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La Federacióna Andaluza de Piragüismo prohíbe subir al podio con la bandera de España
La Federación Andaluza de Piragüismo (FAP) en su asamblea general ordinaria de 23 de octubre de este año ha cambiado el protocolo para recoger los premios oficiales. Los ganadores de alguna medalla no podrán subir al podio a recogerla con ninguna bandera, ni la española, ni la de su comunidad autónoma, ni siquiera la de su club, según desvela ABC. Así se aprobó en el punto 5 de la asamblea referido al «protocolo de ceremonia de premiación para las competiciones oficiales de la Federación Andaluza de Piragüismo».
Concretamente en el apartado 2 de dicho punto se detalla literalmente que «los deportistas premiados así como los delegados del club o representante del club en quien se haya delegado la entrega, subirán al podio, única y exclusivamente con la equipación identificativa de su club». Por si quedara alguna duda de la frase, es la única en el documento de diez páginas enviado a los federados, y al que ha tenido acceso este periódico, que está escrita en mayúsculas y negritas para resaltarla. El incumplimiento de esta norma impedirá la subida al podio y una sanción económica al club de 20 euros por persona penalizada.
Cabe recordar, como adelantó este periódico en primicia, que este verano pasado dos campeones de piragüismo sevillano del Círculo Mercantil, no pudieron recoger su presea porque llevaban sobre sus hombros una bandera de España. Los hechos ocurrieron el 29 de junio en Mequinenza, Zaragoza y en Verducido, Pontevedra, el 29 de julio.
En Zaragoza y Pontevedra
En Mequinenza, Pablo Ogazón Rodríguez Tabernero (campeón de España en la categoría C2 de canoa el año pasado), acompañado de Carlos Sánchez, (ambos de 14 años), tuvo que quitarse la enseña nacional que llevaba sobre sus hombros cuando subió al podio para recoger el trofeo de este campeonato. El vicepresidente del Círculo Mercantil de Sevilla y delegado de su sección de piragüismo, Fernando Rodríguez Galisteo, salió en defensa de sus deportistas: «Desde nuestro club apoyamos a estos deportistas y creemos que la Federación Española de Piragüismo debe tomar cartas en el asunto porque no hay normativa alguna que impida recoger los trofeos con la bandera de tu nación». Rodríguez Galisteo explicó que elevaron sus quejas a la Federación y que lo único que recibieron fue una contestación donde les decían que era obligatorio ir equipados con la ropa del club, cosa que en todo momento cumplían.
Si sorprendente fue la reacción en Zaragoza al ir con la bandera de España, no menos lo fue en Pontevedra. Allí le dijeron a Pablo Ogazón de malas maneras «quítate la bandera», según relata Rodríguez Galisteo, cuando se disponía a recoger la condecoración que había conseguido en el Campeonato de Jóvenes Promesas de Sprint en Verducido. El malestar del joven era tal que esta vez se dio media vuelta y se negó a recibirla. Se escucharon abucheos en la sala hacia los miembros de la Federación y como signo de aprobación de la actitud de los deportistas sevillanos.
El propio presidente de la Junta, Juanma Moreno, consideró «incomprensible» que a un deportista español «se le invite a no llevar la bandera de nuestro país», por lo que mostró todo su apoyo a los piragüistas sevillanos Pablo Ogazón y Carlos Sánchez.
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Las ciudades incorporan zonas deportivas abiertas para reducir el sedentarismo urbano
Los espacios públicos están adquiriendo un papel cada vez más activo dentro de las políticas municipales relacionadas con salud y bienestar. En muchos municipios, la instalación de áreas deportivas abiertas forma parte de estrategias destinadas a fomentar hábitos saludables sin depender exclusivamente de instalaciones cerradas o de pago.
El crecimiento de estas zonas responde a una realidad evidente: gran parte de la población pasa demasiadas horas sentada y encuentra dificultades para incorporar actividad física a la rutina diaria. La posibilidad de entrenar en parques o paseos urbanos facilita un acceso más directo y espontáneo al ejercicio.
El entrenamiento al aire libre gana usuarios de todas las edades
Lo que empezó como una iniciativa orientada principalmente a personas mayores o circuitos básicos de movilidad ha evolucionado hacia espacios mucho más completos. Actualmente, jóvenes, adultos y usuarios habituales de gimnasios utilizan estas instalaciones como complemento o alternativa a centros deportivos tradicionales.
Los aparatos para gimnasios en exterior se diseñan cada vez con mayor variedad de usos, incorporando ejercicios de fuerza, resistencia y movilidad dentro de un mismo recorrido. Esto permite adaptar el entrenamiento a distintos niveles físicos sin necesidad de grandes infraestructuras.
Además, muchas zonas deportivas urbanas se integran en parques o áreas verdes, favoreciendo una experiencia más abierta y menos condicionada por horarios.
Materiales preparados para uso intensivo y condiciones climáticas
Uno de los principales retos en este tipo de instalaciones es garantizar su durabilidad. El uso constante y la exposición a lluvia, humedad o altas temperaturas obligan a trabajar con materiales especialmente resistentes.
Las máquinas de gimnasio al aire libre actuales incorporan tratamientos anticorrosión, estructuras reforzadas y sistemas que requieren poco mantenimiento. Los municipios buscan soluciones capaces de mantenerse operativas durante años sin deteriorarse rápidamente.
La resistencia del equipamiento se ha convertido en un aspecto prioritario, especialmente en ciudades costeras o zonas con gran afluencia de usuarios.
Espacios deportivos integrados en la vida cotidiana
Otro de los factores que explica el crecimiento de estas instalaciones es su facilidad de acceso. Al estar ubicadas en espacios públicos, permiten realizar actividad física sin necesidad de desplazamientos específicos ni cuotas mensuales.
Muchas personas incorporan estos espacios a sus rutinas diarias aprovechando paseos, trayectos habituales o momentos de ocio al aire libre. Esto favorece una práctica más espontánea y constante del ejercicio.
Los aparatos para gimnasios de exteriores empiezan así a formar parte del paisaje urbano cotidiano en numerosos municipios.
Nuevos diseños para fomentar la interacción y el uso compartido
Las áreas deportivas abiertas también están cambiando en su diseño. Ya no se plantean únicamente como zonas individuales de entrenamiento, sino como espacios donde conviven distintas actividades y perfiles de usuario.
Circuitos funcionales, zonas de calistenia y áreas de estiramiento se combinan con bancos, recorridos peatonales y espacios verdes para generar entornos más dinámicos. El objetivo es favorecer tanto la actividad física como la interacción social.
Esta combinación contribuye a aumentar el uso continuado de los espacios públicos.
El urbanismo incorpora la actividad física como elemento estructural
La expansión de las máquinas de gimnasio al aire libre refleja un cambio más amplio en la planificación urbana. Las ciudades comienzan a integrar la actividad física dentro del diseño cotidiano de calles, parques y zonas comunes.
El ejercicio deja de entenderse como algo reservado exclusivamente a instalaciones deportivas cerradas y pasa a ocupar un lugar visible dentro del espacio público. Este enfoque busca crear entornos más activos y accesibles para distintos perfiles de población.
La tendencia apunta hacia ciudades donde deporte, ocio y vida urbana conviven de forma mucho más natural dentro del mismo entorno.
