Opinión
Escuela sanchista de mentir y encubrir. Por Jesús Salamanca Alonso
«Es incapaz (Yolanda Díaz) de dejar el Gobierno corrompido, y mostrar un mínimo de dignidad. Dudo mucho que sepa lo que eso significa»
La ministra Yolanda Díaz ya no engaña a nadie. Se ha caído su sombrajo y se le ven las vergüenzas de encubridora, hasta el propio Ramiro lo ha reconocido. Calló ante los abusos socialistas, engañó a los trabajadores con subidas ficticias o de tres eros; tragó con la corrupción permanente y mostró su capacidad de genuflexión ante Sánchez para no perder el sillón, las prebendas y el gran piso que todos consentimos y pagamos. Eso nos da derecho a decir que es una incompetente total, además de impresentable, amparada por la ignorancia de Urtasun y respaldada por al aprovechado Sánchez, con tal de que permanezca callada. Es incapaz de dejar el Gobierno corrompido, y mostrar un mínimo de dignidad. Dudo mucho que sepa lo que eso significa.
La formación de Sumar no lucha contra el sistema corrompido que nos han instalado lentamente: vive de él. No son alternativa para nada y pierden apoyo en cascada, son cómplices de una corrupción y de una forma de hacer que ya denuncian propios y extraños. A ello se une la protección a violadores y agresores sexuales; parece su ADN como el sanchismo. Con Errejón, Monedero, Salazar y otros muchos callaron, protegieron, ocultaron y se hicieron los ciegos, pero con el reciente caso de Julio Iglesias resulta que ya lo han condenado, cuando aún es presunto y ni siquiera las denunciantes lo han ratificad Y tal vez no lo ratifiquen salvo que haya presión externa e interesada. Hasta las medallas piden que se le quiten a Iglesias: me refiero a Julio, no a la “rata”, que no las tiene ni las tendrá. ¡Otra pancarta que se les ha caído a las feministas de salón! ¡Ya veo a lo lejos la flotilla de feministas que viajan a Irán, pero muy a lo lejos!
La ministra pasará a la historia por los cuatro millones y medio de parados más millón y medio de fijos discontinuos, que no suelen trabajar en gran media y del paro juvenil más alto de la historia española. Todo un despropósito de ministra. Yolanda, la ministra de la mofa y sindicada para más ridículo, ha aprendido en la misma escuela de mentir que Pedro Sánchez, aunque él diga que no ha mentido y que solo ha cambiado de opinión, ¿se puede ser más hipócrita? La mentira es el denominador común de este Gobierno, desgobernado, ridículo y patético. Todo lo tapan, ocultan o encubren. Ahora entiendo a ese viejo socialista cuando decía que «si volaran los tontos de mi partido, no nos daba el sol».
Eso no tiene nada que ver con el PSOE: es el sanchismo puro y duro. Como ha dicho el juez es una mafia criminal, y añado yo «al más puro estilo de la mafia napolitana». Nunca España tuvo mayor corrupción entre los miembros de su Gobierno, ¿tengo razón Víctor Torres? ¿Tengo razón ‘Oscargután’? ¿Tendré razón chiqui Montero? ¿Y qué hay de lo tuyo, Felisín? ¿quién es la ministra que saldrá en la foto en paños menores? Esa foto se guarda en caja fuerte para la campaña electoral. Doy fe.
El presidente, que ya no representa a los españoles, tendría que empezar por contar los viales a Dominicana y Rabat por parte de su señora o lo que sea; los viajes de Rodríguez Zapatero a Dominicana y su vinculación con PDVSA; el objetivo de las maletas de Delcy Rodríguez; el abandono de ZParo a los presos españoles en Venezuela y que ahora se intenta disimular y falsificar con mantequilla, incluso llamando a las madres de los encarcelados para que permanezcan callados. ¿Se puede ser más «hijo de fruta»? El pueblo debe saber que los presos españoles en el helicoide son 74 (disponemos del listado y ellos nos irán contando las marranadas del régimen bolivariano) y no veinte, como dicen los falsos periodistas de la izquierda tóxica o el culero portavoz de la ultraizquierda podemita, ¿por qué no salieron antes? Zapatero, según me dice una expresa, no quería que salieran presos españoles porque sabían demasiado y malograrían su estancia en España. Lo que aún no sabemos, pero acabaremos sabiéndolo, es si llegó a participar en las orgías sexuales de Maduro con las presas (algunas españolas) con las que se agasajaba a los invitados de Nicolas «El Inmaduro».
Puedo prometer y prometo que al próximo que me diga que Zapatero ha protegido y mirado por los presos españoles, le corro a gorrazos, a porrazos o a puntapiés. El «Bambi» tramposo y engañoso jamás movió un dedo por los presos. Y el tal Albares, para vergüenza de la diplomacia, se limitó a mirar al tendido cuando el hermano de Delcy Rodríguez amenazó a Edmundo González con quedar preso si era preciso. Eso sí, han tenido preso a su yerno por el delito de ser yerno de Edmundo. Así eran los delitos que se inventaba el asesino y narco-dictador, Nicolás Maduro, y su tropa de Gobierno. Pero eso no ha terminado
No entendemos el intento de bloqueo de Delcy y la suelta de presos, hasta los moribundos, cuando se enteró de que iba a ser recibida Corina Machado por Donald Trump. El miedo circula por sus venas. Y si mantenemos la rabia sin eliminar al perro, mal vamos. Por cierto, ¿apostamos a que Maduro tiene un accidente inesperado en prisión como solían tener los terroristas en las cárceles alemanas?
La resistencia de Sánchez la ha copiado de Maduro y del «gorila rojo». Él y su Gobierno han perdido la dignidad. Aguantan carros y carretas, lo niegan todo si hace falta hasta que el juez de turno pone los puntos sobre las «íes» o acentúa la palabra «miserable». No me corrijan, por Dios, ya sé que miserable no lleva acento, pero en el PSOE-sanchista se acentúa con el tiempo. Así me lo planteó un viejo socialista, que hubiera acabado con el sanchismo con dos gorrazos.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
