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Dos cloaqueros franquistas: Arias Navarro y Gutiérrez Mellado

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Dos cloaqueros franquistas (I): la CIA mató a Carrero con la ayuda de…

 

 

La Transición: un timo para todos los españoles

 

Ante la gravedad de la crisis presente, en todos los aspectos de la vida española, y al margen de la ideología personal de cada uno, cada vez más españoles se preguntan cómo hemos llegado hasta aquí. Cómo la vida pública ha podido degenerar tanto en tan pocos años, si es que son pocos los que viene durando este Régimen horrendo, basado en la mentira absoluta en la Transición y la democracia.

En realidad, el timo de la Transición no empezó con la muerte de Franco, como se nos dice, sino bastante antes. Con los propios franquistas enzarzados en una lucha a muerte por la sucesión de un Caudillo que no podía durar eternamente. Y con unos servicios extranjeros trabajando intensamente por apoderarse de España y aprovechar esas rencillas internas del propio Régimen, cuya salud se deterioraba el mismo ritmo que la de Franco.

Y al final, como no podía ser de otra manera, al final, esta olla a presión terminó reventando y se llevó por delante a la única persona que podía mantener el tinglado unido. Incluso por encima de las diferencias abismales entre las distintas facciones de los franquistas.

 

La ETA no fue, pero estuvo encantada de figurar

 

Los etarras, es tiempo ya de decirlo, son los payasos de este circo. Siempre lo fueron, ya en tiempos del Franquismo, cuando el Régimen anterior los utilizó a destajo para sus propios fines propagandísticos. Siempre viene bien tener un enemigo común y despiadado, cuanto más salvaje mejor, pero los capullos veinteañeros que vinieron a hacer su máster a Madrid no pudieron ser los autores de nada.

Y eso se supo desde el principio. Incluso el difunto Suárez ignoró a la ETA en esta farsa de la autoría cuando afirmó, en su día, que se iba de Moncloa sin saber si la muerte de Carrero se había pagado con dólares o rublos, pero no es posible que fuera tan imbécil como para creerse eso. Más bien pienso yo que nos creía imbéciles a los españoles, como demostró en tantos otros de sus timos transicionales. Y es que hay demasiadas pruebas de que fue la CIA, en connivencia con sus cómplices en el régimen de Franco, la organización terrorista que estuvo por detrás y por delante del magnicidio de Carrero. Lo de ETA no hay quien se lo crea.

 

Hay que desmitificar el comando Madrid

 

Vamos a ver si terminamos con el mito de los temibles comandos de ETA de una puñetera vez. Porque aquí nadie niega que haya habido terroristas expertos entre sus filas, pero el común de sus famosos gudaris siempre han sido chavales en edad de ser estudiantes. Y eso cuando aún estudiaban, como era el caso en los 70, una época en que todavía mostraban una mínima preparación intelectual de algún tipo, pero en cualquier caso ese comando Madrid que mató a Carrero no era más que una pandilla de jovenzuelos. Ellos solos nunca pudieron hacerlo.

Mucho menos cuando se sabe muy bien cómo fueron sus correrías por Madrid, siempre en compañía de comunistas que estaban más fichados que el Dioni. Y pegando tiros en la Casa de Campo, claro, para entrenar. Y tomándose sus cañas por Carabanchel sin dejar de hablar en vascuence, por supuesto, para que luego digan que el Franquismo perseguía esa diversidad lingüística.

¡Tanto daban el cante que en el bar al que iban, por cierto, demasiado lejos de Ciudad Universitaria, llamaban a estos estudiantes los de la ETA! Y a un guardia civil que frecuentaba el lugar les llamó la atención todo esto y se enteró de hasta dónde vivían, por lo que informó a sus superiores del asunto, pero recibió la orden tajante de dejar en paz a los chavales.

 

 

Cinco razones para matar a Carrero

 

Carrero Blanco era un tipo muy duro y totalmente de la cuerda de Franco, es decir: era de todos en el Régimen y de ninguno. Y fue así como ambos consiguieron hacer perdurar el Franquismo pese a las presiones externas y las discusiones internas, pero ahí está también la clave de su asesinato por varias razones.

Una causa para matarlo, la principal, es porque no admitía las interferencias de los gringos ni de nadie. De hecho, Carrero se había reunido con Kissinger justo el día antes de su muerte, para decirle como tantas veces que no a sus guerras en Oriente Próximo. El Régimen de Franco se había caracterizado por decirles NO A LA GUERRA a los yanquis y hasta habían llegado, en su atrevimiento, a aconsejarles por su bien que dejaran en paz a los vietnamitas, como hizo el propio Caudillo con el bueno de Lyndon Johnson. Porque estos demócratas no dejaban de presionarnos para involucrarnos en sus cruzadas, entre otras injerencias graves a las que querían obligarnos y a las que ahora, curiosamente, estamos totalmente plegados.

La segunda razón para matarlo es que, al estar por encima de todas familias del Régimen, como primus inter paris al servicio sólo de Franco, Carrero resultaba el principal escollo para que ninguna de esas facciones pudiera hacerse con la hegemonía.

Y otra razón es que precisamente por esta lucha interna, entre facciones del Franquismo, para evitar que ninguna familia se sintiera desplazada, Franco había delegado en Carrero la Presidencia de un Gobierno de su elección. Un gabinete formado por tecnócratas que a él le debían lealtad, por supuesto, pero en que se le había obligado a aceptar un Ministro del Interior ajeno a él. Un miembro del sector más bunkerizado, Arias Navarro, con fuertes apoyos en las Fuerzas de Seguridad y también en personas cercanas el Caudillo. Entre otros, la propia Carmen Polo.

 

 

Los espías de Carrero Blanco

 

También relacionado con lo anterior estaba la cuarta circunstancia, no menos importante, de que Carrero Blanco comandaba un Servicio Secreto formidable, que se enteraba absolutamente de todo. Eran los mejores espías de España y Carrero los utilizaba para neutralizar a los posibles adversarios del Régimen, que él convertía en sus propios enemigos personales. Incluso truncó la carrera de personas muy allegadas al Caudillo, porque el neutral protector del trono no se casaba con nadie. No es de extrañar, por tanto, que una vez desaparecido Carrero, muchísimos potentados respirasen tranquilos. Aliviados de no tener sobre sí esa presión latente.

Por último, la quinta gran razón para cargarse a Carrero Blanco era su austeridad. No cambiaba ni de bolígrafo por no gastar, ¿podéis imaginarlo hoy en día? Y no sólo esto, sino que se mostraba completamente intransigente con los despilfarros de los demás funcionarios, por supuesto, a los que quería hacer extensiva su estoicismo de monje. Otro rasgo más que compartía con Franco, su bienamado jefe, al que sirvió toda su vida, pero que no le hacía popular entre sus subordinados.

Y no es ilógico pensar que, en el seno de sus propias Fuerzas de Seguridad, que él controlaba totalmente, muchos gerifaltes soñarían con presupuestos más abultados y nóminas en B. Y ahí están los famosos fondos reservados para demostrarlo, que el Felipismo hizo tan famosos, pero que ya antes se manejaban a destajo.

Como podemos ver, de todas estas razones, ninguna encaja directamente con ETA. ¿Por qué? Porque los etarras, como en toda su patética historia, son irrelevantes en el magnicidio que cambió España.

 

También intentaron matar a Franco

 

Esta última razón constituiría el aldabonazo último para el atentado, ya que no hay muchas dudas sobre qué Arias Navarro estuvo directamente implicado en el crimen. Es más, llegó a jactarse de ello en conversaciones que los propios agentes de Carrero, tras la muerte de éste, llegaron a interceptar y le pasaron al propio Caudillo:

Hay que cargarse al viejo… ¡Me lo paso por los cojones!

Por supuesto, se refería a Franco, pero hacía extensivo su desprecio al entonces franquista Juan Carlos:

¡Qué se ha creído el mozo! Hemos estado a punto de cargarnos al viejo y ahora, ¿vamos a seguir aguantando el caudillaje? Eso se ha acabado, ¿me oyes? ¡Me paso al mozo por los cojones!

Por su parte, Franco aconsejaba moderación a su camarilla.

¡Qué vamos a hacer si el primer traidor es el Presidente! Pero no hagan nada, no hagan nada, que sería complicar las cosas.

 

 

Franco se vio superado por la traición

 

¿A quién tenía prevención Franco, ya mayor y con un pie en el estribo? Lógicamente a los gringos, por supuesto, que estaban encantados de ver cómo el Régimen se descomponía: ellos serían sus herederos. Pero para monitorizar esa voladura controlada de un Régimen que los había desafiado desde el principio, pese a su inmenso poder, los yanquis necesitaban de unos ejecutores que realizaran el trabajo sucio desde las entrañas.

Y no hablo precisamente de los jovenzuelos vascos que vinieron a Madrid a hacer el mamón, no: hablo del Ministro del Interior de entonces, que alardeaba en petit comité de poderse cargar hasta a Franco, y también de un no menos oscuro personaje: el deificado General Gutiérrez Mellado. Pero de estos dos hablaremos en el siguiente episodio, donde aclararemos más detalles de este magnicidio y su manto de mentiras y silencio.

 

Dos cloaqueros franquistas (II): los mejores asesinos antifranquistas eran franquistas

 

 

El Régimen Franquista tardío: un homenaje a los Corleone

 

Por más que saquen pecho los etarras y sus amigos comunistas de entonces, que eran cuatro pelagatos de Madrid, ninguno de ellos tuvo un papel mínimamente relevante en lo ocurrido con Carrero Blanco. Los franquistas no necesitaban de nadie para matarse entre ellos y liquidar, tirando cada bando por su lado, de un Régimen que sólo Franco había podido unificar. Y a la sombra del Caudillo, por supuesto, su perro guardián y estratega de cloacas: Don Luis Carrero Blanco.

Ya nos hemos referido en el artículo anterior a la imposibilidad de que ETA tuviera el más mínimo protagonismo en el gran magnicidio, tal vez el más espectacular de la Historia, pero tampoco la CIA hubiera podido hacerlo todo sin ayudas internas del Régimen. También hemos razonado cómo el Ministro del Interior del Gobierno de Carrero no sólo se cargó al Presidente, o le ayudó a morir, sino que amenazaba con matar también a Franco o al entonces joven Juan Carlos. Un Príncipe de Asturias que estaba bajo la tutela de Carrero, en todos los aspectos, por lo que la muerte repentina de éste dejó al heredero de Franco en una situación complicada. La misma que la de Amadeo de Saboya cuando mataron a Prim.

 

 

La carta de Milans del Bosch a Gutiérrez Mellado

 

Para ilustrar este clima de puñales desenvainados, entre los propios subalternos de Franco, no se me ocurre un mejor testimonio que la carta del Milans del Bosch a su compañero de armas: Gutiérrez Mellado. Según Ricardo De la Cierva, probablemente la carta más dura que jamás un General español le haya escrito a otro y en la cual, escrito entre líneas, están algunas de las claves de lo sucedido. No sólo en el 23-F, en el cual ambos fueron los grandes protagonistas militares, sino incluso en la propia Guerra Civil y la muerte de Carrero. Hay que aclarar, antes de nada, que la misiva está fechada justo después del desgraciado 23-F, por lo que Milans la escribió desde una prisión militar:

No puedo empezar esta carta con el encabezamiento normal entre militares, de «mi querido amigo y compañero», porque a ti no te considero ni amigo, ni compañero, pero, además, tendría que cambiar el adjetivo de querido por el de «despreciable», que es lo que realmente siento por ti y que, a fuer de ser sincero conmigo mismo, tengo que decírtelo…

No está mal para empezar, ¿verdad? El destinatario de la carta, General Gutiérrez Mellado, había sido el supuesto héroe de la quijotada del Congreso, pero aquí llega lo interesante del asunto:

Decía, que ni yo ni nadie, podíamos admitir lecciones de ética militar de ti, pues ¡cómo se pueden admitir de quien —siendo oficial—, la única vez que ha combatido, en vez de hacerlo al frente de sus tropas y frente al enemigo, lo ha hecho de la sucia forma de los espías, de las dos caras; de la puñalada por la espalda!

 

Un General y un Ministro con demasiados trapos sucios

 

¿Un General-espía como lugarteniente de Suárez y héroe del 23-F? Como veremos ahora, siguiendo con la carta de Milans, su historial de cloaquero se prolongaba mucho más hacia atrás:

¿No es así como luchaste en lo que yo llamo Guerra de Liberación y ahora se suele conocer por Guerra Civil? Es decir, luchamos en el mismo bando, pero de forma bien distinta: yo al frente de unidades de La Legión; tú desde dentro del bando rojo o republicano, como quieras llamarle. Y muchas y muy importantes «fechorías» debiste de hacer cuando no solamente creo que tienes el «valor reconocido» sino que, según se dice (es vox populi), tú mismo te propusiste para una importante condecoración, que un prestigioso general rechazó diciendo: «A un espía se le paga, pero no se le condecora».

Nuestra actitud, por lo tanto, en la guerra, ha sido bien distinta y esa misma actitud la hemos seguido, los dos, en la paz: yo siempre de frente, de cara; tú siempre actuando en la sombra y por la espalda. En cuanto a tu valor «reconocido» también tendría algo que decir, pues creo que es preceptivo para alcanzarlo, tres operaciones con bajas en tu unidad o una herida frente al enemigo o un determinado periodo de operaciones. No sé que tengas nada de ello, pero en fin, algo muy importante debiste hacer en la retaguardia roja, cuando te lo apuntaron en tu Hoja de Servicios, sin pasar, tampoco, por Rusia, Ifni o Sahara…

 

La realidad de las 13 rosas: ¿un ajuste de cuentas entre franquistas?

 

Pero después de este repaso a su Hija de Servicios como espía, y no como soldado combatiente, Milans le lanza a su enemigo su estocada definitiva:

Podría seguir dando razones para demostrar que nadie puede recibir lecciones de ética militar de ti y recordar muchas cosas que se dicen de tus actuaciones y que nunca han quedado suficientemente claras: Villaviciosa, Regimiento a Caballo, muerto en la Carretera de Extremadura, etcétera, etcétera, pero estimo que no es necesario.

Muy bien: quedémonos en ese punto. Resulta que ese famoso crimen de las 13 rosas tuvo en su organización, cuando menos, la existencia de una mano negra que no era precisamente roja: era este personaje tan curioso, el espía uniformado de Franco, a quien Milans relacionaba con un secreto a voces entre las Fuerzas Armadas: el hecho de que ese crimen de la Carretera de Extremadura, en el que otro importante gerifalte del Régimen murió, apenas terminada la Guerra, bien pudiera tener un origen franquista. ¿Por qué?

Por la misma razón por la que muchos potentados del Régimen, al enterarse de la muerte de Carrero, respiraron de alivio: ese muerto en el atentado sabía demasiadas cosas demasiado graves sobre personas influyentes del Franquismo. Y el entonces notario Arias Navarro, que en la Guerra se aplicó a fondo en la represión de los pro-gubernamentales en Málaga, al parecer tenía un pasado como masón que interesaba a toda costa ocultar. ¿Figuraba en una lista negra el que llegó luego a Ministro y hasta a Presidente del Gobierno, Don Carlos Arias Navarro? Eso explicaría por qué mataron a ese espía a traición, simulando una cacicada terrorista como la que luego prepararían contra Carrero.

 

Entre espías anda el juego

 

El desprecio visceral de Milans del Bosch por su compañero, el también General Gutiérrez Mellado, no es nada nuevo en los mundos de Inteligencia. Los soldados combatientes siempre despreciaron a los espías, que se valen del juego sucio y pueden cambiar de bando con facilidad. Y es que encima son ellos los que luego tienen la influencia suficiente como para escalar alto, en las dignidades del Estado, hasta el punto de llegar a dar órdenes a esos soldados de verdad. Y creo que con estas anécdotas que he contado sobre estos dos personajes, Arias Navarro y Gutiérrez Mellado, se puede entender un poco mejor qué clase de personas son las que toman las decisiones que afectan a los países.

Lo más curioso de todo es que el destino es irónico, porque Gutiérrez Mellado también murió en una carretera, en su caso en un sospechoso accidente. Y Arias Navarro, por su parte, cumplió un recurrente papel en la Historia de España: el del Ministro de Interior que entierra a su Presidente y ocupa su plaza, ni más ni menos, una circunstancia surrealista, pero que se ha repetido hasta la saciedad desde Prim hasta nuestros días.

 

 

¿Cómo? ¿Qué el que mató al Presidente ocupó su sillón?

 

¿Cómo puede ser que al Ministro del Interior le maten al Presidente y no le pase nada sino al contrario, pues le encumbran hasta ocupar la plaza del caído? Resulta chocante, sí, pero es lo que sucedió con Arias Navarro y el finado Carrero: no en vano fue este oscuro malagueño el que nos comunicó a los españoles ese lacrimoso Franco ha muerto. Pero es que él mismo intentó matarlo, poco antes, lo que resulta todavía más irónico.

Además, si no fuera así, no se entiende todo lo que sucedió antes, durante y después del magnicidio. Pensadlo bien: ¿cómo es posible que esa pandilla de jóvenes vascos que vienen a Madrid, sin tener ni idea cómo es la ciudad ni mucho menos de su oficio de terroristas, hayan podido cambiar ellos solos el rumbo de nuestra Historia? ¿Conocía Carrero Blanco, jefe del poderoso CNI de la época, las correrías del comando Madrid? Por supuesto que sí, suponemos, cuando era además el Presidente del Gobierno, lo que nos invita a pensar que Carrero estaba jugando con estos ratones por algo. Alguna razón estratégica, seguramente, como marcar objetivos por medio de seguir a estos personajes. Después de todo, es lo que hacen todos los servicios de Inteligencia con sus disidentes.

Y lo que es más inquietante aún:

¿Cómo es posible que en la Seguridad del Estado, donde conocían perfectamente los movimientos de los etarras en Madrid, les dejaran matar al Presidente? ¿Recordais la anécdota del guardia civil que quiso detenerlos y al cual le pararon los pies?

Pues hubo más episodios como ésos. El propio etarra Argala, al que luego matarían en Francia en otro atentado, acudió a un congreso de comunistas en el cinturón rojo de Madrid, y esto a pocos días del magnicidio. Tranquilamente. Parece sacado del guión de una película, ¿no creen?

 

La CIA se aprovechó de las rencillas dentro del Régimen

 

A río revuelto, dicen, ganancia de pescadores, pero siempre hay un pescador que tiene una red más grande. Y la realidad del magnicidio de Carrero fue que la CIA, a pocos metros de la embajada yanqui en Madrid, ejecutaron a la mano derecha de Franco con la ayuda imprescindible de sus subalternos. Algunos subalternos, quiero decir, que vieron su oportunidad de pegar su zarpazo y avanzar posiciones en la lucha por el trono.

Tan grave fue el asunto que el propio nieto de Franco afirmaba, emocionado, que vio a su abuelo llorar en casa antes de que todos lo contemplásemos en público. Y su abuela le explicó que no había visto llorar a su marido desde que la Guerra terminó, tal vez porque el viejo intuía que otra contienda sangrienta empezaba: la de la lucha por el poder, pura y dura, ya sin cortapisas ni protectores del trono, porque tras Carrero sobrevino una anarquía fáctica dentro del Régimen. Y de hecho nunca hubo juicio, siquiera, como síntoma de que a nadie le interesaba remover el asunto, sino al contrario. El muerto al hoyo y el vivo al bollo. Lo mataron y se acabó.

No es de extrañar, por tanto, que Juan Carlos se rindiera a la evidencia de que no podía sostener ya ningún Franquismo sin Franco. Nada estaba atado y bien atado, claro está, salvo por la CIA. Por esto fue que el Emérito se plegó a las órdenes de Kissinger y echó a andar un auténtico Frankestein de Régimen, llamado democrático, pero formado por cloaqueros de todas las especies posibles: eso que llamamos Régimen del 78 y que hoy por hoy está a punto de terminar, se diría, aprovechando la triste coyuntura de una epidemia, en un enésimo golpe contra la Soberanía e Independencia de los españoles.

 

 

Dos cloaqueros franquistas (III): el Presidente Arias Navarro

 

 

Gutiérrez Mellado y el Presidente Arias Navarro: un tándem mortal

 

El final de estos dos cernícalos es muy diferente según el caso, pero ante todo según la altura que ambos quisieron tomar en las cloacas del Estado. Gutiérrez Mellado, por ser más conformado que el otro, tuvo una vida útil más prolongada en esas altas esferas: llegó a Capitán General, la máxima graduación del Ejército, y pudo dedicarse a descomponer las Fuerzas Armadas como Vicepresidente de su compadre Suárez, pero todo ello se lo debe a que escaseaban los altos oficiales con tan bajos escrúpulos como él. Más tarde nos ocuparemos de su caso.

Arias Navarro, por su parte, llegó a Presidente, ni más ni menos, por lo que estaba claro desde el principio que su vuelo iba a ser más bien corto y problemático. Es el típico caso del estadista que quiere estar con todos y con ninguno, por lo que al final se vio atrapado en su propio doble juego. Nadie se fiaba de él en el Régimen ya caducó y en el nuevo, como es lógico, no pintaba nada. Simplemente le habían utilizado los mismos que más tarde, por distintas razones, no le querían ni ver.

 

Los yanquis lo utilizaron y lo deshecharon

 

Por un lado, su propio bando del búnker andaba desnortado, tras la muerte de Franco, y Arias se veía perseguido por el propio fantasma de su culpa en la eliminación de Carrero. Y por el otro lado, el que de verdad contaba, los yanquis le volvieron la espalda, con su rey a la cabeza, poco dispuestos a sostener ese reducto de un Franquismo ya caduco. En el nuevo Régimen que se estaba fraguando, entre Washington y Londres sobre todo, ninguna de esas reliquias naftalínicas tenían lugar. Aquello era un nuevo orden que ya estaba pactado afuera de España y Arias fue utilizado, al igual que sus cómplices en el magnicidio de Carrero, para descabezar el Régimen antes de triturarlo. Y después de metido, como siempre, olvidar lo prometido.

 

Ascendió al poder a base de sangre

 

Frente a viento y marea, el cloaquero Arias Navarro se agarraba a poltrona que tanto le había costado conseguir. Tanta sangre de otros, sobre todo, en tu imparable ascensión el poder supremo. Un largo camino desde que siendo notario en Málaga, cuando la Guerra, ocultó su pertenencia la masonería y se sumó al Alzamiento. Y tapaba así sus vínculos con el poder occidental mientras depuraba, con la máxima energía, a los elementos peligrosos para la Patria, la Religión y quién sabe si para el mismo, por su pasado, dado que tenía tanto tenía que ocultar. Hasta tal punto de que tuvieron que liquidar más tarde a Gabaldón, junto a tu chófer e hija, en ese mafioso crimen de la Carretera de Extremadura.

 

 

Ese feo asunto del que ya hemos hablado anteriormente y en el que Gutiérrez Mellado, como el General Milans le recordó en una carta pública, estaba metido hasta el cuezo. Un crimen de omertá para que Gabaldón no cantase los ilustres nombres de tantos masones y en general de personas con trapos sucios, para los parámetros de Franco y su gente, lo que podía significar el final repentino de su ascendiente en la nueva España. Por el camino, por supuesto, murieron también cabezas de turco como las 13 rosas, pero hubo más crímenes de este tipo e incluso en pleno centro de Madrid. Porque hay gente que no se conforma con salvar únicamente la vida con el cambio de chaqueta, sino que quieren progresar a toda costa, aunque sea sobre una escalera de fiambres.

Y así fue que nuestro amigo llegó a Alcalde de Madrid, antes de ser Ministro del Interior. Y en ese puesto aprovechó enseguida la coyuntura de un Presidente como Carrero, tan temido y odiado por tantos, para liquidarlo y ocupar el sitio de su víctima. Sin embargo, él, que tanto iba de duro, no tenía el carácter ni seguramente la legitimidad de los que sí podía presumir Carrero Blanco.

 

Nadie lo quería, ni en el Régimen ni fuera de él

 

Estaba claro que era un Presidente de paso, algo interino hasta que muriera Franco y se le pudiera reemplazar por alguien más dócil para los yanquis. Porque detrás de Arias estaban los duros del Régimen, pero es que hasta sus acérrimos lo abandonaron. Por ejemplo, el veterano Iniesta Cano, que mandaba la Guardia Civil, le dejó de lado por mostrarse dispuesto a abrir el melón del aperturismo. Y hay que comprender quiénes eran los personajes. Iniesta Cano era un General veterano de la Guerra que había combatido en la División más fuerte y temida, la Mano Negra, que presumía de invencible en todas sus batallas.

Y su participación posterior en lo de Carrero parece obligada, por su responsabilidad al mando de la Benemérita, de tal modo que el propio Blas Piñar lo señaló como cómplice en el crimen. Y aparte de esos amigos y apoyos que le abandonaron, los del sector del búnker, en el Régimen era sabida su participación en el complot que mató a Carrero.

El caso es que Arias Navarro carecía de las espaldas y los apoyos que permitían a Carrero medirse, con toda la contundencia, frente a notorios terroristas como Kissinger, que fue sin duda el verdadero capo de la conspiración. No en vano también se reuniría con el Primer Ministro italiano, Aldo Moro, justo antes de que éste fuera secuestrado y asesinado en otro espectacular magnicidio. Es el sello de la CIA, no cabe duda: organizan guerras y golpes de Estado y no disimulan sino al contrario, parecen jactarse de su impunidad. Pero en España, parece mentira, los progres se alegran mucho de casi todo lo que nos hacen.

 

 

Se ofreció a entrar en guerra con Portugal

 

Arias Navarro, por el contrario, siempre ocultó su ascensión en el poder por una escalera de ataúdes. Una lista que incluía a víctimas del propio Régimen, por lo que estaba ya marcado antes de empezar a gobernar. Pero sus intentos de seducir a unos y otros terminaron mal, porque la disidencia y la CIA ante todo no querían cambios: querían acabar con el Régimen por completo. Y desarrollaron una estrategia terrorista que culminó en el atentado de la Calle del Correo, pero que tuvo muchos episodios violentos, en los cuales Arias se jactó de emplearse a fondo. Y de una estrategia conciliadora con la oposición pasó, a golpe de atentado, a una postura más inflexible y enrocada.

Cercado por los enemigos del Régimen quiso mostrarse duro, pero ya era tarde: los suyos le habían ya abandonado. De hecho, uno de sus gestos más patéticos fue ofrecerse a los yanquis para invadir Portugal desde España. Acabar por la fuerza con el auge comunista del país hermano, tras el éxito de la Revolución de los Claveles. Un intento desesperado por congraciarse con aquéllos a los que tanto debía, pero que a la vez tanto a él le debían también. Nada de esto le funcionó.

 

La lucecita del Pardo

 

Arias Navarro ha pasado la historia como ese señor entrañable que nos anunció el fallecimiento de Franco, con lágrimas en los ojos, pero hasta eso es otra mentira. Como ya hemos visto, Arias no sólo mató a Carrero, sino que por poco no mata a Franco. Y se jactaba de ello ante sus esbirros. Sin embargo, puede que sí haya un trasfondo de verdad en ese rostro desencajado por la pena, al dar el anuncio del fallecimiento de Franco, y es que Arias Navarro se vio muy solo en esos meses finales del Régimen.

Ahí quedan para la historia esas palabras famosas, llenas de patetismo, al recordarles a los españoles que Franco, pese a lo delicado de su salud, aún estaba vivo: la lucecita del Pardo del Caudillo, que aún trabajaba por las noches en su despacho. Sin duda alguna, la única garantía que quedaba del mantenimiento de la unidad del Régimen y de la paz, que muy pronto terminarían.

 

Dos cloaqueros franquistas (IV): el General Gutiérrez Mellado

 

 

Suárez: un hombre gris del Franquismo

 

Una vez dimitido Arias, se seleccionó a otro miembro del Régimen para continuar la voladura controlada del Franquismo. Y el elegido no podía reunir mejores condiciones para la tarea: un hombre gris de Falange, el partido oficial del Régimen, de buena planta y dispuesto a acatar incómodas órdenes. Después de todo, no tenía otro pito que tocar y ahí lo pusieron: de Presidente del Gobierno, ni más ni menos. Un puesto para el que Arias Navarro tuvo que pelear tanto, correr los riesgos que todo cloaquero enfrenta, pero Suárez se encontró con el poder servido en la mesa. De hecho, se trataba de un protegido del propio Arias.

 

 

¿Hasta qué punto era un traidor Gutiérrez Mellado?

 

¿Hasta qué punto era Gutiérrez Mellado un traidor o no? Yo no tengo nada claro. Por un lado, se le pueden atribuir todas las canalladas de Suárez y sus amigos, por haber permitido que se desarrollase el kamikaze Sistema de las Autonomías. Y todo ello en paralelo con la destrucción controlada del Ejército hasta reducirlo, tras sucesivos vaivenes, a la ONG-ETT que es hoy en día. Un dócil instrumento al servicio de los políticos o, mejor dicho, de los intereses globalistas de la OTAN y otras organizaciones genocidas.

Y recordemos el papel trascendental que tuvo Gutiérrez Mellad o en todo esto al llegar a encarcelar, incluso, a generales que habían sido compañeros suyos de armas. Y él sabía que se iba a producir el 23-F y no hizo nada para evitarlo, como Vicepresidente y General, por lo que no se puede aducir que estaba castigando a unos golpistas: él mismo lo era y de raíz, al permitir el 23-F y ante todo la infame Constitución del 78.

 

El proyecto nuclear español: la última carta de la independencia nacional

 

Suárez y su lugarteniente militar y cloaquero, Gutiérrez Mellado, a pesar de todas sus traiciones a la Patria, sí tienen un argumento en su favor para el juicio de la Historia: el Proyecto Islero del arma nuclear española.

Se trata del secreto a voces, aunque siempre mal contado, de que la España de Franco tuvo en su mano el comodín del arma nuclear, y de haberlo conseguido es muy probable que nuestro devenir hubiera sido muy distinto. ¿Os imagináis la España de la Restauración utilizando el submarino de Isaac Peral contra los yanquis, en la Guerra de Cuba? Los enemigos internos de España nunca permitieron que desarrollásemos esa arma fundamental, que hubiera podido dar un vuelco al declive militar español contemporáneo. Pues bien, una traición similar impidió que nuestro país se convirtiera ni más ni menos que en un miembro de ese selecto club de naciones independientes. Y, ¿qué es lo que da la verdadera independencia a una nación moderna? El arma nuclear.

 

 

Cuando veas las barbas de Al Assad cortar, pon el hidrógeno a remojar

 

Lo hemos visto recientemente. ¿Qué es lo que impide a los gringos invadir Corea del Norte, como les gustaría, al igual que han hecho con Siria o Irak? El arma nuclear. ¿Qué les pone tan nerviosos a los del Imperio, en el tema de Irán? El arma nuclear. ¿Qué arma nos faltaría para no haber tenido que sufrir el maldito calvario del Régimen del 78 y las constantes agresiones externas, e internas (facilitadas desde el exterior)? El arma nuclear. Al final, todo lleva a lo mismo.

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Los que quieren salvar vidas se preparan para la III Guerra Mundial

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Mientras se empeñan en salvarnos de sospechosos virus, que nacen y se propagan muy sospechosamente, nuestros infalibles estadistas «europeos» se preparan para ventilar sus diferencias con Rusia, China o Irán por las bravas. Es decir: mientras nos cuentan el rollo de que quieren salvar vidas, que tenemos que ser responsables con la abuela, ellos se preparan para la Tercera Guerra Mundial. Y se preparan para conflicto de total intensidad con un saldo de millones y millones de víctimas, que ninguna pandemia de la señorita pepis como la presente puede provocar. Tiene todo el sentido.

 

Me pregunto qué hará Felipillo Sexto cuando empiece la guerra de sus jefes contra Rusia y tal. Seguro que va a la cabeza de las tropas, en plan Cid.

 

El Régimen del 78 quiere llevarnos ahora a la Tercera Guerra Mundial

 

Se trata de la misma gentuza que provocaron la primera y segunda guerras mundiales, convenciendo a los gobiernos de ambos bandos de que podían ganar sin problemas. Que París o Berlín sería un asunto de dos semanas, cuando a la postre lo fue de no menos de 4 años en cada guerra y con un saldo a corto y largo plazo devastador.

 

En el caso de la Primera Guerra Mundial, además, complicaron aún más el tema con lo que luego llamaron la gripe española, pero que fue una enfermedad contagiosa de tipo respiratorio que se extendió como la pólvora por todos los continentes. No especialmente por culpa de ningún español, luego, ¿por qué llamarlo gripe española? Porque mientras en el resto del continente europeo luchaba a muerte, en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial, en la pacífica España solo teníamos el enorme problema de la gripe tan fuerte que vino esos años. Y, por tanto, le prestábamos más atención, mientras que en el resto de Europa reinaba la censura. Y así es como nos engañan siempre. Como ahora.

 

 

Tenemos que dejar de leer la prensa del Régimen

 

Creo sinceramente que tenemos que dejar de leer la prensa del Régimen. Está claro que ellos tienen más medios económicos y de todo tipo para soltar su propaganda por todas partes, incluso su burda y asquerosa propaganda de guerra, en la cual nos van preparando para el próximo conflicto contra Rusia, China, Corea del Norte o Irán. Y por supuesto que venden unos tratamientos médicos experimentales como si fueran auténticos virólogos, pero todo el mundo sabe que los periodistas son por lo común personas que saben de todo y de nada. por eso me resulta sorprendente que se ponga a pontificar sobre pandemias y guerras de las cuales no tienen ni puñetera idea. Y aquí estamos unos pocos, como en Braveheart, desafiando en inferioridad a la tiranía. Porque ya no tenemos ni siquiera un miserable sector del estado que nos pueda respaldar, tal y como si lo hubo en el pasado.

 

¿Sabías que cinco presidentes del Gobierno de España murieron en 100 años por evitar la guerra?

 

Es uno de los grandes misterios de la historia de España, pero tiene una fácil explicación. Cómo les vas a contar a los españoles que tuvimos cinco presidentes del Gobierno tan valientes que dieron su vida por la patria a manos de los terroristas más cutres, pero más pagados, por el poder internacional, por constituir obstáculos en los planes de esos verdaderos terroristas. Proponerse a una dictadura mundial que está basada en el terrorismo, la guerra y el saqueo organizado de continentes enteros. Todo ello mientras nos hablan de democracia y escribe en la historia como le sale a ellos de las narices, que ya enterraremos a esos presidentes y a los que cagan con ellos por la puerta de atrás.

 

La triste lista de presidentes asesinados en España

 

Y para el que piense que me invento algo, ahí está la triste lista de presidentes asesinados en España por cumplir con su deber hacia los españoles: Prim, Cánovas del Castillo y Canalejas fueron asesinados por oponerse al saqueo yanki de Cuba. Y Eduardo Dato cayó por oponerse a nuestra entrada en la Primera Guerra Mundial y a la entrada del comunismo en España, casi 15 años antes de la Guerra Civil.

Y por último tenemos al denostado Carrero Blanco, a quién el sistema no le perdonó nunca la neutralidad de España en la Primera Guerra Mundial y mucho menos que negase el uso de las bases yankis en España para atacar a los árabes en 1973. después de todo, fue el día después de reunirse con Kissinger que este Presidente salió volando por los aires, precisamente por atreverse a decirle que no a la guerra a semejante personaje. Una realidad como un templo que obvian los idiotas que hacen chistes sobre su muerte, pero la realidad tozuda es que desde entonces somos las marionetas más tristes del imperialismo más criminal que ha habido una historia de la Humanidad.

 

 

La forma en que murieron los presidentes de España asesinados

 

La forma en que murieron los presidentes de España asesinados dice mucho de los autores intelectuales que hay detrás. Y empezando fuerte con el asesinato de Prim en Madrid, cuyo carruaje cayó en una emboscada en la cual sicarios armados con trabucos dispararon a placer contra el Presidente del Gobierno. Sin embargo, como era un hombre excepcionalmente fuerte, acompañado de una buena, aunque insuficiente escolta, pudo salir del trance sin mayores daños que una mano perdida y algo de metralla en el organismo. Pero vivo. Un panorama que cambio al llegar a su palacio presidencial y ser rematado por sus compañeros de Gobierno, que lo apuñalaron por la espalda y el estrangularon a lazo.

 

Estos políticos deberían probar lo que es ser carne de cañón antes de pensar tanto en la guerra (que no piensan)

 

Un modo de morir brutal que siguieron empleando esos impunes asesinos de Estado con los tres presidentes siguientes: Cánovas del Castillo o el también bravísimo Canalejas, que se puede soldadito a la guerra de Cuba con 43 añitos para probar lo que era ser la carne de cañón de los políticos. Otro pecado capital fue el intentar evitar que los hijos de los ricos fueran a la guerra, como los hijos de los campesinos y obreros. Normal que acabase con un tiro en la nuca. Pero estos políticos de ahora deberían probar lo que es ser carne de cañón antes de pensar tanto en la guerra (que no piensan).

 

Y luego vino el espectacular asesinato de Eduardo Dato en la Puerta de Alcalá, al más puro estilo gánster, pues dejaron su coche no blindado como un colador. Y por último tenemos el magnicidio más espectacular de todos los tiempos, el de Carrero Blanco, que por supuesto no ejecutaron los cuatro turistas de ETA que estaban en Madrid por esos días. Y así de impunes quedan estas cosas, por lo general.

 

Un desierto de líder políticos: salva patrias que no trabajaron en su puñetera vida

 

Eso es España y el mundo ahora mismo. No hay líderes y los que parece que hay son meros bufones, que sigan las directrices de un único Sistema internacional, por más que nos vendan historias como el Prometeo Trump o Vakunator Putin. Yo hace tiempo que ya no me creo nada de esto. Porque he conocido líderes de verdad a través de las páginas de la Historia y no tenían nada que ver con estas ridículas marionetas que nos presentan ahora. Y es que parece un chiste de mal gusto que estén hablando todo el día de Casado o Pablo Iglesias o Abascal. Es un auténtico insulto a la inteligencia de todos los españoles que nos presenten a estos salvapatrias, que para empezar no han trabajado en su puñetera vida. Y la gente se queda tan pancha.

 

 

Un Jefe de la banda que da vergüenza ajena

 

Por eso me quiero acordar especialmente de la basura de historia que nos enseñaban en el colegio y casi te diría también que en el Instituto. Siempre obviando la realidad de que nuestro estado ha sido agredido en multitud de ocasiones por una mafia internacional qué se dedica a pastorear los pueblos como si fuéramos reses camino del matadero. Con gobierno como los que hemos tenido en los últimos decenios en España, todos ellos comprados y para empezar con un jefe del estado que lo único que produce es vergüenza ajena. Porque no hace nada ni pinta nada.

 

Es un funcionario a las órdenes de otros, igual que sus chambelanes, entre los que se encuentran Rajoy o su camarada Sánchez, todos ellos con el común denominador de que no pintan absolutamente nada. Pero el peligro de la guerra viene de otros.

 

Cualquier día salimos volando

 

Cualquier día salimos volando, luego no digáis que Miguel de Cervera no avisó, pero lo llevo diciendo hace muchos años. Y como yo, Pío Moa y unos cuantos profetas más en el desierto, que simplemente no miramos para otro lado cuando la cosa empieza a pintar muy fea.

 

Porque ya demostró Rajoy en su día que si Trump descolgaba el teléfono él estaba dispuesto a ir a la guerra con los cuatro barcos y aviones que todavía nos quedan. Pero no para defender nuestras soberanía nuestras aguas territoriales ni para proteger a los canarios o ceutíes. Eso no, que es muy facha. Pero enseguida mandamos los cuatro barcos y aviones que nos quedan a defender a letonia o Lituania (¿o era Estonia?) de una agresión rusa que solo existe en sus pajas mentales. Porque la verdadera agresión es lo que perpetra la OTAN todos los días en todas partes, aparte de hacer el ridículo cuando les interesa, como han hecho recientemente en Afganistán.

 

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Cantabria

La leyenda del Chino del 11M: el olvidado agente Jamal Ahmidán

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El director del CNI, en la Comisión de Investigación del 11-M

 

A menudo tenemos una imagen de los agentes secretos que está muy distorsionada por el cine y hasta por los clásicos de la literatura. Incluso cuando llevamos muchos años, como es mi caso, buceando en el mundo proceloso de las cloacas, cuando escuchamos la palabra agente secreto nos viene a la mente sin querer algo del estilo de James Bond. Un personaje especial, atractivo y con estilo, a la vez que capaz de matar a un soldado con un bolígrafo. Sin mancharse el traje lo más mínimo.

 

La realidad de los servicios secretos y sus agentes, sin embargo, es tan variada y prosaica como se pueda imaginar uno. Y ahora que hablamos del 11M se puede recoger lo que dijo el director del CNI, en la Comisión de Investigación del 11-M, a preguntas de un político en el Parlamento:

 

¿Cuánto porcentaje de personal del Centro Nacional de Inteligencia es de origen civil?

 

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: le quiero plantear dos últimas cuestiones. En lo operativo, sobre todo en lo que es el origen del personal, por las múltiples misiones que tiene el Centro Nacional de Inteligencia, y no le voy a pedir rigor matemático, ¿cuánto porcentaje de personal del Centro Nacional de Inteligencia es de origen civil, para entendernos, cuánto de origen de las Fuerzas Armadas, cuánto de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, dentro de ellas, de Guardia Civil o de Policía Nacional?

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: señor Diputado, no le puedo contestar a esto. Es algo que, quizá, pudiera contestar quien tenga competencia para ello en la Comisión de fondos reservados. El artículo 5 de la Ley del CNI dice que su organización y estructura interna, medios e instalaciones y personal constituyen información clasificada con el grado de secreto. Créame que lo lamento, pero si le diera esta información aquí, estaría violando el artículo 5 de la Ley del CNI. No es el lugar quizá para plantear esta cuestión. En cualquier caso, no se la puedo contestar en este foro.

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: con carácter general, en todo caso, el personal es de origen diverso.

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: .

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: me vale con eso.

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: es de origen diverso, sí, claro.

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: por tanto, puede haber tenido procedencia, lógicamente, de Fuerzas Armadas, de Guardia Civil o de otros Cuerpos.

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: o de otros Cuerpos…

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: o de otras profesiones.

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: o de reclutamiento externo.

Comisionado del PSOE, Álvaro Cuesta: efectivamente.

Ex Director del CNI, Jorge Dezcallar: por supuesto que sí.

 

 

Jamal Ahmidan, alias El Chino, aunque incluso su alias es motivo de dudas y contradicciones

 

Efectivamente, el material humano con el que trabajan las Fuerzas de Seguridad de un Estado es muy diverso. Tanto como lo es la sociedad en general. Y tiene que ser así porque estos servicios de seguridad deben infiltrarse en todos los estratos sociales. En todos los colectivos y partidos. En todos los posibles ambientes.

 

Un gran ejemplo de esto es el protagonista que hoy nos ocupa. Jamal Ahmidan, alias El Chino, aunque incluso su alias es motivo de dudas y contradicciones. Un marroquí de Tetuán del que Fernando Múgica Goñi, el gran periodista del 11M, realizó uno de los mejores artículos de los últimos tiempos, por más que su obra esté tan en el olvido como este personaje.

 

Listado inacabable de acciones criminales

 

“Admitamos que, sin él, según la versión oficial, los atentados no hubieran podido llevarse a cabo. Nos han contado que fue este marroquí, nacido en Tetuán en 1970, quien contactó con los vendedores de dinamita, quien traficó con droga para poder financiar la masacre, quien viajó hasta Asturias para conseguir los explosivos, quien los trasladó el 29 de febrero hasta Madrid, quien dos meses antes alquiló la casucha de Morata de Tajuña donde se almacenaron, quien reunió en el entorno de esa localidad a la mayor parte de los participantes en la masacre, quien cooperó en la fabricación de las bombas y quien colocó en los trenes algunas de ellas.

Como verán por el listado inacabable de acciones criminales que acabo de mencionar, no hay ningún otro personaje al que impliquen tan claramente en los atentados del 11-M”.

 

 

Disparó contra un individuo y rajó la cara a otro

 

«Ya el 5 de marzo la Guardia Civil pregunta por Jamal Ahmidan y por Trashorras (luego hablaremos de éste) a la propietaria del Toyota robado, que utilizó Jamal en su viaje a Asturias. Resulta evidente que, al menos desde esa fecha, las fuerzas del orden podían haber detenido a Jamal, como mínimo, para que respondiera por el robo de ese vehículo, por usar documentación falsa, por participar en una banda activa de traficantes de droga y por buscar explosivos. Eso sin contar con el rastro delictivo que dejó en Bilbao y San Sebastián desde la noche del 31 de diciembre de 2003, cuando disparó contra un individuo y rajó la cara a otro. No quisieron detenerle».

 

Esta última frase es la que mejor resume la esencia de lo ocurrido con el famoso Chino del 11M. Jamás quisieron detenerle. Solamente cuando supuestamente ya la había liado gordísima con sus amigos, nada menos que el 11M, pero aún después, por una buena temporada, es cuando nuestras fuerzas de seguridad se deciden hacer algo al respecto y tratar de poner fin a su carrera delictiva. Sin embargo, se trata de una versión policial que no acaba de encajar bien.

 

Para empezar, si quisieran haberlo detenido desde el principio, podrían haberlo hecho mucho antes del 11M, en todas las incontables oportunidades que tuvieron, pero tuvo que ocurrir esta masacre para que se dieran cuenta de que este delincuente profesional era incluso mucho más que eso.

 

Para unos, es un individuo sanguinario al que no le importa pegar tiros al lado de una comisaría

 

“Jamal aparece en los distintos episodios de esta historia con personalidades contrapuestas. Para unos, es un individuo sanguinario al que no le importa pegar tiros al lado de una comisaría. Para otros, es un vecino ejemplar que cuida cabras y gallinas y que es capaz de protestar porque le falta una a sus vecinos ¡ocho días después de los atentados!

 

Unos aseguran que es un integrista islámico radical que amenaza con «matar a todos» y «desatar el infierno», otros afirman que es un padre de familia al que no le importa que su hijo Bilal vaya a un colegio católico o que su chica se pasee con un piercing, escote abundante o pantalones de cuero ajustados”.

 

El papel del Chino en esta farsa: un agente al que en Asturias conocían como Mowgli

 

Los culpables suelen no ser más que cabezas de turco elegidos por los mismos que les tienen que detener

 

Esto último no parece muy islamista que digamos, pero lo más raro de todo es que está constantemente en contacto con personas que son de su mismo perfil parapolicial. Es decir, gente que si no está ya fichada está más en nómina del Estado que los propios policías. Y probablemente uno de los ejemplos más claros sea el del ya mencionado Trashorras. Un personaje tan sospechoso de ser confidente, o como lo quieras llamar, que ningún delincuente con dos dedos de frente se iba a acercar jamás a él, claro está, si no era por órdenes de unos jefes en común. Y probablemente ahí este el intríngulis de todo esto. Por qué en el caso del 11M, como en tantos crímenes de Estado que vemos a diario, cuyos protagonistas se hacen notorios, los culpables suelen no ser más que cabezas de turco elegidos por los mismos que les tienen que detener. Y esto ha pasado toda la vida y en todos los países.

 

Un viaje en la nieve para la posteridad

 

Fernando Múgica Goñi nos sigue dando pistas sobre este personaje semi-inventado por la Policía y en todo caso sobre-utilizado:

“No olvide el lector que a un teórico Jamal Ahmidan le multó la Guardia Civil el 29 de febrero de 2004 (en pleno temporal de nieve tremendo y dando una vuelta tremenda para ir desde Asturias a Madrid), a bordo de un Toyota robado, sin los papeles en regla y lo dejaron seguir después de haber enseñado un pasaporte a nombre del belga Youssef ben Salak, el mismo documento que se utilizó para alquilar la casita de Morata de Tajuña. No puedo dejar de aprovechar la ocasión para insistir en que un compañero del guardia que impuso aquella multa comentó a un redactor de este periódico que en esa ocasión no le habían dicho al juez Del Olmo toda la verdad y que la declaración se consensuó antes en la Comandancia.

 

 

En aquella tarde, Jamal cometió una torpeza mayor que ir a una velocidad excesiva, razón por la que le captó un radar. Y es que llamó a lo largo de todo el camino desde Cantabria hasta Madrid, desde su móvil, prácticamente cada 15 minutos, nada menos que ¡18 veces! No existe una forma más efectiva para un terrorista de dejar un rastro claro y comprobable que llamar por un móvil. Es evidente que en un caso tan delicado como un transporte de explosivos sólo lo pudo realizar si quería hacer pública su ruta para la posteridad”.

¡Qué bonito! Un viaje en la nieve para la posteridad. Después de este extraño viaje, como muy tarde en 30 días más, Jamal Ahmidán el Chino estaba muerto.

 

 

¿Cómo es posible que se pudiera planificar el 11M en unos McDonald’s de Madrid?

 

Lo que no hayamos visto hasta ahora en la historia de la humanidad es que varios presuntos criminales, en realidad con nóminas del Estado, se dediquen a planear atentados en sitios tan discretos como varios McDonald’s de la capital de España. Y esto pasó en el 11M, claro está, según el ridículo sumario y esa sentencia que nadie serio puede creer y nadie cree.

 

¿Cómo es posible que se pudiera planificar el 11M en unos McDonald’s de Madrid? ¿Por qué esos presuntos terroristas, después de conmover a España y al mundo entero con su atentado, en vez de escapar a donde sea o encerrarse en una cueva, actúan como si nada? Y el protagonista de este relato, el Chino, era el más irracional de todos al final. Con ideas tan peregrinas como la de celebrar el día del padre en plena persecución total por parte de las fuerzas de seguridad españolas y hasta por la Interpol. Pero el tipo se fue a celebrar precisamente una fiesta cristiana, como si el atentado llamado islamista no fuera con él, y justamente es el día en que desaparece.

 

Lógicamente, actuaban de forma tan espontánea porque no habían tenido nada que ver, ninguno de ellos, con nada de lo que había pasado. Y la pregunta que se estará haciendo el lector, entonces, es tan lógica como la que sigue:

 

¿Quiénes habían realizado el atentado del 11M de verdad?

 

Porque alguien tuvo que ser. Pero no obviamente estos personajes, todos ellos en nómina del Estado y viejos conocidos de todos los cuerpos policiales. Eso es imposible. Sin embargo, para no alargarnos aquí sobre quiénes hicieron de verdad esa faena, remitimos al lector a las publicaciones de Ignacio López Bru (Las Cloacas del 11M) sobre los verdaderos terroristas del 11M.

 

Unos verdaderos terroristas a los que las fuerzas de seguridad persiguieron, pero no tan públicamente como en el caso de estos descerebrados de los que estamos hablando. Más bien fue algo que intentaron tapar por todos los medios, la verdadera cacería de los comandos terroristas que habían realizado el 11M y amenazaban con repetir la operación. Fuerzas de élite de estados extranjeros que actuaron con total impunidad en nuestro suelo, a pesar de que nuestro propio Estado movilizó la cifra récord de 300.000 hombres armados para hacer frente a este peligro constante. Nada sirvió para nada.

 

 

Por eso se rindieron y tuvieron que llevar a cabo esa farsa de Leganés

 

Sin embargo, si hay algo que podemos tener claro es que ningún Estado va a realizar semejante despliegue de fuerza bruta para cazar a unos descerebrados como el Chino y sus amigos. Eso era para intentar evitar que esos comandos extranjeros, de poder muy superior al nuestro, la volvieran a liar a lo bestia, pero fue un esfuerzo masivo de nuestro Estado y sus Fuerzas de Seguridad que se saldó con un clamoroso fracaso. Por eso se rindieron y tuvieron que llevar a cabo esa farsa de Leganés, en la cual el propio Chino acaba sus días, reapareciendo después de varios largos días sin que se supiera nada de él.

 

Y así acaba el cuento del famoso Chino, estallado junto a sus presuntos compinches en un piso trampa de la Policía Nacional en Leganés. Todo ello después de que ya nos anunciaran, con un preaviso de 4 o 5 días, que les estaban buscando por todas partes, con el apoyo de la Interpol. ¡Lógicamente estaba ya muerto! Y esto explicaría por qué no se sabe nada de él en tantos días, así como su reaparición como “mártir” del Islam, estallándose su cuerpo (ya seco) sin que saliera de él una gota de sangre. Lo que nadie explica es cómo se puede comportar de forma tan extraña y surrealista justo después de haber realizado, según la sentencia, la cafrada del 11M. Todo ello mientras preparaba nuevos golpes, por supuesto, con toda la Interpol detrás de él y sus amigos. ¿Quién puede creerse nada de esto?

 

Jamal se mueve por todas partes y deja rastro en todos los lugares

 

Jamal se mueve por todas partes y deja rastro en todos los lugares. Un taxista madrileño dice que le llevó a Lisboa desde el aeropuerto de Barajas el 27 de febrero de 2004 ¡un día antes de ir hacia Asturias! El 4 de marzo está en Ibiza. Luego deja sus huellas en un vaso de la cocina y su ADN en las sábanas del pisito que alquila su amigo Abdenabi Kounja en Albolote, en Granada. El día de las elecciones generales está en Pamplona”.

 

Si no nos vemos en la Tierra, nos veremos en el Cielo

 

Por cierto, ¿saben lo más gracioso de todo? Poco antes de los atentados, a este terrorista superdotado se le ocurre llamar a su proveedor de dinamita (el esquizofrénico drogadicto y confidente Trashorras, que es el que cuenta esta película. Y aparte de otras varias bobadas, en plena borrachera con drogas, remata con la parida siguiente:

 

Hermano: si no nos vemos en la Tierra, nos veremos en el Cielo.

 

 

No se ha podido acreditar su identidad

 

Pero los enigmas no acaban ahí:

 

«El comportamiento de sus hermanos durante este último año abre lugar a nuevas sospechas.

 

Youssef Ahmidan, por ejemplo, fue el hombre que llamó a la Policía, el 3 de abril de 2004, para explicarles que su hermano Jamal estaba rodeado por la Fuerzas de Seguridad y que había llamado por teléfono a Marruecos a su madre y a su hermana para decirles que iba a haber una explosión y que era su destino.

 

Durante la declaración de enero de 2005, le hacen escuchar, a él y a su madre, la cinta de vídeo encontrada en Leganés, donde terroristas encapuchados reivindicaban el atentado (antes de que los suicidaran en ese piso trampa). Pues bien: no reconocen la voz de Jamal».

 

En este sentido, las Fuerzas de Seguridad no pueden asegurar mucho más. Sus múltiples identidades demuestran su naturaleza de agente encubierto de uno o más bien varios estados, en los cuales desempeñaría misiones secretas de las que no tenemos noticia. Sólo sabemos de seguro que se destacó en el ámbito de ETA y del tráfico ilícito en el Estrecho de Gibraltar, pero no mucho más, aparte de las auténticas paridas que la sentencia del 11M afirma sobre él. En su ficha policial, de hecho, se podía leer una frase que a mí me resulta inquietante: no se ha podido acreditar su identidad.

 

 

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Ejército

Historia de una leyenda española: los suicidas de Leganés

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¿Te acuerdas de los suicidas de Leganés?

 

Se trata de uno de los eventos más misteriosos y luctuosos de la historia de España. Los llamados suicidas de Leganés constituyen aún hoy en día un enigma y una cosa rara, de la que no han quedado respuestas para muchísima gente, aunque también habría que preguntarse a quién le interesa realmente saber la verdad sobre nada. Y es que a la mayoría le importa más la ficción de todas estas series que ni con mucho se aproximan a lo interesante que puede ser la realidad. Porque aquí también Se cumple el dicho de que la realidad supera la ficción.

¿Qué pasó en Leganés hace casi 20 años, 3 abril de 2004? Es demasiada la gente que se ha conformado con unas respuestas que no pueden satisfacer a nadie. Y es que aquí hay dos posibles soluciones al misterio, ambas igualmente falsas, pero vamos a situarnos en el momento exacto en que sucedió este brutal fin de una película de terroristas.

 

 

Todo ocurrió 3 semanas después del 11M y de esas elecciones tan limpias

 

3 semanas después del 11M, recordamos, un piso en Leganés lleno de presuntos terroristas islamistas estallaba, por muy poco llevándose por delante a todo el contingente de GEO que se disponía a irrumpir en la vivienda. Pero, ¿por qué estos peligrosos terroristas no huyeron, después de perpetrar el atentado, o se escondieron en algún sitio, en vez de dejarse rodear todos juntos y enfrentarse a condenas milenarias o incluso a ser abatidos? ¿Por qué situaron todos los explosivos, con los que pretendían morir matando, precisamente al otro lado de la casa en la cual se iban a inmolar? Y además dejaron que la policía evacuara a todos los vecinos de esa comunidad, qué curioso, esperando luego toda una tarde entera a que llegara la hora del Telediario de las 21:00. Precisamente el momento en que los GEO forzaron su entrada en el bloque de pisos y se acercaron a la puerta de la vivienda objetivo, lo cual nos arroja aún más dudas y esta vez por parte de los mandos de la Policía.

 

 

¿Por qué arriesgar las vidas de los GEO en Leganés?

 

¿Por qué arriesgar las vidas de los GEO en Leganés, en una intervención cuerpo a cuerpo que se podía haber perfectamente evitado? Porque no había rehenes de por medio ni esos terroristas, aislados en una vivienda que estaba completamente cercada, podían escapar de ninguna manera. Por tanto, ¿qué necesidad había de ellos con todo el equipo? Con todos esos riesgos que implica la acción policial cuando estamos hablando de terroristas que estaban fuertemente armados y que, incluso, podían poseer explosivos, como así fue. La explosión fue tan tremenda que para arriba literalmente todas las paredes de esa planta, dejando los pilares limpios, tal y como si estuviera en estado de obra. Una explosión brutal que España entera y el mundo contempló en el telediario de la noche, en vivo y directo, en un espectacular intento de hacernos creer que todo aquello era un tema de islamistas muy fanáticos, pero que la pesadilla había terminado.

Sin embargo, la lógica de los hechos comentados parece apuntar hacia muchas preguntas sin resolver. Además, por si fuera poco surrealismo hasta ahora, debemos considerar que hay detalles macabros, pero que son muy ilustrativos de lo que pudo realmente pasar. Por ejemplo, el hecho de que no apareciera sangre en ninguna parte revela que esos cuerpos que se encontraban en el interior del piso no murieron precisamente por la explosión, sino que ya estaban bastante secos de antes. Recordemos que la sangre es un elemento del organismo que se empieza a evaporar muy rápidamente después de la muerte y, si las cosas fueron como nos han contado, al estallarse siete personas a la vez debería de haber sangre por todas partes. Pero esto nunca fue así.

La única sangre que se encontró en el lugar de los hechos fue la del pobre GEO fallecido en acto de servicio. Y hubo otro detalle muy macabro, pero que sucedió, y fue que uno de esos supuestos terroristas se dio de baja a sí mismo con los pantalones puestos al revés. ¿Qué sentido tiene eso? Pero, por si fuera poco, cuando ya toda esa urbanización estaba cerrada, antes de la explosión, va la Policía y deja escapar a uno de estos magrebíes, al que luego bautizaron como el Galgo de Leganés. ¿Acaso era un agente de las fuerzas de seguridad y convenía dejarlo suelto, tal vez para misiones posteriores, como el juicio del 11M al que tuvo que ir a contar su parte de la película?

 

Parece una mezcla de película de serie B y Torrente, pero sucedió de verdad hace casi 20 años en Leganés

 

Todo esto parece una mezcla de película de serie B y Torrente, pero sucedió de verdad hace casi 20 años en Leganés. Una historia que parece de auténticos fantasmas, pero es que realmente nadie vio nunca jamás a esos terroristas vivos. Una circunstancia que parece increíble cuando estamos hablando de un tiroteo, previo a la explosión, del cual quedaron solo algunos casquillos de AK-47, pero además es que nadie vio ni oyó ningún intercambio de fuego de estas características.

Un corolario surrealista para una historia surrealista, la de estos chavales de Leganés, que por muy magrebíes que sean no quiere decir que sean delincuentes ni mucho menos terroristas. Ni mucho menos fanáticos que se van a inmolar, además, como auténticos imbéciles, todos juntos en un piso, sin matar a nadie y además dejando que se evacúe todo el vecindario tranquilamente. ¿Quién puede creerse esta historieta que, por supuesto, daba además una oportuna solución al problema enorme que tenía el Estado, desde hacía tres largas semanas? El problema de justificar lo que había sucedido en esos trenes, no menos misteriosos que el piso en cuestión. Precisamente 7 suicidas que, sumados al verso suelto de Jamal Zhougam, arrojan un resultado numérico que les venía fenomenal. Para justificar el número de terroristas que se tenían que haber subido en esos trenes y haber dejado de esas supuestas 12 mochilas que nos contaron que se pusieron.

 

 

Los llamados suicidas de Leganés son aún hoy un enigma y una cosa rara

 

Una maniobra burda y llena de flecos sueltos, como los que acabamos de comentar, un resumen de todas las chapuzas que hicieron por el camino los verdaderos ejecutores de esta historieta. Nada encaja con nada porque lo tuvieron que improvisar a toda prisa y no sólo antes de las elecciones del 14 de marzo de 2004: recordemos que estamos hablando de 3 semanas después, pero las prisas continuaban como en las 72 horas previas a las elecciones de ese año 2004. Cuando Gobierno y oposición se pusieron de acuerdo en la presentación de toda una serie de pruebas increíbles, reunidas en un plazo increíble, con el objetivo común de tapar a los verdaderos responsables del atentado y presentarnos a otros, de corte islamista, precisamente ahora para interesada en esos momentos. Con la guerra de Irak y Afganistán en curso.

Objetivos mucho mayores y a nivel internacional que resultaban mucho más importantes votantes para la élite que el simple hecho de tener al PP o al PSOE en la poltrona. Esos detalles que a los españoles nos importan mucho más, por lo que perdimos la visión de conjunto y no nos dimos cuenta de que ese enfrentamiento entre ambos partidos por la Moncloa no era impedimento para que se pusieran de acuerdo en lo fundamental. Porque nunca se demostró con tanto realismo y pruebas que esas dos bandas de delincuentes tienen jefes en común. Y es que parece bastante obvio que se pusieron muy de acuerdo en algo tan fundamental como fue apuntalar una versión islamista que venía a continuar con el rollo del 11S. Si lo miramos así, todo cuadra mejor, pese a la pelea que tuvieron entre ellos. Pero hemos empezado por el final: cómo el Estado se quita de encima a los presuntos autores, en Leganés, y no de todas las cosas que hicieron desde el principio para tapar lo que había pasado… Y tal vez para otros fines, menos claros para la mayoría desinformada.

 

¿Estaba el Gobierno de Aznar amenazado tras lo sucedido en el 11M?

 

La mejor decisión que hemos tomado en nuestra vida

 

Y cuando atendemos algunas escenas del juicio del 11M, con los testimonios textuales de personajes importantes de la Policía, la cuestión parece más clara todavía. Por ejemplo, cuando el jefe de la lucha antiterrorista de la Policía Nacional realizó una serie de confesiones durante el juicio que son acojonantes. En especial, cuando le preguntaron por qué se había detenido el gran chivo expiatorio de toda esta historia el tendero de locutorio de barrio llamado Jamal Zougam.

… Y, además, le quiero contestar. Yo creo que es la mejor decisión que hemos tomado en nuestra vida.

 

 

Como señalaba el forero de los Peones Negros apodado Rolón (puedes ver sus comentarios literales a continuación), con esta respuesta el Comisario General estaba reconociendo implícitamente que esa detención no tenía nada que ver con los hechos, sino que se trataba de un acto discrecional, de una decisión individual que debería de obedecer a otras razones que poco tenían que ver con la investigación. De hecho, el propio juez Bermúdez, cogido fuera de juego, le exigió que aclarase tan sorprendente declaración, a lo que De la Morena añadió lo que constituye el verdadero quid de la cuestión:

 

Teníamos la presión de que iban a cometer otro atentado

 

Pues sí. De alguna manera ya se estaban barajando las vías islamistas y, como le decía anteriormente, ya teníamos la presión de que iban a cometer otro atentado.

Pero, ¿qué quiere decir todo esto? ¿Cómo es posible que un jefe policial reconozca esta manera que una detención se realiza por motivos ajenos a la investigación? Para explicar esto mejor, como decíamos, está la explicación de este campo policial, Jesús de la Morena, comisario general de Información de la Policía Nacional. Se trata de unos comentarios realizados en el foro de los penes negros del 11M que por su interés periodístico reproducimos a continuación, antes de que alguien los borre:

 

El dilema del prisionero en el 11M

 

Dijo un responsable policial en el juicio que la detención de Zougham había sido «la mejor decisión de nuestra vida». Y aunque quizá esa frase tenga una lectura mucho menos obvia de lo que algunos lectores del blog imaginan, me atrevo a lanzar otra hipótesis. Antes hay que enmarcar el contexto. La frase lapidaria de De la Morena es lanzada con toda la intencionalidad, saliéndose de los términos concretos del interrogatorio al que se sometía en el juicio. El propio Bermúdez se sorprende y le pide que lo explique mejor. Antes de entrar en el desarrollo de su explicación, parémonos en la intencionalidad de la proclama. ¿A quién iba dirigida, y para qué? Por eliminación, descartamos primero al propio Tribunal. De la Morena habla de decisión, lo que implica subjetividad. Hicieron tal cosa (la detención de Zougam) como podían haber optado por la contraria (esperar hasta después de las elecciones). No se acoge al determinismo técnico que podría alegar como policía (las pruebas eran o no suficientes, su participación era más o menos importante…) sino que entra de lleno en el terreno de lo «político/discrecional». En segundo lugar, y no con menos claridad, descartamos que De la Morena estuviera intentando autoconvencerse para evitar remordimientos de conciencia. Para eso es necesario previamente tenerla. Parece indudable que se trata de una autojustificación ante terceros. Que, por cierto, no sería el nuevo Gobierno, que tan bien le trató después del relevo de administraciones. Con lo cual solamente nos quedan sus antiguos jefes. Acebes, Astarloa, Aznar. ¿Díaz de Mera? ¿Tal vez en respuesta a las presiones o reproches que ellos pudieran estar infligiéndole? La respuesta puede estar en la línea de defensa elegida. En lugar de escurrir el bulto, o remover la porquería, De la Morena explota la vía del «mal menor». Lo cual nos llevaría aún más lejos. Veamos.

 

 

Invitado por el juez Bermúdez a explayarse sobre “la mejor decisión de nuestra vida”, De la Morena suena contundente cuando afirma: Iban a volver a atentar y el reloj jugaba en nuestra contra. De lo que se derivan dos preguntas obvias:

1- ¿Quiénes iban a volver a atentar? No los pelanas, desde luego, pues por entonces aún no eran conocidos. Además, la detención de aquél de quien tan sólo se creía que había vendido la tarjeta de la bolchila, sin esperar a ulteriores seguimientos, sólo garantizaba la impunidad de sus presuntos cómplices. Pese a todo, ¿y si DlM estuviera diciendo la verdad? ¿Y si se refería a los verdaderos asesinos, y la detención de Zougam (o la de cualquier moro de atrezzo) fuera una condición impuesta para no cometer otro atentado, tan brutal o más que el del jueves, pero con la misma “profesionalidad”?

2- ¿Cuándo se pararía el reloj? Obviamente, el día de las elecciones. El dilema del prisionero. Una lucha contra el reloj en la que múltiples riesgos sobrevolaban las cabezas de las autoridades policiales y políticas. A posteriori el 11M nos parece una monstruosidad. Pero, en aquel momento, nada podría hacer descartar que pudiera haber otro ataque.

El domingo, millones de personas visitarían las urnas. Y miles de espectadores llenarían estadios de fútbol. Imaginemos que los autores hubieran hecho llegar el mensaje al Gobierno de que, o se hacían el harakiri culpando a Al-Qaeda, o podrían sufrir otro atentado, a la vez que su dominio/control de las cloacas les permitía jugar con los tiempos de la manipulación mediática.

El hipotético chantaje sólo podría tener una respuesta: la desconvocatoria inmediata de las elecciones, decretando el estado de excepción. Sin embargo, el relojero de la trama ya lo tenía previsto, y Aznar sería triturado por la opinión pública nacional e internacional, acusado de dar un golpe de Estado (¿recordáis a Almodóvar y a la Consejera de la Generalitat?)

 

 

Es incomprensible que se desguazaran los trenes por una mera orden verbal

 

Pero no sólo eso. En otro comentario a continuación, otro forero apodado Barbarel apuntaba lo siguiente:

La operación de inteligencia del 11-M debía garantizar que el Gobierno en funciones no pudiera reaccionar: Usando falsas tramas preexistentes creadas para otros fines.

Algo que parece reivindicar el hecho de que los trenes, verdadero y único escenario del crimen, fuese desmontado a las pocas horas del crimen. Y esto lo resumió muy bien otro anónimo investigador, de ésos que hacemos el trabajo que las instituciones del Estado jamás han realizado ni permiten realizar. Un anónimo que escribió esto en marzo de 2017:

Buenas tardes, un anónimo y sólo como una hipótesis…

«Entre todos lo mataron y el solo se murió», En un país como España que se necesita un papel con dos firmas y cuatro sellos para hacer cualquier trámite en la administración es incomprensible que se desguazaran los trenes por una mera orden verbal. El problema no está en quien dio la orden, si no de quien la acata y en este caso obedecieron TODOS. ¿Qué tienen en común TODOS los políticos, jueces, periodistas, policías, militares, empresarios, religiosos en los puestos de mando medios y superiores? Que son hermanos y asisten a tenidas en la misma logia y que tienen una obsesión enfermiza por el simbolismo.

www.youtube.com/watch?v=9LX-l_TYvdM

El 11M es único ataque terrorista con teléfonos móvil que tuvo éxito en la historia de la humanidad. Los grupos antiterroristas saben, por los ejercicios que realizan, que en hora punta cualquier mochila o bulto sospechoso es localizado por cualquier ciudadano en menos de dos estaciones. Es decir, si hubiesen sido mochilas hubiésemos tenido DIEZ explosiones en Madrid, pero no todas en los trenes ni con pasajeros en los trenes.

Entre el 4 y el 10 de marzo se realizó un ejercicio llamado CMX-04 que incluía un ficticio ataque terrorista islámico al transporte público madrileño con un saldo de 200 muertos. Extraoficialmente, porque oficialmente termino el 10, le diré que tenían personal táctico desplegado en el terreno cuya función era evaluar si eran detectados por las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado las cuales estaban en un estado de alerta medio debido a las elecciones generales. El ejercicio se suspendió en la mañana del 11.

Existe una ley que se cumple en toda la naturaleza, «la ley del mínimo esfuerzo», lo apreciamos en el agua, en la electricidad, en el biorritmo de cualquier ser vivo y, cómo no, en la presión atmosférica. La onda explosiva siempre busca el camino con menor resistencia es por esos que las bombas no provocan cráteres. Observe los trenes, puertas y ventanas salieron disparadas y el techo el cual es más liviano que el suelo, es el que esta abombado en forma de burbuja… Todo coincide con una onda de presión a excepción de pequeños cráteres en el suelo de cada uno de los respectivos focos de explosión…

Esto es un indicio de que los explosivos estaban ocultos en el suelo de los vagones, posiblemente en algún registro para mantenimiento. Teniendo el chasis debajo la onda saldría por la efímera tapa de plástico cubierta por el suelo del vagón. También es indicio de la utilización de pocos kg de explosivo por ser de uso militar y que posiblemente se realizara su instalación en las cocheras.

En los 80 existían multitud de grupos terroristas, de derechas, de izquierdas, religiosos, anarquistas, burgueses… Que se mataban entre ellos y todos fueron desarticulados a excepción de ETA. ¿Por qué? si cuanto más grande y organizado es un grupo criminal más fácil es destruirlo. ¿Tendrá algo que ver con que sus víctimas, las más importantes, eran del pensamiento de «antes ateo y bolchevique que un borbón reine en España«?

ETA es la operación gladio en España.

Resistentes saludos.

 

 

Las amenazas contra el gobierno de Aznar en el 11M

 

Éste es el verdadero trasfondo político del 11M en España. Un gobierno cogido doblemente por los huevos.

  1. Por un lado, se les chantajea con su participación en un plan terrorista anterior al 11M del cual el gobierno del PP no sería inocente.
  2. Por otro lado, se les presiona con la posibilidad real de nuevos y sangrientos atentados, efectuados con la misma profesionalidad que los realizados en el 11M.

De hecho, las amenazas contra el gobierno de Aznar en el 11M fueron públicas y notorias y se primer momento. Un golpe de Estado radiado en los principales medios de comunicación españoles y extranjeros. Recordamos por ejemplo este otro análisis que hace el investigador López Bru sobre la gran soflama de Iñaki Gabilondo, en la misma mañana del 11M, pero previamente hay que resumir un poco el elenco de

9:00: El Lehendakari Ibarretxe sale a los medios a condenar el atentado de ETA y llama alimañas a los etarras.

10:08: Otegui, de ETA-Batasuna siembra la duda en una radio vasca sobre la autoría.

10:17: Carod-Rovira, de ERC y famoso por el Pacto de Perpignan con ETA, aboga con jactancia en la SER por la negociación política con ETA. Éstas son sus palabras textuales:

Insisto y lo digo por última vez ya, ¿no? (risas) Llega un momento en que… Quien tenga capacidad de decidir cosas, que asuma sus responsabilidades y que constate que alguien debe hacer que la palabra se convierta también en el instrumento definitivo para que se acabe la barbarie.

11:30: Jonan Fernández, de Elkarri, versión light de Batasuna, en la SER, con voz de cordero, respalda esta tajante llamada de Carod Rovira al diálogo con ETA.

11:35: Iñaki Gabilondo, o sea, la SER, con voz de lobo, lee la gran soflama que reproducimos a continuación.

 

La gran soflama de Iñaki Gabilondo

 

Y es que merece la pena reproducir de forma íntegra ese siniestro texto que el locutor leyó entre los 11:35 y las 11:38 de ese día tan negro:

Muchas gracias, Jonan. Nosotros desde luego necesitamos creer, hemos de decir que tenemos algunas dificultades para hacerlo, hemos vivido situaciones, no de esta envergadura, pero situaciones que han conmocionado a la opinión pública, y la voluntad de unir expresada en un primer momento de una forma incontestable por todos, duró poco, e inmediatamente después se fueron produciendo fisuras y desplazamientos en uno u otro sentido. Es demasiado grave lo ocurrido este 11 de marzo. Otro 11, en efecto, como recordaba Fernando Vallespín, que tiene el carácter no sólo de día catastrófico, así lo ha declarado el Gobierno, sino de día negro, que lo es, de día absolutamente conmocionante para nuestro país. Sólo puede ser digerido por esta sociedad si se produce una respuesta a la altura del desafío. No vale una respuesta digamos convencional, asistir a unas manifestaciones multitudinarias. No, tiene que haber un cambio de página. No se puede seguir viviendo como se ha vivido, de espaldas unos a otros, cada uno encerrado en su burbuja autista. España tiene que plantearse las cosas de otra manera. Un Tiempo Nuevo. Lo será, si no lo es habremos fracasado, y nos gustaría que lo fuera. De experiencias anteriores extraemos muy pocos motivos para la esperanza, pero tenemos que creer que esta vez tiene que ser posible. Ciento treinta y tantos muertos. ¿Puede esto despacharse con la política de los días de labor? Esto sólo puede despacharse con la política de las grandes solemnidades. La que hizo de España un país modélico cuando fue capaz de afrontar el desafío monumental del fin de la dictadura, con una transición inesperada, con la elaboración de una Constitución que nos desconcertó a todos por haber sido capaz de unir posiciones políticas clamorosamente divergentes, por lo que significó el pacto de la Moncloa, por lo que significaron algunas cosas que se gestionaron con política mayor. ¿Tenemos políticos de política mayor? Creemos que sí. ¿Estarán a la altura de lo que se necesita? ¡Ojalá!, pero esto no se puede resolver con la política menor. Para comenzar, yo tengo la impresión, insisto, en que el domingo la sociedad española tiene que ofrecer un dato que dé la vuelta al mundo, una participación en las elecciones como no se haya conocido en el mundo en los últimos 25 años, con el voto que cada cual quiera a quien quiera dar, con una participación que rompa completamente las primeras páginas de todos los periódicos del mundo

Si esto no es así, pues lloraremos a nuestros muertos, los olvidaremos dentro de dos días, comenzaremos a discutir el lema de la manifestación antes de la 7 de la tarde, y aquí sí que va, amigos oyentes, sin la más mínima duda, una profecía que verán Uds. cumplida por desgracia, y no sólo antes de las 7 de la tarde, [con gran énfasis] antes de las 7 de la mañana de mañana. Pero, en fin, nosotros creemos que los ciudadanos tenemos algo que decir, además de entregar la sangre que nos pidan las unidades móviles de donación, además de acudir a todos los llamamientos que se nos hagan. Tenemos una cita el domingo que tiene que convertirse en un auténtico plebiscito a favor de la democracia, desde la posición política que cada cual defienda, y si nos es así, no habremos hecho mucho. Y a las fuerzas políticas, que las esperamos en este desafío mayor. Nunca se ha encontrado ninguno de nuestros políticos en una tesitura como esta. Hasta el momento han podido fintar a la actualidad con maniobras más o menos brillantes, o más o menos no brillantes. Esta vez se les reclama para un desafío de primer nivel. Les estamos aguardando y les estamos necesitando en ese nivel. Hoy es el día de todos unidos en torno a las Fuerzas de Seguridad, todos unidos en torno al Gobierno, y todos unidos mirando a los ojos a nuestra clase política y pidiéndole que sea capaz de colocarse a la altura de los grandes desafíos, a la democracia de nuestro país. El jueves 11 de marzo ya está en la historia. Vamos a decidir si está en la historia sólo por lo que ha hecho ETA, o también por lo que ha sido capaz de hacer la democracia después de lo que ha hecho ETA. Son las 11 y 38 minutos de la mañana». (A continuación, un minuto de música de acción, drama y suspense…)

 

 

Una amenaza sin objeto ni sujeto amenaza dos veces

 

Y vamos al investigador Ignacio López Bru, sin duda uno de los que más han investigado este trasfondo de Golpe de Estado basado en amenazas terroristas y presión mediática:

Impresionante, ¿no? Lo que dice a continuación del lema de la manifestación es la prueba más clara, a mi entender, de que se le estaba lanzando al Gobierno un órdago a la grande del que no se esperaba otra cosa que el asentimiento: “y aquí sí que va, amigos oyentes, sin la más mínima duda, una profecía que verán Uds. cumplida por desgracia, y no sólo antes de las 7 de la tarde, [con gran énfasis] antes de las 7 de la mañana de mañana.”

Después de oír por primera vez esta jettatura de Iñaki, me prometí que si alguna vez me topara con él cruzaría los dos dedos medios de las manos sobre sus respectivos índices, por si acaso, porque una “una profecía que verán Uds. cumplida por desgracia”, y además con la ira destemplada con que la lanza: “y aquí sí que va…”, es mucho más que una profecía e, incluso, que una maldición. Y lo es, además, por dos razones:

Por el nivel de detalle, ya que se verá cumplida, no “antes de las 7 de la tarde”, refiriéndose al día 12 y a la hora de la manifestación, sino “antes de las 7 de la mañana…” del día 12, con lo cual, Gabilondo le estaba advirtiendo al Gobierno de las desgracias que le podrían acaecer en un abrir y cerrar de ojos si no se avenía a razones.

Por el silencio misterioso que mantiene sobre el “qué” de la profecía y a “quién” va dirigida. No me acuerdo qué filósofo solía decir que “una amenaza sin objeto ni sujeto amenaza dos veces”.

 

He mencionado servicios secretos: terrorismo de Estado en España

 

Todo esto nos indica que hay un trasfondo de amenazas y Golpe de Estado que han quedado tan impunes, al final, que la mayoría ni siquiera se ha enterado de nada. Pero las confesiones de los principales involucrados en el evento, como el Secretario de Estado para la Seguridad de Aznar, Ignacio Astarloa, son evidencias más que suficientes de que algo aún más turbio y oscuro que el atentado en sí estaba en marcha por esos días. Así lo dejó dicho este tal Ignacio Astarloa, jefe supremo de todas las policías de Aznar, sólo por debajo del Ministro Acebes, cuando sus ex compañeros del PNV le presionaban con el tema de la autoría:

… No tengo el más mínimo a priori sobre ninguna de las hipótesis, que es quien haya sido…. para llegar a saber quién ha sido no descartar nada… Hay que llevar hasta sus últimas consecuencias todas las líneas, se llamen ETA, Al Qaeda, servicios secretos, se llame lo que se llame… He mencionado servicios secretos: terrorismo de Estado….

 

 

Un grupo de mandos policiales y algunos agentes del CNI, de la cuerda más dura y leal al Partido Socialista

 

Un terrorismo de Estado extranjero que dio su fruto en un Golpe de Estado exitoso, hasta el punto de que los propios perdedores (el PP y sus aliados) lo ocultasen todo por interés. Pero la guerra que se desató en las cloacas a continuación sí la pudimos presenciar, de alguna manera, tal y como la relataba el gran héroe de toda esta historia: Fernando Múgica Goñi (DEP).

Lo que el Gobierno no conoce es que ya en esos momentos (se refiere a las primeras horas del día 11) se han puesto a trabajar duramente un grupo de mandos policiales y algunos agentes del CNI, de la cuerda más dura y leal al Partido Socialista, para informar a sus dirigentes de todos los detalles que puedan conducir la situación en beneficio propio. Son los mismos que consiguen que cambie de manos la investigación y que la controlarán desde ese momento. Se forma un equipo hermético que deja de lado a la Guardia Civil y que ralentiza las informaciones que se pasan al CNI. Llaman, sin embargo, cada pocos minutos, a una célula del PSOE que obtiene así información privilegiada, lo que les permite montar una estrategia eficaz contra el Gobierno.

No es de extrañar, ante tal calado de amenazas terroristas extranjeras y sus complicidades, en personajes patrios como Rovira, Gabilondo o el PSOE como tal, que el Presidente Aznar respondiera con este mensaje público tras una ausencia de muchas horas en la mañana del 11M:

No vamos a cambiar de Régimen ni porque los terroristas maten ni para que dejen de matar… No hay negociación posible ni deseable con estos asesinos… Quien decide es el pueblo español.     

 

¿”El Tunecino”? Pero si era uno de los chicos del CNI

 

Fernando Múgica nos explica muy bien la situación previa a lo que pasó:

España era, en las semanas previas a los atentados, un entramado gigantesco de observadores, vigilantes, confidentes y agentes encubiertos. Lo mejor de cada casa estaba en las calles con los ojos bien abiertos. Corría el dinero y se palpaba una euforia prepotente. Los posibles grupos terroristas de uno y otro signo estaban tan infiltrados, tan controlados, tan neutralizados que las propias fuerzas de seguridad les daban cuerda para que pudieran seguir adelante sin sospechas, por si tenían que utilizarlos. Las redes de la UCO, de la UCE1 y UCE2, de la UCII y la UCIE, de la UCAO, de la UDYCO, del CNI y un largo etcétera controlaban las caravanas de la droga, las rutas de los explosivos, las reuniones de los integristas islámicos. Por eso los avisos exteriores sólo provocaban sonrisas de suficiencia. A veces tenían que jugar al ratón y al gato y al escondite para que unos grupos policiales no interfirieran en la labor de los otros.

Todo eran confidentes en la calle, infiltrados de las Fuerzas de Seguridad en las distintas organizaciones criminales, pero lo curioso es que a posteriori los culpables seguían siendo esos mismos colaboradores:

¿”El Tunecino”? Pero si era uno de los chicos del CNI. Por eso tuvieron que espantarlo de su piso cuando el acoso de la Policía se había vuelto asfixiante. Facilitaron su huida para desesperación de los controladores policiales. ¿Lamari? Pero si estaba enrolado en el mismo barco (CNI) desde hacía tiempo. Por eso Safwan Sabag, “El Pollero” de Valencia, no le perdía ni a sol ni a sombra desde que consiguieron sacarlo anticipadamente de la cárcel (el mismo CNI en 2002). Tuvieron que intervenir su teléfono, el 1 de julio del 2004, para que cuando la Policía metiera las narices con el Skoda Fabia ya no pudieran escucharle.

 

 

“¿Quiénes puede ser aquí los malos? ¿Te doy los míos o me das tú los tuyos?”

 

Mi opinión es sencilla. Es evidente que el Servicio de Inteligencia tiene controlados a islamistas en Madrid y en España. Tienen en Valencia, Tudela[1], en Navarra, muy importante, lo tienen en Madrid y en muchas otras partes. Y tienen a mayor parte de las mezquitas, y tienen comprados a la mayor parte de los imanes y fabrican la cultura hispano-marroquí de la relación… Y que todo eso está montado por la Inteligencia, bien, eso es evidente. Entonces, ¿por qué me dicen a mí que hay una peluquería donde hay (cualquier historia delictiva que quieran dar a conocer) seis meses antes (del Atentado)? No lo sé. Es evidente que quieren hacerles importantes. Pero vamos a imaginarnos una cosa ingenua: quieren hacerles importantes porque luego les van a detener, o porque ya han pensado que ya los tienen muy quemados y ya vamos a detenerles. Y necesitan que un periódico publique en grande: “parece que hay una célula muy peligrosa, relacionada con una peluquería de…” No sé cuál es su intención.

Mira: cuando tú hablas con un Servicio de Inteligencia lo último que sabrás nunca es su primera intención. Desde luego, nunca es la primera que te dicen y nunca es la segunda ni la tercera ni la cuarta. No sabes por qué es. Pero que eso tenga algo que ver, no, mi opinión es la contraria. Alguien, como tiene esa célula ahí, durmiente, de buenos-malos, que lo tienen controlado, pues cuando llega la ocasión la utiliza. Y dice: “¿quiénes puede ser aquí los malos? ¿Te doy los míos o me das tú los tuyos?” “No, ponme los de la peluquería”. ¡Así de sencillo! ¡Y se monta a posteriori! Si en vez de ir por esa línea hubieran ido por una lavandería de Leganés, pues hubieran ido por la lavandería de Leganés. Tú jamás te enterarás de que existe la lavandería de Leganés: sólo sabes lo de la peluquería. ¿Por qué? Porque han ido por ahí. ¡Nada más! O sea, tú, a posteriori, es fácil decir la peluquería, lo otro… Pero eso es una elección, como lo de la furgoneta: ¿y si en vez de la Kangoo hubiera sido una Citroën de Pinto? Pues ahora se hablaría la Citroën de Pinto. Es decir, ellos utilizan las cosas que tienen para que cuadren las cosas (la versión que están entrelazando y quieren convertir en oficial).

 

Si estaban tan infiltrados y tan seguidos, estas mismas personas, ¿cómo pudieron hacerlo (el Atentado)?

 

Lo más curioso de las historias de esta peluquería y sus moritos es que no se hicieron públicas sólo después del Atentado, sino también unos meses antes: alguien estaba en efecto decidido a hacerles importantes, como paso previo a su presentación estelar, tal y como explica Múgica:

Yo tenía un amigo que era Teniente Coronel del CNI, que me veía con él habitualmente, una vez al mes, intercambiábamos algunas informaciones y él, meses antes del 11-M, y esto es algo personal que me ha sucedido a mí, intentó venderme para que lo publicara en el periódico la historia de una peluquería en Lavapiés. La historia de unos hombres: Zougam y el Tunecino, que eran muy peligrosos y que yo debía publicar en el periódico su peligro. Él me aseguró que estaban totalmente infiltrados, que tenían micrófonos, seguimientos constantes no solamente aquí sino a Navarra, a Valencia. Recuerdo que nombró a un país escandinavo, un viaje en el que les habían seguido. Entonces, mi pregunta es: si estaban tan infiltrados y tan seguidos, estas mismas personas, ¿cómo pudieron hacerlo (el Atentado)?

 

 

Creemos que el Gobierno español no soportará más de dos o tres golpes

 

Nos dice Ignacio López Bru: dediqué 34 páginas al asunto en el capítulo XXIII de Las Cloacas del 11-M titulado “La Web Noruega”, uno de los más novedosos, a mi entender, del libro. Se conoció como tal a un supuesto documento islamista, “La Yihad en Irak. Riesgos y esperanzas” que dos analistas de inteligencia noruegos, un día después de los atentados (el 12 de Marzo a las 21:26 en la TV noruega), dijeron que lo habían descubierto en un portal de internet yihadista llamado “Global Islamic Media”. En ese documento se decía:

Por ello decimos que, para forzar al Gobierno español a la retirada de Irak, la resistencia debe propinar golpes dolorosos a sus tropas, y que eso se vea acompañado de un seguimiento informativo que aclare la verdad de la situación dentro de Irak. Debe aprovecharse al máximo la proximidad de la fecha de las elecciones generales en España en el tercer mes del año próximo [Marzo de 2004].

Creemos que el Gobierno español no soportará más de dos o tres golpes, como máximo, antes de verse obligado a retirarse por la presión popular. Si sus tropas permanecen tras estos golpes, la victoria del Partido Socialista estará prácticamente garantizada (ver porcentajes), y la retirada de las tropas españolas estará en la lista de su proyecto electoral.

 

¿A partir de aquí? Leganés

 

Pero la realidad fue que el Gobierno y su COPE (con sus Losantos y Luises del Timo) estuvieron en la vanguardia de toda la intoxicación junto al propio PSOE, con los cuales pactaron en secreto, en lo que antes hemos denominado el dilema del prisionero. Así nos lo contaba Fernando Múgica Goñi:

Ellos (las Fuerzas de Seguridad)… No saben quiénes van a ser los culpables hasta, primero, la semana en que aparece el análisis oficial de la furgoneta Kangoo que, como sabes, fue el veintitantos de marzo, y después salen las fotos en los periódicos. Ahí sí, ahí dicen: estos van a ser los malos. Ahí los han seleccionado, y alguien dice: “Pues si tú metes a éste, yo meto a mi radical El Tunecino”. Y el CNI dice: “Si tú metes al radical El Tunecino yo meto a Lamari”. ¡Fíjate por dónde!, y empiezan unas discusiones entre ellos brutales. Y al final dicen: “¡Bueno! ¡Consenso! ¡Estos son los malos!”. Y entonces salen en los periódicos…

¿A partir de aquí? Las detenciones del tendero Zougam, los asturianos y los malvados del inicio de este relato: Leganés.

 

 

Para seguir llevándoselo “crudo” no hay como tener una población golpeada, asustada y sumisa

 

Y como fin de este largo texto, aunque creo que aleccionador, otra píldora del bueno de Ignacio López Bru:

Ése es el panorama. A esto hemos llegado. Golpe a golpe. Y que nadie se extrañe si a la vuelta de la esquina nos sorprenden con otro. Quien hace un cesto hace ciento. Para seguir llevándoselo “crudo” no hay como tener una población golpeada, asustada y sumisa. En nuestras manos está impedir que la Historia de España se escriba a costa de los españoles.

[1] Según Ignacio del Burgo, en esta ciudad el CNI reconocía la presencia de Lamari, peligroso terrorista islámico proscrito de la Seguridad del Estado al que sin embargo tenían perfectamente localizado allí.

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Ejército

Michael Boor llama a las sedes de los partidos políticos para preguntarles por la p*** guerra de Ucrania

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Últimas llamadas de Michael Boor a las sedes

 

Las últimas llamadas de Michael Boor a las sedes han vuelto a demostrar la clase de personajes que supuestamente están a los mandos de nuestra nave. Os adelantamos que no hay mucho de lo que sentirse orgulloso. Estamos a punto de entrar en la tercera guerra mundial y los huevones que están al teléfono en las sedes de esos partiditos, los mismos que supuestamente ejercen la soberanía nacional en nuestro nombre, afirman desconocer con total indiferencia de qué va el tema. Les da exactamente igual.

 

La verdad es que la gente que está al teléfono en las distintas sedes de los distintos partidos no es muy distinta, según su supuesta ideología, y se comportan como comerciales mal informados y que pasan de todo. Pero veamos cuáles son los resultados concretos de varias llamadas que se han realizado prácticamente todos estos partiditos.

 

 

La pregunta siempre era la misma: ¿cuál es nuestra postura como partido ante la guerra?

 

¿Cuál es nuestra postura como partido ante la guerra? En el 80% de los casos, la lamentable respuesta era la siguiente: yo no sé nada, sólo cojo el teléfono.

 

Pero vamos a ver: coges el teléfono, ¿para qué? ¿Para decir que no tienes ni idea de nada? Y es que no sólo pasa con el tema éste de Ucrania, sino que son ignorantes funcionales que no saben de absolutamente nada. Ni siquiera de las gansadas que dicen sus líderes políticos, cada día, en los programas de máxima audiencia. Farsantes del calibre de Abascal, Casado, Iglesias…

 

Esto ya lo comprobamos cuando la pandemia famosa estaba en su apogeo, es decir, todo este tiempo que no tenían otro pito o volcán que rascar: que si ahora Afganistán, que si ahora La Palma, pero en las sedes de los partiditos les da exactamente igual todo. Ellos no saben de nada ni quieren saber. Y cuando pretenden saber algo es peor, porque te sueltan la típica retahíla que podría comentar Jorge Javier Vázquez en uno de esos ridículos programas de televisión.

 

 

¿Qué se nos ha perdido a nosotros en Ucrania?

 

Otra pregunta que se les hacía, en referencia a esta guerra que tanto nos afecta, al parecer, pero de la cual luego no tiene ni idea nadie, era el simple por qué tenemos que ir ahí. ¿Por qué? ¿Qué se nos ha perdido a nosotros en Ucrania?

 

  • El PSOE ni sabe ni contesta, pero se cabrean cuando les mandas al carajo por el vacile.
  • Podemos, igual, pero en morado.
  • El PP te viene con que hay que apoyar a la chusquera y terrorista OTAN, pero luego se encabronan cuando les dices que vayan ellos a apoyar. No, no, yo estoy trabajando, aquí, cogiendo el teléfono cada día.
  • Vox se mantienen ilocalizables y cuando les preguntas, si no les bailas el agua a ellos y a su OTAN, se cabrean y cuelgan.

 

No en vano, el bueno de Michael Boor manda a esta gente literalmente a Kagar, una población que se encuentra en Alemania y a la cual podrían ir a hacer una visita estos personajes. Como decía uno de sus suscriptores: estos cabestros que cogen el teléfono lo mismo están cobrando 2.000 euros al mes por descolgar, decir que no saben nada y encima ofenderse.

 

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