevar una vida de lujos y privilegios; eso hizo hace unos años que, en algunas sedes de las formaciones mayoritarias, colgaran longanizas como forma de llamarlos «chorizos»: esas debieron de ser bien acogidas porque no las devolvieron, confirmando lo que ya se sabía.
Mientras se dan una vida de lujo y sin sobresaltos, los trabajadores ven cómo los recortan y aprietan cada vez más. Por eso, la ciudadanía en general, exige que sean los afiliados quienes mantengan a esas organizaciones tan costosas, tan poco rentables y desprestigiadas. Protestar, deben de protestar mucho, pero en lo de trabajar ya tengo más dudas y una prueba es que más del 30% de los convenios colectivos siguen sin aprobar, pero como no afecta directamente al bolsillo de ellos, pues tranquilidad, no hay prisa. Si esa es su forma de actuar en todo, mejor que cierren sus sedes, envíen al tajo a sus liberados y se jubilen los dirigentes, que ya chirría y molesta hasta su imagen degradada y despreciada sindicalmente.
¡Qué diferencia, de lidiar con esta gente que se agarra como lapas al sillón, a negociar con Marcelino Camacho, Nicolás Redondo y, posteriormente, José Mª Fidalgo y Cándido Méndez! Hay que destacar que Nicolás Redondo luchó y padeció el franquismo y siempre fue un referente en la lucha obrera en las acerías navales de Vascongadas. Y puesto que vive en el mismo municipio del que es natural Patxi López, no estaría de más que le diera unas lecciones de urbanidad, educación básica, cortesía, dignidad y protocolo; tal vez de esa forma dejaría de hacer el ridículo en las controladas y sesgadas ruedas de prensa del Congreso de los Diputados, más propias de un dictador que de un demócrata. No por casualidad lo llaman «el zorro del Congreso» por sus espantadas.
Volvamos al gran logro que ya planifican las comunidades donde la derecha y VOX trabajan para formar Gobierno: la eliminación y dependencia de las ayudas públicas. Andalucía lo tiene claro y ya ha anunciado que retirará el 50% de las ayudas sindicales. Sin duda, es un intento fallido, ya que debe ser el 100% si no quiere tener problemas a corto plazo, lo mismo que Castilla y León. De Aragón apenas ha trascendido nada al respecto, pero es firme el convencimiento de seguir la misma línea que las demás comunidades. Extremadura también acabará con ese atropello que ha existido durante años: tal vez se chupen menos cabezas de gamba y se respete más a los pobres crustáceos emparentados con el langostino y el camarón.
Lo prometido por Andalucía es el camino que seguirán las demás, excepto las dos comunidades rebeldes, más egoístas y aprovechadas e insolidarias. También es el momento de que los trabajadores se organicen contra los sindicatos sectarios y de clase y convoquen movilizaciones contra ellos. En una reunión de amigos, el más político de todos comentaba que «si VOX no cumple su compromiso, lo mejor es que no participe en los gobiernos autonómicos y calle en lo sucesivo» La falta de experiencia en la formación de equipos de trabajo y en gobernar instituciones puede hacer que VOX interfiera en cuestiones que deben darse por superadas. Desde que se celebraron las elecciones ya va siendo hora de que se formen los gobiernos. Han perdido demasiado tiempo con la constitución de las mesas de cada Parlamento y cualquiera diría que les da miedo dar el paso de formar los gobiernos. ¡A trabajar, gandules!

A ver si es verdad que se les acaba el abuso público y se inicia la transparencia que nunca ha existido, ni en las comunidades y no digamos en el Gobierno central donde nos ocultan hasta los viajes viciosos, lascivos y deshonestos del Falcon al ser declarados treinta y nueve de ellos como secreto de Estado. Eso no huele bien y menos los que llevaban destino a República Dominicana y a Venezuela vía Colombia.
Llevamos sin una huelga general muchos años y no será que no ha habido motivos para ello: corrupción, latrocinio, malversación, mordidas, comisiones, nula transparencia, ataques a los jueces, corrupción del exfiscal general y otras instancias más respetables que el Gobierno del felón «cum fraude». Ahora que se sienten rechazados los sindicatos, las huelgas se cuadruplican en este año 2026, debido al bloqueo de las negociaciones salariales. Más de un 30% de los trabajadores están afectados.
Hay que recordar que desde 2022 parecía que la relación entre empresas y trabajadores se había normalizado o, por lo menos, se había calmado debido al acuerdo entre CEOE, Cepyme y el sindicalismo fantasma de la izquierda bolchevique, protegidos por doña Yolanda «Tucán», hoy caída en desgracia en el Gobierno sanchista. Sus traiciones al sanchismo y a Podemos le han pasado factura. Nadie le admite en sus filas porque lo que toca, lo desgobierna. ¡Si tendrá capacidad de traición y facilidad para la misma que hasta a su principal mentor lo «apuñaló» por la espalda! ¿Se acuerdan de Xosé Manuel Beiras, político y economista gallego, además de líder del BNG? Si a ello añaden la protección y encubrimiento al pederasta Ramiro Santalices por pare de Yolanda, pues ya tienen todos los ingredientes para que nadie se fie de ella y genere un rechazo brutal, menos en UGT y CC.OO. a quienes ha regado de euros y prebendas.
Las solicitudes de huelga y los conflictos laborales ya han comenzado y aumentarán si hay adelanto electoral y se hunde, como es previsible, la zurda sindical, falsaria y ruinosa. Quienes llevan siete años tirándose a la bartola se reactivarán con las algaradas y las movilizaciones.
Tan sólo las huestes del felón tranquilizan a esos sindicatos radicales y reaccionarios cuyo logro de la «derechita cobarde» será eliminar por completo las abundantes ayudas y subvenciones públicas que reciben los dos sindicatos sectarios y falsarios amparados y amamantados también por la mafia criminal sanchista.
