Opinión
La extrema izquierda sigue atrofiada. Por Jesús Salamanca Alonso
Un loco como Vladimir Putin únicamente busca la destrucción por la destrucción. Para ello, Rusia no ha dudado en utilizar armas prohibidas como hizo en Siria.
El esperpéntico diputado de Unidas Podemos, Pablo Echenique, aprovechando una de sus desafortunadas intervenciones en el pleno del Congreso de los Diputados, ha hecho un discurso caduco, parasitario, indigno y fiel a la línea comunista de la extrema izquierda. Le han faltado los carros de combate, el lanzamiento de misiles antiaéreos, ametralladoras acopladas a su silla de «matón de barrio», pistolas en la cintura y lanzacohetes rosa para adornarlos con la tan denostada ideología de género.
El incauto portavoz desconocer que Kiev es el trofeo que Putin ansiaba levantar desde que inició la invasión a su vecino. Cuestión que tampoco tiene clara la lideresa podemita, Ione Belarra, a quien le faltó tiempo para echarse a correr y chivarse a los periodistas de la postura adoptada por una parte del Gobierno y toda la oposición. Belarra prometió dimitir si Sánchez enviaba armas a Ucrania, pero…eso de perder el sueldazo que nunca más volverá a tener… Un loco como Vladimir Putin no busca aprovechar el territorio conquistado, sino la destrucción por la destrucción. Para ello, Rusia no ha dudado en utilizar armas prohibidas.
Los propios ucranianos vienen denunciando el uso ruso de bombas termobáricas o de vacío: se emplearon en Siria y su poder destructivo es demoledor. La circulación de lanzacohetes para el impulso de ese tipo de bombas «circulan por varias ciudades de Ucrania como Pedro por su casa». La extrema izquierda no ve más que la figura del paranoico violador de derechos humanos y agresor maldito y maldecido, Putin.
La indignidad y el aturdimiento se han apoderado de estos falseadores que llegaron para hacer algo en la política y han acabado por hacérselo para ellos mismos. Menos mal que esa formación ya está en franco retroceso. Hace tiempo que la ciudadanía los ha tomado la matrícula, se los ve la orejita de corrompidos comunistas y teatreros estalinianos, incluso cuelga de su cinto el pollo desplumado de Stalin: aquel al que habían hecho sufrir arrancándolo el plumaje y, después, pretendían atraérselo con cuatro granos de trigo. Lo peor de todo es que el «torpe» pollo seguía a su agresor como si hubiera sido su benefactor. Pues así son los votantes del comunismo y buena parte de los de su primo carnal, el socialismo de «puños y pistolas».
Hace tiempo que España entera se ha percatado del alto grado de degeneración que arrastran los chicos y chicas de la extrema izquierda. No han llegado a la política para trabajar por España, sino para medrar, vivir del cuento mañanero y potenciar a los enemigos de la democracia y de la convivencia, como hacen ahora con su degenerado amigo, Vladimir Putin, y como han hecho apoyando a miembros de la banda asesina etarra.
No parecía importarlos que miles de niños acaben destrozados por una bomba en Ucrania, ni que miles de personas mayores mueran indefensas o por la imposibilidad de desplazarse mientras Kiev era bombardeado, atajadas todas las vías de comunicación, bloqueada la entrada de alimentos y cercados los ucranianos. Miran al tendido de la indiferencia cuando miles de ciudadanos con niños a la espalda salen de su país, viéndose obligados a emigrar a tierras extrañas. Ni siquiera la formación comunista ha aportado medios para aliviar tanto sufrimiento. Me recuerdan a los sindicatos clasistas y sectarios de la izquierda socialista o comunista en graves momentos de crisis y hundimiento económico. Odio, violencia y muerte son estandartes de la siniestra extrema.
Rusia no duda en enviar al infierno a su propia gente: niños entre 18 y 20 años en carros de combate que huyen despavoridos ante el horror; otros piden cobijo en Ucrania porque no entienden nada de cuanto sucede; miles de ciudadanos rusos se manifiestan en Moscú y otras ciudades rusas ante el desequilibrio del asesino Putin. Niños imberbes abandonan llorando los carros de combate rusos. El fin de Vladimir Putin llegará desde dentro o no llegará. Los Servicios de Inteligencia americanos han demostrado excesiva ineficacia, torpeza y lentitud.
El ejército de jóvenes rusos es un desastre en cuanto a preparación. Grupos de gitanos ucranianos organizados se hacen con los tanques rusos e inutilizan cuantos pueden. Zelenski en la calle y su esposa en los medios de comunicación internacionales son su motivación y la fuerza necesaria para defender su terruño. La OTAN tiene una gran oportunidad de poner freno a tanta estupidez bélica en la Cumbre del 28 al 30 en Madrid. Me troncho al pensar que Pedro Sánchez «El mentiroso» pueda aportar algo para el fin de la contienda. «¡Tú lo vas a solucionar!» «¡Qué vas a solucionar tú!», como le dijeron a la cara en su visita a la abrasada sierra de la Culebra.
Actualmente las grandes multinacionales han decidido boicotear a Rusia y deben hacerlo hasta que paren la guerra, pidan perdón y cumplan con las sanciones que se le han impuesto. Pocos parecen ver que esas sanciones recaen sobre el pueblo, mientras los líderes siguen sin sufrirlas. La Unión Europea ya ha encontrado gaseoductos para su abastecimiento, ajenos a Rusia. En Europa pintan bastos para rusos de renombre: hasta Abramovich ha puesto en venta el Chelsea.
El «NO a la Guerra» parece que ya no es suficiente. ¡No al peligro que supone la extrema izquierda para las democracias libres y para la convivencia en paz! Comunismo o libertad. Comunismo o democracia. Sin duda, democracia y libertad.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
