Connect with us

A Fondo

La aniquilación de la raza blanca, ¿propósito judío?

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Por Patrick Grimm.- Brian Smith (y no sé nada personalmente sobre este escritor) advierte a sus lectores en un ensayo titulado “Querida Mamá” sobre el peligro siempre presente del supremacismo judío y el poder de la Gran Judería sobre la mayoría de las naciones europeas. El siguiente es un extracto:

«Yo lamentaría ver a la raza Blanca destruída. Su destrucción es principalmente debida a los judíos. Una vez más, déjeme explicar. Los judíos crearon, con la ayuda de los traidores Blancos, toda la legislación para permitir que una ilimitada inmigración del Tercer Mundo entrara y destruyera el país. Además los judíos condujeron la cruzada para la integración racial. Luego, los judíos tienen el poder en la forma del dinero casi interminable (que de una u otra forma sale de nuestros bolsillos), y poseen los medios de comunicación: prácticamente todas las películas, todas las comedias de situación, todos los anuncios comerciales, con muy pocas excepciones, deben encontrarse con la aprobación judía o no pueden salir al aire.

El poder del judío para controlar al Blanco mediante los medios es absolutamente enorme. Y los judíos usan este gran poder para lavar el cerebro a los Blancos para que piensen que la mezcla de razas es una buena idea, que es “lo correcto que hay que hacer”. Mire la película de Disney “Pocahontas” por ejemplo, que glorifica la unión interracial de un Blanco y un indio. La película también menosprecia a la raza Blanca como moralmente inferior. Y mire a MTV. Y el cine. Y “Plaza Sesamo”. Los mensajes de los medios que estimulan el apareamiento inter-racial de los Blancos y que desaprueban la historia de los Blancos están por todas partes, en cada canal, todo el día, toda la noche.

¡Mire cuánto daño hacen los judíos! ¿Y por qué lo hacen? ¿Realmente nos odian tanto? ¿Por qué querrían ellos destruír la raza Blanca?.

Aunque parezca extraño, la razón principal por la que los judíos usan su poder para mezclar a la raza Blanca es porque se sienten amenazados por el Blanco, inteligente y culturalmente brillante. Además, el judío tiene rencores contra la raza Blanca por la historia pasada. El judío también cree que él está destinado a poseer y gobernar el mundo entero como una “raza de amos”. Sólo lea el Antiguo Testamento. Allí se habla, por ejemplo, sobre cómo los judíos un día poseerán el mundo entero y “todo el oro de los no-judíos”. Allí también se habla de matar a los no-judíos, mamá. Incluso a los pequeños muchachos y muchachas en la cuna. Léalo. Entonces observe y recuerde el comportamiento judío que usted ha experimentado de primera mano. Pero usted no debería terminar su investigación allí».

Si usted no cree que los judíos, principalmente los judíos organizados, pero también un gran número de gente común entre la masa ciudadana judía, quieran el genocidio de la raza Blanca, borrando nuestro genotipo de la faz del planeta Tierra, entonces usted realmente no ha estado poniendo mucha atención. Como Smith, también creo —de hecho sé que es real— en la verdad del complot judío para eliminar a nuestra gente del mundo.

Tal vez esto es demasiado rudo para ustedes los neutrales y los amigos de los judíos de la atolondrada comunidad cristiana, pero realmente no me preocupa cómo ustedes tomen estas revelaciones —y son revelaciones—, porque gracias al malintencionado monopolio del poder judío, muchos de los mal informados e ingenuos no conocen los hechos, o ellos se sienten gordos, estúpidos y cómodos y prefieren no saber lo que su mente les advierte implícitamente, habiendo ya improvisado un marco mental bastante preciso de los acontecimientos personales de la vida real así como de las enfermizas alianzas y causas que ellos claramente notan que están controladas por judíos etnocéntricos, la mayor parte de ellos rebosantes de odio y racismo, pero que estos Blancos están demasiado desconcertados para siquiera considerarlo. Su lóbulo frontal ha sido expurgado de estos pensamientos, incluso de estas posibilidades, por medio de los esfuerzos de la propaganda, de la caja idiota de la televisión, de Jew Tube, o por profesores izquierdistas que han raspado el disenso existente en los cerebros impresionables y han programado de nuevo aquellos cerebros con odio a lo Blanco, mentiras traidoras de la raza, mentiras formadas y modeladas tal como un hábil pero malintencionado escultor cincela una estatua de un monstruo deforme en un pedazo de piedra. Éstas son mentiras judías y son grandes, amplias y difíciles de superar, al menos por los no despertados aún entre nuestra gente.

Pero la característica judía más ventajosa, al menos para nuestra supervivencia, es el hecho de que su jefatura de vez en cuando deja que la verdad salga a hurtadillas debido a su arrogante desvergüenza y su mareo con el éxito de sus diabólicos experimentos sociales, donde los Blancos y otros pueblos son usados por supremacistas judíos casi como ratas de laboratorio en un intrincado laberinto diseñado por los judíos ashkenazis. Si lo estoy asustando con estas descripciones, entonces quizás usted debería dejar de leer ahora e ir a mirar la CNN o a mirar películas judías pornográficas, porque lo peor está por venir.

No voy a arrellanarme y dejar que mi gente, que ha construído y fortalecido las mayores civilizaciones que el mundo haya conocido alguna vez, y que ha inventado casi todo lo de valor, sea sometida a un genocidio sin hablar claramente. ¡Los judíos no van a detener lo que nos están haciendo!. ¡Vamos a tener que pararlos, aunque esto signifique la separación permanente de ellos de nuestro medio!. ¡Ésta es una amarga medicina, pero usted mejor prepárese a tragarla cuando el automóvil comience a moverse!. ¡Pronto usted no tendrá ninguna opción!.

Aquí hay un escritor británico, McKilliam, advirtiendo de la grave situación de Gran Bretaña bajo la bota militar judía y haciendo mientras tanto algunas espeluznantes citas judías:

«El rabino jázaro “judío” Rabbinovitch declaró en una reunión especial del consejo de emergencia de rabinos europeos en Budapest el 12 de Enero de 1952: “Nuestra comisión de control, en interés de la paz y borrando la tensión inter-racial, prohibirá a los Blancos cohabitar con Blancos. Las mujeres Blancas deberán cohabitar con miembros de las razas oscuras, y los hombres Blancos con mujeres Negras. Así la raza Blanca desaparecerá, pues la mezcla de lo oscuro con lo blanco significa el final del hombre Blanco, y nuestro más peligroso enemigo se convertirá sólo en un recuerdo. Emprenderemos una era de paz y abundancia, la Pax Judaica, y nuestra raza gobernará sin discusión sobre un mundo de pueblos oscuros… Revelaremos abiertamente nuestra identidad ante las razas de África y Asia”. Este discurso fue registrado en su totalidad en la publicación estadounidense “Sentido Común” y reimpreso en la edición de Septiembre de 1952 del Servicio de Inteligencia Canadiense (CIS). Así usted ve que con unas pocas excepciones, cada “judío” jázaro está trabajando para la destrucción completa de la raza Blanca y del pueblo británico. Ellos están usando a la judería como un utensilio para obtener el control mundial».

McKilliam prosigue: «Israel Cohen, un portavoz comunista en Inglaterra en 1912 escribió un libro llamado “Un Programa Racial para el Siglo Veinte” que establecía la política comunista. El siguiente es un extracto de este libro que fue ingresado en el Registro del Congreso estadounidense el 7 de Junio de 1957 (página 7633): “Debemos comprender que el arma más poderosa de nuestro partido es la tensión racial. Planteando en la conciencia de las razas oscuras que durante siglos ellos han sido oprimidos por los Blancos, podremos amoldarlos al programa del Partido Comunista. En Estados Unidos, aspiramos a una victoria sutil”».

Lamentablemente, estos judíos jázaros ashkenazis han puesto en práctica estas políticas hace bastante tiempo. Estamos en camino al gobierno mundial, no porque la mayoría Blanca quiera el internacionalismo sino porque la Gran Judería desea su realización. El genocidio de europeos y estadounidenses de origen europeo es probablemente el tablón más grande de este venenoso tablado sionista. Prominentes judíos han admitido la verdad de esta política de una eventual extinción Blanca, y todo lo que está sucediendo en EE.UU. y a través de toda Europa sólo confirma lo dicho.

¿Por qué ellos están haciendo esto? John “Birdman” Bryant intenta explicar el porqué de la guerra judía contra los seres humanos Blancos, haciendo varios agudos planteamientos:

«El Talmud, el libro central de la religión judía, verdaderamente está erizado de odio hacia los no-judíos; y mientras la mayoría de los judíos no es religiosa, hay poca duda de que este odio —alimentado por siglos de persecución y refrescado con los recuerdos del Nacionalsocialismo— es una parte significativa de la psique judía.

Su pasada persecución ha dado a los judíos no sólo una actitud negativa hacia los Blancos no-judíos sino un deseo de protegerse de una futura persecución y —junto con su mentalidad de “ojo por ojo” y “ni olvido ni perdón”— un gusto por la venganza. La destrucción de la raza Blanca y su cultura evidentemente sirve a ambos objetivos.

Los judíos como pueblo se consideran a sí mismos como compitiendo con los no-judíos, al menos en el sentido de preferir a su propia gente más bien que a los no-judíos para alcanzar éxito y poder. Y ya que los Blancos son su mayor competencia, ¿qué mejor modo de fomentar el éxito deseado que destruír literalmente a la raza Blanca y su cultura?».

Pero tal vez el porqué de la cuestión no es más importante que el cómo. ¿Cómo están ellos llevando a cabo la destrucción del genotipo Blanco en todo el mundo?

1. Inmigración sin restricciones desde el Tercer Mundo

Éste es su método más astuto y diabólico para desalojarnos de nuestras propias tierras. Fueron judíos los que hicieron una campaña y finalmente vieron convertida en ley la Inmigration and Nationality Act de 1965 que no colocó ninguna limitación o cuota en la masiva inmigración de no-Blancos hacia Estados Unidos. S. M. Neuringer nos informa de que “A fin de influír en la inmigración en una dirección liberal, las organizaciones judías y sus portavoces demostraron un grado de energía no superado por ningún otro grupo de presión interesado. La inmigración había constituído un objeto principal de interés de prácticamente toda importante organización judía de relaciones comunitarias y de defensa. A través de los años, sus portavoces habían asistido asiduamente a audiencias en el Congreso, y el esfuerzo judío fue de la mayor importancia en el establecimiento y financiación de grupos no-sectarios tales como la Liga de Inmigración Liberal Nacional y el Comité de Ciudadanos para Personas Desplazadas” [1]. Esto es nada menos que un genocidio patrocinado por los judíos. No hay otra manera de nombrarlo, y con todo, de lo único que siempre escuchamos hablar es del “Holocausto®”.

[1] S. M. Neuringer, American Jewry and United States Immigration Policy, 1881-1953. Ph.D Dissertation, University of Wisconsin-Madison, 1969.

Al Cronkrite nos informa que «el senador de Nueva York Jacob Javits, también judío, quien en 1951 había escrito un artículo titulado “Abramos las Puertas” en el cual él proponía establecer un nuevo límite de inmigración de 500.000 por año, era un entusiasta promotor de la legislación [de Emanuel] Celler. A él se le unió el Fondo Consejo Estadounidense para el Judaísmo Filantrópico, el Consejo de Federaciones Judías & Fondos de Beneficencia, y el B’nai B’rith Mujeres. Además la American Civil Liberties Union y Americans for Democratic Action, ambas con numerosa cantidad de miembros judíos, se integraron a la promoción».

Además, los judíos no sólo han sido los principales impulsores detrás de las políticas liberales de inmigración y de dicha legislación, sino que ellos realmente han prestado dinero y asistencia legal a aquellos criminales que han entrado ilegalmente a Estados Unidos y que ahora viven a costa de nuestra asistencia social, asistencia médica y sistema educativo, y usan ahora nuestra red de protección como una hamaca permanente para sus indolentes familias.

¿Por qué nos hacen ellos todas estas cosas terribles? Una razón es el odio y los celos corrosivos de los países que hemos creado. Otra razón es simplemente demográfica. Los supremacistas judíos prosperan y roban con más éxito en un país que carezca de una mayoría fuerte que esté bien organizada para su interés propio, como los Blancos solían ser antes de que el Caballo Hebreo de Troya cabalgara por la ciudad.

Nunca debemos olvidar que sus propios libros religiosos impulsan y promueven distintas clases de engaños ampliamente difundidos con los que ellos tratan de engatusar a nuestra gente e incitarla a que los crea. El Talmud, la más odiosa colección de escrituras alguna vez compilada, superando incluso al Antiguo Testamento en la locura e insanía racialmente genocida, instruye a la gente judía con diversos modos de hacer trampas, robar, matar y devastar a sus vecinos no-judíos. Empujar la inmigración ilegal y el desplazamiento es sólo una de sus muchas creativas artimañas para llevar a cabo tales fines. En este sentido, somos muy similares a la población palestina que ellos están liquidando en Israel, todo con el dinero estadounidense y con la bendición y los parabienes de casi cada tele-evangelista que ahora enmugrece las ondas hertzianas ocupadas por los sionistas.

También note que la Ley de Derechos Civiles de 1964 y la Ley de Inmigración y Nacionalidad de 1965 fueron ambas aprobadas en el lapso de un año. Esto no es una coincidencia, puesto que ambas fueron exageradamente promocionadas e impulsadas por los medios judíos de comunicación y por grupos políticos judíos demasiado numerosos para contarlos, y ambas fueron perjudiciales para la mayoría Blanca estadounidense que la élite judía desprecia tan intensamente.

2. El Movimiento por los Derechos Civiles

Las luchas por los derechos civiles y sus victorias de los años ’50 y ’60 fueron conducidas por judíos y financiadas por judíos. No fueron judíos comunes y corrientes los que crearon la National Association for the Advancement of Colored People (NAACP) y ayudaron a estructurar la Southern Christian Leadership Conference [organización afro-estadounidense de derechos civiles]. Fueron judíos comunistas y marxistas incondicionales los que dirigieron estas organizaciones, bajo falsos pretextos de “justicia racial” y “justicia social” para todos. Los esfuerzos judíos a favor de los derechos civiles de los Negros literalmente lanzaron un ariete hacia los derechos y las libertades de los europeo-estadounidenses. Esto fue intencional, y fue hecho no para beneficiar a los estadounidenses Negros sino para posteriormente darle poder a los judíos etnocéntricos que querían disminuír el poder de la mayoría Blanca mediante la cuidadosa manipulación del siempre crédulo “proletariado Negro”. Incluso Martin Luther King Jr., plagiador, mujeriego y predicador charlatán, se rodeó de manipuladores judíos radicales, siendo el principal entre ellos Stanley Levinson, un comunista judío. David Duke nos recuerda:

«El primer presidente de la NAACP fue Arthur Spingarn, y sólo judíos sirvieron como presidentes de la NAACP desde su fundación hasta los años ’70. Noel Spingarn sucedió a su hermano Arthur, y después de él Kivie Kaplan dirigió la organización. El liderazgo judío de la NAACP era poco conocido por el público en general. Cuando llegué a la mayoría de edad, el único nombre que había oído asociado con la NAACP era Roy Wilkins, quien era su Negro secretario nacional. Como él estaba tanto en la prensa y a la vista pública, yo pensaba, como la mayoría de los estadounidenses, que Wilkins era el líder de la NAACP. Pero Kaplan era el verdadero presidente durante aquel tiempo. Benjamin Hooks se convirtió en su primer presidente Negro finalmente en los años ’70. Una vez que un Negro finalmente llegó a la presidencia de la organización, el público ya no escuchó hablar más sobre el “secretario nacional” de la NAACP. A partir de entonces el portavoz público era su presidente».

Sólo recuerde una cosa: El movimiento por los derechos civiles no era acerca de ayudar a los afroestadounidenses (en muchos aspectos esto realmente ha dañado a sus comunidades): era sobre el desplazamiento de la gente Blanca y reemplazar la hegemonía no-judía con una oligarquía financiera judía dirigida por la banca central y unos medios consolidados.

Lamentablemente podríamos no reponernos nunca de este dramático cambio en el equilibrio de fuerzas, y ahora, gracias a nuestros amos judíos, el crimen Negro se propaga con furia, a menudo impune y deshonestamente minimizado por los medios judíos de comunicación. Las mujeres Blancas son violadas por cientos de miles, y los judíos ricos sólo se sientan cómodamente en sus elitistas comunidades cerradas, totalmente a salvo y riéndose del caos que ellos han provocado.

3. Multiculturalismo / Diversidad / Auto-odio Blanco.

Este fraude organizado tiene escrita la palabra “kosher” por todo su fangoso bajo vientre. De hecho, el concepto entero de “multiculturalismo”, del tipo ofrecido como un alimento básico constante en la mayoría de los recintos universitarios, fue creado por judíos. De hecho, como el escritor disidente político Curtis Maynard explica, una mujer judía fue la que realmente escribió un completo texto elemental para estimular y esparcir esta ideología foránea. Maynard nota que «Usted escuchará a mucha gente exclamar hoy que los judíos fueron los iniciadores de esta conflictiva agenda, y luego usted oirá inmediatamente referirse a esta gente como anti-semitas por atreverse a sugerir una hipótesis tan ridícula. Sin embargo, Kessler señaló en 1991 que “Racismo y Sexismo: Un Estudio Integrado”, un tratado de la judía Paula Rothenberg, fue descrito en Newsweek como el “texto básico” para los multiculturalistas. Es muy fácil para el tiempo desgastar los fundamentos de los hechos incómodos».

En ninguna parte la moderna religión estadounidense del “multiculturalismo” ha salido más a borbotones y ha sido apoyada más en voz alta que en nuestros judíos medios de comunicación anti-Blancos, donde la culpa Blanca está actualmente de moda, el porcentaje del delito cometido por los Negros del 60% es encubierto, y cada cultura excepto la cultura europea y la europeo-estadounidense es celebrada. A nosotros (la gente Blanca) literalmente los medios nos enseñan a odiarnos a nosotros mismos, a nuestra cultura, nuestro pasado, a nuestros Fundadores y a nuestra nación, que fue fundada sobre el genocidio cometido por Blancos contra indios norteamericanos supuestamente “amantes de la paz” con una cultura “superior”. El cristianismo de los Blancos es supuestamente racista y etnocéntrico, mientras el panteísmo y las ideas orientales de otras religiones son pacíficos y sólo enfatizan la coexistencia con la Naturaleza y el prójimo. Los judíos aman esta clase de papilla propagandística.

Las cuotas de diversidad son cumplidas de manera extraoficial y Presidentes como Bill Clinton hablan reverencialmente acerca de tener una administración “que se asemeje a Estados Unidos”, lo que es muy extraño considerando que su administración era en un 60% judía, lo que avanza mucho en la explicación del hecho de que fue uno de los regímenes más criminalmente inclinados en la historia estadounidense moderna.

Nuestros colegios universitarios, universidades de élite y principales corporaciones ahora reclutan activamente a minorías, siempre a costa de los candidatos Blancos mejor calificados. Pero en su mayor parte, las escuelas de leyes, las facultades de medicina y otros ambientes del feudo judío han sido dejados intocados por estas cuotas, por el simple hecho de que llevar un montón de minorías a esos sitios desestabilizaría el carretón de las manzanas del monopolio judío en estos campos. Lo que es “bueno” para los goyim es malo para los judíos.

En seguida hay un casi alucinante ejemplo de los dobles estándares judíos de los que nunca se habla por miedo a tener que llevar puesto el vulgar tatuaje de “el anti-semita del pueblo”. “Chutzpah” (desfachatez, patudez, descaro) no es un término lo bastante fuerte para comenzar a comprender lo que la Gran Judería está llevando a cabo. John Masanauskas del periódico australiano The Herald Sun escribe lo siguiente:

Melbourne — El líder judío Isi Leibler, un acérrimo defensor del multiculturalismo australiano, dice que la política no tiene lugar en Israel. “Éste es un país que fue establecido y creado como un país judío para los judíos”, dijo a un periódico de Jerusalén.

El señor Leibler previamente había dicho que el multiculturalismo en Australia era algo de lo que “estamos todos orgullosos de ser parte integrante”.

El fundador de Jetset Travel se trasladó a Israel hace dos años como presidente del Congreso Judío Mundial. Él recientemente publicó un ensayo sosteniendo que el sionismo, o nacionalismo judío, estaba bajo amenaza en Israel por parte de los “post-sionistas”.

“Un post-sionista es alguien que realmente mira de manera cierta hacia la finalización del pueblo judío en términos etnocéntricos como un grupo nacional, y ya no ve al pueblo judío como un pueblo unido”, dijo al Jerusalem Post.

El señor Leibler dijo que los post-sionistas estaban impulsando una agenda universalista en las escuelas encaminada a la eliminación del nacionalismo judío y la creación de un Estado multicultural.

Pero el señor Leibler, de 65 años, tiene la visión opuesta del multiculturalismo en Australia. Durante el debate sobre Pauline Hanson [acerca del racismo en Australia] en 1996, él advirtió que el multiculturalismo estaba bajo amenaza por parte de extremistas.

“Hay una necesidad de sentarse juntos y establecer un camino en el cual los australianos puedan recuperar aquel espíritu de multiculturalismo del que pienso que estamos todos orgullosos de ser parte integrante, y que está realmente bajo amenaza” dijo Leibler.

¿Se necesita decir algo sobre este artículo australiano además de que es una repetición de un corrupto pero revelador axioma muy yiddish?. Déjeme repetirlo entonces: “Monoculturalismo para mí, multiculturalismo para ti”.

Como a Curtis Maynard le gusta repetir: “Despiértate, Estados Unidos. Te están engañando” (Wake up, America. You’re being taken for a ride). La espeluznante realidad consiste en que alguien que es un miembro con carnet de la ADL (Anti-Defamation League), la JDL (Jewish Defense League) o del AJC (American Jewish Committee), o un judío que es un seguidor fanático de toda la vida del Chabad Lubavitch, es probablemente el que está haciendo la conducción imprudente.

4. Aborto sin restricción

El aborto es un moderno y espeluznante comercio judío de la muerte. Los judíos administran el 50% de los abortuarios en EE.UU. (aunque sólo son el 2% de la población) y ellos conforman las directivas de casi cada grupo activista a favor del aborto. Si hay un “libelo de sangre” [acusación de que cometen asesinatos rituales] contra los judíos que sea completamente merecido, es éste. No voy a especular sobre su culpa o inocencia en cuanto a las acusaciones que se les hicieron en los siglos pasados —que están nubladas por la especulación y el misterio— de “asesinato ritual” de niños cristianos. Pero el aborto es un asunto que los judíos impulsan con el entusiasmo de un bien vestido proselitista religioso a domicilio.

¿Por qué éste es el caso? Hay una infinidad de razones para el apoyo y promoción de los judíos del omnipresente aborto a petición, siendo una de tales motivaciones obviamente la ganancia monetaria. Pero creo que el principal impulso o estímulo para los azuzadores judíos del aborto es hacer descender dramáticamente el índice de natalidad Blanco, exterminando de ese modo a sus principales competidores y disminuyendo el excedente de la población Blanca. Este punto de vista calza perfectamente con la exhortación del Talmud en Abodah Zara 26b: “Incluso el mejor de los gentiles debería ser asesinado”.

Una mujer que estoy orgulloso de llamar mi amiga personal, Jayne Gardener, ha escrito un artículo profundo en su blog The Paleoconservative Primer titulado “Aborto: La Matanza Kosher”, donde ella habla de este fenómeno más exhaustivamente y con más profundidad que la que soy capaz de dedicarle aquí. La señora Gardener declara: «El aborto tiene un apoyo suficientemente amplio entre los judíos en este país, y varias organizaciones judías en Estados Unidos son abierta y desvergonzadamente pro-aborto; organizaciones como:

American Jewish Committee
American Jewish Congress
B’nai B’rith Women
Central Conference of American Rabbis [Reform]
Federation of Reconstructionist Congregations
Hadassah Women
Jewish Labor Committee
Na’amat USA
National Federation of Temple Sisterhoods [Reform]
National Council of Jewish Women
New Jewish Agenda
North American Temple Youth
Rabbinical Assembly
Union of American Hebrew Congregations [Reform]
United Synagogues of America [Conservative]
Women’s League for Conservative Judaism».

Lea su artículo aquí: http://thepaleoconservativeprimer.blogspot.com/2007/07/abortion-kosher-slaughter.html, y llore por los 50 millones o más de fetos ahora extinguidos en este país, muchos de ellos por doctores y obstetras-ginecólogos judíos, que llevan a cabo su espantoso comercio impunemente y sin conciencia. Es para nuestra vergüenza eterna el que hayamos permitido que esto ocurriera.

Este oscuro canto de cisne, esta matanza de nuestra hermosa gente Blanca, tristemente a petición de muchas mujeres Blancas que deciden abortar a sus bebés, parece ser un hecho sin importancia que difícilmente produce una pequeña ola en los medios judíos de comunicación, salvo cuando ellos describen a los activistas contra el aborto, muchos de ellos cristianos, como rabiosos y retrógrados, a punto de plantear la teocracia y un estilo cristianizado de la ley islámica sobre el resto de nosotros.

Pero todo lo relacionado con los hedores del sucio negocio del aborto de la Gran Judería, desde el modo en que el debate es enmarcado (siempre irremediablemente unilateral y favorable a los pro-aborto) hasta la precisión sin esfuerzo alguno con la cual los abortistas siguen cosechando grandes beneficios, [cuenta] con una estrategia de “no intervención” de parte de los reguladores gubernamentales, por lo general vigilantes y extremadamente celosos, quienes solicitan solamente trámites burocráticos a otras industrias pero dejan tranquilas a las clínicas de aborto.

Si los judíos raramente participan combatiendo en las guerras de Estados Unidos, muchos de ellos pueden ser contados entre los generales superiores en los otros campos estadounidenses de matanza, nuestros abortuarios, donde los niños Blancos son exterminados y sus órganos a menudo cosechados y vendidos por dinero y ganancia fáciles, sin la más mínima enérgica protesta de una población euro-estadounidense castrada y privada de derechos, cuyos cojones han sido hábilmente cortados.

5. El Movimiento homosexual radical

Mi compatriota y residente en Colorado que se llama The West tiene en su blog http://newsfromthewest.blogspot.com/ una lista que deja boquiabierto (25 de Mayo de 2007), que hace una crónica del carácter judaico de la mafia homosexual, que ha integrado la perversión a la corriente principal y ha inundado a nuestros niños de escuela con falsedades sobre las alegrías de la sodomía y los encuentros sexuales anónimos. La triste realidad es que muchas personas son penosamente inconscientes de cuán radical y bien organizado ha llegado a ser el lobby sodomita. Ellos se han infiltrado en nuestras escuelas, han deslizado lentamente su propaganda proselitista en el plan de estudios de los muchachos pequeños, comenzando al nivel de jardín infantil y continuando a través de toda la escuela secundaria, sólo para asegurarse de que el lavado de cerebro se adhiera a las mentes de los jóvenes permanentemente. Esto no es ningún evento fortuito.

Como ocurre con cada otra agenda apuntada como una bala al corazón de la civilización Blanca, ésta no es diferente en sus rudimentarios orígenes foráneos. Es extranjera porque no se originó entre nuestro pueblo sino que fue traída a esta nación por un “pueblo errante”, una “nación dentro de muchas naciones”, una Diáspora de judíos de todas partes de Europa, muchos de ellos marxistas, socialistas, comunistas, internacionalistas y globalistas, todos radicales. Estos judíos fanáticos no vinieron a nosotros como “una luz para las naciones”, sino como destructores, como subversivos e intrusos determinados a defecar, tanto literal como figuradamente, sobre todo lo que apreciamos. Y ellos han hecho eso a paladas.

El trabajo de reclutamiento y creación de slogans hecho con tanta perseverancia por hombres y mujeres homosexuales vendedores de panaceas en nuestras fábricas socialistas de perversión dirigidas por el gobierno, ha rendido grandes dividendos, como las encuestas lo han mostrado. La mayoría de los adolescentes en Estados Unidos tiene una opinión mucho más favorable de los homosexuales que la que sus padres o abuelos alguna vez tuvieron. Pero éste es el estilo judío: ¡Lave el cerebro, haga propaganda y luego aliste reclutas, aliste reclutas, como enfermo de la cabeza!. Pero cuando las organizaciones homosexuales judías tratan de adoctrinar a la gente joven sexualmente confundida en el estilo de la muerte gay, parece haber en juego aquí más que cuestiones de simple “tolerancia” o “diversidad”. Este es un esfuerzo para hacer pedazos la noción de la “familia tradicional”, que ha sido el fundamento de la supervivencia Occidental.

Aunque no todos los fervientes partidarios homosexuales sean judíos, sus líderes ciertamente lo son, y es innegablemente verdadero que muchos de los no-judíos implicados en este tipo de activismo izquierdista no son conscientes de las raíces judías y sionistas de las ideas que están propagando y tratando de comunicar como “elegantes” (chic) y que son de mal gusto (kitsch) para el público. Pero algunos de los soldados de infantería de la “mafia rosada” se han envalentonado tanto por las victorias políticas que han obtenido en años recientes, que ellos son descarados en la declaración de sus objetivos incuestionablemente perversos y peligrosos; y estos objetivos son judíos. El lunático homosexual Michael Swift arrogantemente proclama en una publicación gay:

“Sodomizaremos a vuestros hijos… Los seduciremos en vuestras escuelas, en vuestros dormitorios, en vuestros gimnasios, en vuestros vestidores, en vuestros campos deportivos, en vuestras escuelas privadas, en vuestros grupos juveniles… donde quiera estén juntos hombres con hombres. Vuestros hijos se convertirán en nuestros servidores y seguirán nuestras instrucciones. Ellos serán remodelados a nuestra imagen. Todas las leyes que prohíben la actividad homosexual serán revocadas. En cambio, se aprobarán leyes que propagarán el amor entre varones.

Todos los homosexuales deben estar juntos como hermanos; debemos estar unidos artísticamente, filosóficamente, socialmente, políticamente, y económicamente. Triunfaremos sólo cuando presentamos una cara común al cruel enemigo heterosexual” (Michael Swift, “Gay Revolutionary”).

Ésta es una llamada con megáfono, a nivel general, a la pederastia y al abuso sexual contra los niños por un desvergonzado ejército político de pervertidos dedicados a explotar y sodomizar a nuestros muchachos. Es también una promesa para aumentar el lavado de cerebro a un nivel de intensidad tipo “Naranja Mecánica”. Pero principalmente esto es un ataque contra la familia nuclear y tradicional, compuesta por un hombre y una mujer. Intenta desgarrar a los niños varones desde aquel entorno y substituír la estabilidad con sodomía, enfermedad y desorden. Ésta es la misma cosa que los judíos trataron de introducir en Rusia a principios del siglo XX a fin de debilitar y feminizar a los varones rusos y hacer más difícil para ellos resistir a la toma judeo-bolchevique del poder que iba a llegar como un torrente del infierno.

Los judíos han consolidado sus esfuerzos, perfeccionándolos hasta el punto de que la acusación de “homofobia” pincha casi tanto como las etiquetas de “anti-semita” y “racista”. Reiteremos: este esfuerzo ha sido dirigido contra la familia no-judía Blanca, como la Gran Judería suele hacer, debilitando las costumbres y la cultura popular de sus únicos verdaderos competidores en el escenario del poder mundial. Vemos en nuestras escuelas públicas a los confundidos y carentes de plenos derechos entre nuestra juventud “iniciándose” cada vez más temprano en la vida. ¿Por qué? Principalmente porque ellos están quedando al alcance de homosexuales artistas-basura a los que ahora se les ha dado carta blanca para diseminar sus informaciones y mensajes pro-gay y anti-familia entre los adolescentes y los niños, quienes carecen de experiencia en la vida y son incapaces de contrarrestar las enfermedades que estos pervertidos venden de puerta en puerta.

La encubridora legislación acerca de “lenguaje de odio” y “delito de odio” ahora firmemente transformada en ley por el fuerte armamento judío a través de toda Europa y en Canadá, aparentemente para combatir el odio, pero realmente puesta en práctica para proteger a la Gran Judería de las incoveniencias de revelar la verdad sobre sus objetivos últimos, no sólo es manejada como un martillo contra supuestos “negadores del Holocausto®” y antisemitas “neo-nazis”, sino que está reservada muy selectivamente para aquellos, principalmente europeos Blancos, que se expresan a viva voz, demasiado vociferante y abiertamente sobre los peligros de los soldados sodomitas del ejército homosexual marxista que ahora desfila por nuestras escuelas, nuestras calles y hasta algunos de nuestros más liberales e izquierdistas lugares de culto, completando la “larga marcha a través de las instituciones” con la cual sus comandantes judíos han soñado durante tantos años.

Muchos de los desquiciados manifestantes homosexuales en los eventos de “Orgullo Gay”, ataviados con ropas del sexo opuesto y otras fastuosidades, ni siquiera comprenden que ellos son sólo un diente del engranaje en la rueda sionista que ahora está derribando todas las cosas tradicionales. Ellos no comprenden el hecho de que son peones para un asalto frontal más amplio y totalmente no-provocado contra la gente Blanca y las familias Blancas en todo el mundo. Pero nuevamente, esto es lo que los supremacistas judíos desean. La mayor cantidad de jóvenes que ellos pueden atraer hacia el estilo de vida homosexual sólo iguala a la menor cantidad de niños Blancos que nacen. Esto también explica detalladamente un truco más de la Gran Judería para disminuír nuestra cantidad, y con esta disminución, nuestra influencia y capacidad para detenerlos.

CONCLUSIÓN

Todas estas facetas del plan maestro judío tienen un tema central. Ellas imponen el trastorno y la enfermedad social y la degeneración y la muerte mediante constantes leyes arbitrarias. Con declaraciones adocenadas, con interminables repeticiones, difamaciones injuriosas, campañas de demonización en los medios, panfletos de agitación y propaganda, neolengua Orwelliana, laicistas esfuerzos de “evangelismo” hebraísta, incesante adoctrinamiento y otra exagerada publicidad sionista surtida, ellos pueden persuadir a los faltos de carácter y pusilánimes de entre los no-judíos Blancos para que se unan a su causa.

La mayor parte de las minorías son un hecho dado cuando se llega a la “conversión”, pero los judíos entienden que muchos Blancos pueden mostrarse más recalcitrantes, como lo fueron en Hungría y en numerosos otros sitios donde los judíos tomaron vidas y tomaron sociedades enteras por la garganta. La gente Blanca, los europeo-estadounidenses específicamente, están más —y no menos— dispuestos que otras razas a luchar contra la campaña judía de reeducación llevada a cabo mediante un tronante bombardeo aéreo en sus vecindades y horizontes mentales. Ésta puede ser nuestra única esperanza. Nuestra capacidad y nuestra voluntad para luchar no han sido totalmente atrofiadas aún, aunque hayan sido debilitadas y a menudo cortadas en las rodillas.

Nosotros, la gente Blanca, debemos elegir la vida por sobre la muerte. Debemos sacrificar todo, lo que quiere decir reputación, medios de subsistencia y hasta nuestras mismas vidas si es necesario, para asegurar nuestra supervivencia y futuro lugar como un pueblo sobre esta solitaria roca azul que es la Tierra. Tenemos un enemigo, único en el mundo, y este enemigo ha escogido a la raza Blanca para la extinción, para la destrucción, para la eliminación completa. Ellos nos han seleccionado porque somos la única raza en la familia de la especie humana lo bastante brillante y lo suficientemente inteligente para oponerse a sus proyectos mesiánicos de dominación y esclavitud de todos los pueblos. Sus libros sagrados les prometen una utopía judía donde los goyim los servirán a sus pies, encogiéndose y haciendo reverencias ante la “Raza de Amos” que ellos creen ser. Ellos esperan a su mesías judío, de quien ellos afirman que volverá para aplastar a los no-judíos bajo su talón y forzarlos en sus amargadas vidas a servir a los “Elegidos”.

Digo “¡No más!”. Los supremacistas judíos nos han corrompido el tiempo suficiente. Ellos han aniquilado nuestra herencia y nuestras sociedades y nuestros logros inigualables el tiempo suficiente. Mientras todavía tenemos aliento y antes de que estemos en la esclavitud total, antes de que nuestros músculos se hayan debilitado y nuestras voluntades hayan sido pulverizadas, mientras nuestros miembros son flexibles y nervudos, debemos luchar. No debemos abandonar la lucha, ya que la verdad todavía necesita una audiencia justa entre nuestros hermanos y hermanas. No debemos perderlos a manos de los cantos de sirena del igualitarismo, del multiculturalismo, del colectivismo y del internacionalismo. La hora es tarde y la luz se está acabando. No deje que desaparezca.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

A Fondo

11-M, la gran mentira del PSOE y el PP. Conferencia por Miguel de Cervera

Published

on

Miguel De Cervera
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

La Asociación Alfonso I de Santander concedió el viernes, en un raro ejemplo de libertad en nuestros días, una conferencia cuyo título lo dice todo: “11-M, la gran mentira del PSOE y el PP”. Su autor, Miguel de Cervera, es un investigador especializado en crimen de Estado y manipulación de las masas.

En un lenguaje claro y directo, y apoyado nada más que en los datos, Miguel de Cervera describió la esencia de lo ocurrido en el 11-M. “La explicación oficial del atentado ha navegado entre dos grandes mentiras. Una es la versión oficial islamista, que vino a sustituir la mentira inicial de ETA y que resultaba, en interesado popurrí de ambas versiones, todo ello una enorme mentira de Estado que nunca se pudo creer nadie. Y la segunda gran mentira es negar esa versión, que es falsa de raíz, pero sin dar ninguna explicación sobre lo que realmente sucedió en esos trenes y esas elecciones. Y así es cómo la celda queda vacía”.
El conferenciante culpó a Losantos de constituirse en el gran defensor y beneficiario de esa segunda manipulación, sin la cual no hubiera sido posible dividir a la sociedad y dejar atrás un crimen sin culpables. “Los magrebíes y asturianos a los que acusaron no pudieron ser, por muchas razones, pero Losantos se ha limitado a insistir en eso e instalarse en lo que no pasó. El “queremos saber la verdad”, para este personaje, se ha quedado en eso: una vacía declaración de intenciones. Todo para que los verdaderos (y poderosos) asesinos sigan sueltos. Libres para seguir manipulando elecciones, aunque sea a costa de matar a 200 españoles. Hoy en día, menos mal, los pucherazos salen más baratos, y ahí tenemos a Sánchez para demostrarlo”.
Miguel de Cervera tuvo duras palabras para el PSOE, pero sobre todo para un PP que no es nada inocente de lo ocurrido: “no se puede obviar que los que gobernaban entonces eran los amigos de las gaviotas, que fueron los que presentaron todas aquellas falsas pruebas y detenidos. Y es cierto que el PSOE se benefició de la tragedia, cómo no, pero no era la primera opción de los verdaderos terroristas del 11-M. Un poderoso grupo que está por encima del Estado y que decidió que iba a ganar el PP, en primera, pero Aznar fue tan chantajeado con la autoría del atentado que prefirió ceder a regañadientes La Moncloa. Dejarse ganar las elecciones, sí, antes que aceptar dicho chantaje, porque claro está que ahí ocultaban algo muy gordo. Por eso, también, echaron luego pelillos a la mar y se dejaron hasta acusar de asesinos. Y eso fue lo que pasó y lo que Losantos oculta, todavía hoy”.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

A Fondo

“Sin el racialismo, el identitarismo es como una flor sin fragancia”

Published

on

Portada del libro de Pedro Carlos González Cuevas
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

El historiador Pedro Carlos González Cuevas acaba de publicar bajo el sello de La Tribuna del País Vasco el libro “Vox, entre el liberalismo conservador y la derecha identitaria”, un sensayo dedicado al partido liderado por Santiago Abascal que parte de una premisa: “La incidencia de VOX en la vida política española es tan necesaria como lo ha sido antes de las elecciones. Cuarenta años de indiscutida hegemonía de la izquierda cultural, del nacionalismo separatista y, sobre todo, de la “razón cínica” centrista, ha imprimido carácter a la sociedad española; y de esas telas de araña no se sale fácilmente, lo estamos viendo; más bien todo lo contrario. En cuanto a VOX, su dilema está claro: debe elegir entre el liberalismo conservador, es decir, un PP bis, o configurarse como una auténtica derecha identitaria y socialmente transversal. No hay otra alternativa”.

Profesor titular de Historia de las Ideas y de las Formas Políticas en la Universidad Nacional de Educación a Distancia, Pedro Carlos González Cuevas ha pasado esta mañana por los micrófonos de Radio Cadena Española para participar en el programa “Alt News”, que conduce y dirige Saniago Fontenla.

El colaborador de este espacio y director de AD, Armando Robles, ha mantenido una discusión con González Cuevas al refutar la naturaleza identitaria de Vox. “Usted llama identitaria a una formación política que defiende el relativismo antropológico. Es decir, califica a los inmigrantes de buenos o malos dependiendo de su procedencia. La racialidad es el fundamento del identitarismo. Las etnias son el fundamento de las sociedades. Alemania es lo que es por los alemanes, no por su cultura. Son las identidades raciales las que determinan el caracter y la capacidad creativa de las comunidades nacionales. Y una comunidad nacional es el resultado de una herencia biológica de siglos”.

Por su parte, el escritor e historiador minimizó la importancia del racialismo en el identitarismo, que definió como una respuesta política al globalismo. Abogó en ese sentido por el “mesticismo” defendido por Ramiro de Maeztu. Robles respondió rotundo: “El mesticismo que usted defiende es precisamente el arma destructiva que está utilizando el globalismo para la destrucción de los pueblos europeos. Sin racialismo, el identitarismo es como una flor sin fragancia”.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

A Fondo

La caída del Imperio de Occidente

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

André Waroch (Traducción BD).- “Vivimos la hora del hombre nómada, sin patria, el ciudadano del mundo. Es el tiempo del que no tiene más ataduras que aquellas que puede llevarse en cualquier momento en su maleta. El mundo del día de mañana parece pertenecer a aquellos que prescindirán de sus vivencias terrestres, o incluso espaciales, de una “tierra”, de un “suelo”, arcaísmo cuya exhaltación huele a populismo rancio”.

Este es el discurso, apenas caricaturizado, de un cierto número de intelectuales provenientes de la izquierda y de la extrema izquierda convertidos al “liberalismo”, es decir para ser más precisos, al librecambismo globalizado. Es un trayecto menos duro que lo que parece, los fundamentos ideológicos de estos intelectuales no padecen, entre esos dos extremos, más que daños menores.

El núcleo duro de su compromiso no ha cambiado; se trata siempre del odio al enraizamiento, al particularismo, a la singularidad irreductible de los pueblos, a la nación en el sentido griego del término.

Una hiper-casta mundialista, cuyos contornos se dibujan con mayor nitidez a medida que pasa el tiempo, quiere creer todavía en un “progreso” a la manera de Julio Verne. La naturaleza domesticada por una tecnología que lleva a los hombres a la altura de los dioses; una cultura universal y uniformizada reinando sobre toda superficie terrestre; un gobierno mundial sabio, benéfico, consensual, que en este mundo pos-histórico sólo se ocupará de gestionar y administrar. En definitiva: el paraíso sobre la Tierra para estos hombres que llevan en ellos el sueño cristiano secularizado de las Luces.

En la mentalidad occidental, de la cual esta casta se reclama más que de cualquier otra cosa, al porvenir se le supone mejor que el presente, y el presente mejor que el pasado. El destino irrevocable de la humanidad parece ser de subir siempre más arriba en la inteligencia, la belleza, la bondad, la alegría, la felicidad, hasta un cénit improbable.

Reinaba en la Edad Media el sentimiento exactamente inverso. Los letrados tenían la convicción de una caída inexorable del mundo hacia el abismo, la certeza de un mundo llegado al estadio último de la vejez. Si es cierto que el paso de la Antigüedad a la Edad Media trajo consigo el abandono de una cierta concepción cíclica el tiempo (“el eterno regreso”) en provecho de una visión lineal debido al cristianismo, sin embargo hay que precisar que esta “linealidad” ha cambiado de alguna manera de sentido, de abajo hacia arriba, en algún momento entre el siglo XII y la Revolución Francesa. La Europa del Oeste ha pasado de la caída a la ascención. En la Edad Media, el pasado era visto como mejor que el porvenir, y fue la inversa que se impuso definitivamente a partir del siglo XVIII.

Esto no es simplemente una creencia religiosa: la Edad Media fue verdaderamente una regresión en comparación con la Antigüedad, y el progreso, en el sentido material del término (expansionismo más allá de los mares, descubrimientos científicos), fue una realidad incontestable para la Europa del Oeste a partir del siglo XV. No solamente una creencia religiosa, pues, pero también, y al mismo tiempo, una creencia religiosa.

Seguramente hay que ver el origen de este cambio de dirección en la Reforma Gregoriana, acontecimiento capital que el historiador Harold J. Berman ha rebautizado “Revolución papal”. Sea como sea, la creencia está ahí. De ahí el célebre y estúpido adagio: “¡Es increible ver cosas tales en el siglo XXI!”. El tiempo, una vez más, es visto como una subida inexorable de la humanidad hacia la civilización suprema.

La realidad, para la Europa occidental, parece nuevamente invertir el sentido de la marcha. La evolución actual se emparenta de manera sorprendente al proceso que caracterizó la degeneración final del Imperio Romano de Occidente, a partir del siglo III, hasta la deposición del último emperador en 476 (principio de la Edad Media para los historiadores).

Este proceso, que puso fin al mundo antiguo, se caracterizó por:

  • Un caos étnico en aumento. Después del edicto de Caracalla que acordaba en el año 212 la ciudadanía a todos los varones no esclavos de las provincias, los bárbaros germánicos y húnicos comienzan a abalanzarse sobre las Galias. Al final del siglo IV, la mayoría de los soldados y hasta los generales “romanos” son en realidad germanos naturalizados. Las cepas propiamente romanas son apartadas, de hecho, del poder.

  • Un gigantismo mortal. El Imperio, en su apogeo, se extiende desde el sur de Escocia hasta el Mar Rojo. Atacado por todas partes, su economía desorganizada, los efectivos del ejército y de la administración en aumento incesante, el Imperio agobia al pueblo bajo tasas e impuestos. En las Galias aparece el fenómeno de los “bagaudes”, campesinos que se echan al monte para escapar al fisco. Uno de sus jefes, Eudoxio, buscará refugio acerca de Atila. La impotencia del ejército romano (cerca de 400.000 hombres bajo Diocleciano) para proteger un territorio tan vasto, añadida a la prohibición hecha a los civiles indigenas de llevar las armas, le abre una avenida a los invasores. Visigodos, francos y demás burgundios someten las poblaciones del Imperio y toman poco a poco posesión de las tierras en el Oeste.

  • Un éxodo urbano. La economía del Imperio, a partir del Siglo III, se ve totalmente desorganizada por las incursiones bárbaras. La circulación de las mercancias de provincia a provincia declina, incluso se suspende. Las ciudades, a partir del siglo V, empiezan a vaciarse. La población urbana, grupo de consumidores que se alimentan de importaciones, se ve obligada a efectuar un “retorno a la tierra”, es decir un regreso a la explotación directa de las materias primas, ya que la circulación de los productos manufacturados las importaciones de mercaderías de base se han vuelto demasiado débiles para alimentar a las ciudades.

  • Un cambio religioso. En el año 312, Constantino, primer emperador converso, instaura la igualdad entre el cristianismo y las demás religiones, lo que ya es, en la lógica conquistadora de los monoteísmo surgidos del judaísmo, un paso decisivo hacia la religión única y obligatoria. En la década siguiente, Constantino demuestra claramente hacia donde van sus preferencias y empieza a prohibir algunas prácticas paganas como la adivinación. Interviene en los debates teológicos. Es él quien convoca en el año 325 el Concilio de Nicea, asunto central en la historia del catolicismo. Los sucesores de Constantino continuarán su política de cristianización forzada de la sociedad. En 354 es decretado el cierre de los templos paganos y la prohibición de los sacrificios.

En 381, Teodosio, verdadero verdugo del paganismo, emite un edicto por el cual impone a todos los pueblos del Imperio el cristianismo como religión obligatoria. En los dos decenios siguientes, se da el golpe de gracia jurídico a las antiguas religiones, con el punto culminante de la prohibición definitiva en el año 395, por el emperador Arcadio, de toda práctica religiosa distinta al catolicismo romano (las herejías cristianas como el arianismo eran combatidas tanto como las prácticas politeístas).

  • Una regresión demográfica subrayada por muchos historiadores. La despoblación de algunas zonas es evidentemente una llamada par los bárbaros que sólo tienen que colonizar unas tierras desocupadas.

La Europa del oeste, católica y protestante, heredera del Imperio de Occidente, se encuentra confrontada a una situación cuya analogía con lo que precede es alucinante. El caos étnico está aquí, es incontestable. Los recien llegados no se convierten, como los antiguos germanos, a la religión de los autóctonos, sino que llevan con ellos el islam, ideología belicosa, conquistadora, totalitaria.

Las nacionalidades francesa, británica, belga y ahora la alemana también (la lista no es exhaustiva) le dan la nacionalidad sin restricción a los hijos de los inmigrantes nacidos sobre suelo europeo. Estos se vuelven inexpulsables en el sistema jurídico actual y se transforman en el vector de una sustitución de población que comienza con la inmigración, y continúa desde el interior, como un cáncer.

La Unión Europea, que se extiende cada vez más rápidamente, se vuelve una especie de inmenso terreno baldío. Mientras que las empresas son aplastadas por impuestos destinados a poner en marcha políticas sociales, los productos manufacturados provenientes de China o de otros países emergentes (que no practican ninguna politica social) llegan a nuestras fronteras prácticamente sin ningún derecho de aduana.

El resultado es previsible: liquidación de las industrias, transformación total de la economía de los países de la UE en economía de servicios, y dependencia cada día más gigantesca de Europa de la “fábrica del mundo” neo-confucianista, o sea China.

El éxodo urbano ya ha comenzado, aunque no se note aún. Las ciudades no pierden habitantes (menos Paris) pero ven desaparecer las clases medias que dejan el sitio a otros recién llegados, atraídos por una vida parasitaria que no pueden encontrar en las zonas rurales. Cada vez con mayor frecuencia muchos franceses, y ya no exclusivamente de las clases favorecidas, huyen al extranjero.

La baja dramática del poder adquisitivo ocasiona el desarrollo creciente de las compras directas a los agricultores. Como en el Bajo Imperio, asistimos a un comienzo de derrumbe de la economía desarrollada, economía mormalmente basada sobre una red muy densa de intermediarios entre el productor y el consumidor.

El alza contínua del precio de la gasolina, asociada a una pauperización creciente, hace que el europeo se desplace cada vez menos. Los destinos de vacaciones y de fin de semana son cada vez más cercanos al domicilio (incluso cada vez son más los que no salen de vacaciones o de “puente”). Asistimos a una verdadera inmobilización de los individuos totalmente en contradicción con las teorías del “hombre nómada”.

El horizonte mental y físico del hombre europeo, en este principio de siglo XXI, se estrecha rápidamente, tanto más que el nivel cultural de las nuevas generaciones (cierto es que cada vez menos europeas) se derrumba a toda velocidad. Se estima que más del 25% de los bachilleres franceses son iletrados y que el 20% de la población adulta es analfabeta. Como en el final del Imperio Romano asistimos a una aculturación, a una pérdida de memoria colectiva que precede y causa la destecnificación, preludio a una nueva Edad Media.

Las zonas fuera del imperio de la ley, territorios librados a las bandas de jóvenes musulmanes que hacen reinar en ellas una especie de orden islamo-mafioso, constituyen el embrión de una nueva feodalidad, mucho más agresiva que la primera, ya que está construída sobre el fanatismo y sobre un odio de esencia totalitaria. En muchas de las llamadas “banlieues”, auténticos futuros sultanatos independientes, la Policía ya no se aventura más que con sumas precauciones, incluso no entra nunca en alguna de ellas.

Las invasiones bárbaras pusieron fin al Imperio Romano, por lo menos en Occidente. El Imperio de Oriente, llamado más tarde Bizantino, siguió llevando el sueño durante un milenio. Justiniano enprendió incluso, en el siglo VI una gigantesca expedición punitiva para arrancar los territorios del ex-Imperio de Occidente de las manos de los bárbaros.

Si los EEUU han sido a menudo comparados a Cartago, lo que es más una ocurrencia o un eslógan que una analogía coherente entre las dos entidades, la Europa actual tiene su Imperio Bizantino, un país gigantesco, construido él también sobre bases imperiales, ortodoxas, mesiánicas, y que domina el arte de la maniobra política. Este país, que la religión y el alfabeto cirílico ha mantenido apartado, al menos desde el sisma de 1054, de los europeos convertidos al catolicismo y despúes a la Reforma (que no es más que una reforma interna del catolicismo, reforma cuyo empuje se paró a las puertas de la Europa ortodoxa como delante de un muro de cemento armado) es la última pieza del puzzle que permite una analogía casi mística entre los siglos V y XXI.

Rusia, ya que se trata de ella, a pesar de sus debilidades (demografía catastrófica, ausencia de tejido industrial, presencia masiva de musulmanes rusos y de Asia Central), ha decidido perpetuar el sueño imperial. Por eso mismo vuelve a ser un actor cuando la Europa del oeste no es más que una puesta en juego, un envite, situación que recrea la dicotomía de la Antigüedad tardía. En esta óptica, los EEUU jugarían más bien el papel del Imperio Persa Sasánida.

Por segunda vez, el Imperio de Occidente, que había desaparecido una primera vez en su forma estatalo, pero se había reconstruído bajo una forma civilizacional, por el intermedio de la Iglesia Católica Romana, está derrumbándose.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement Enter ad here
Advertisement
Advertisement
Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
ArabicBulgarianChinese (Simplified)DanishEnglishFinnishFrenchGermanGreekItalianNorwegianPortugueseRomanianRussianSpanishTurkish
A %d blogueros les gusta esto: