España
La sanidad socialista ha hablado: ¿Tienes 16 años y quieres abortar? ¡Te lo pagamos! ¿Tienes cáncer colorrectal y vas a morir? te jodes
Sanidad rechaza financiar por caro un fármaco contra el cáncer que cuesta 6.000 euros al mes
La eficacia de esta terapia contra el tumor colorrectal «es significativamente superior al tratamiento convencional»
Centenares de pacientes con cáncer colorrectal metastásico deben pagar de su bolsillo (quienes se lo puedan permitir) 6.000 euros mensuales para recibir el tratamiento más efectivo contra este tipo de tumor, ya que tanto el Gobierno central como las comunidades autónomas rechazan su financiación a pesar de ser un medicamento autorizado por el Ministerio de Sanidad y la EMA desde junio de 2020.
Se trata del fármaco Braftovi (encorafenib, del laboratorio Pierre Fabre) que, si bien está financiado en la indicación en combinación con binimetinib en adultos para el tratamiento del melanoma no resecable o metastásico con mutación BRAF V600 desde 2019, su segunda indicación, en combinación con cetuximab, para el tratamiento de pacientes adultos con cáncer colorrectal metastásico (CCRm) con mutación BRAF V600E que han recibido terapia sistémica previa, no está financiada.
El motivo: «criterios de racionalización del gasto público e impacto presupuestario del SNS». Así se desprende de una respuesta del Ministerio de Sanidad a través del Portal de Transparencia tras la pregunta de un particular.
El texto, firmado por César Hernández, director general de Cartera Común de Servicios del Sistema Nacional de Salud y Farmacia, reconoce que esta combinación (encorafenib+cetuximab en CCRm) se ha estudiado «en distintas sesiones» de la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM), dando como resultado «la no inclusión de esta nueva indicación en la prestación farmacéutica del SNS».
Eficacia de Braftovi
En el documento también indican que la CIPM ha tenido en cuenta para su no financiación «la existencia de medicamentos u otras alternativas terapéuticas similares a menor precio o inferior coste de tratamiento», sin embargo, la Alianza General de Pacientes, en un elaborado informe publicado en 2022, señala que la eficacia de esta terapia combinada «es significativamente superior al tratamiento convencional» y «cubre una necesidad médica no cubierta en el tratamiento de estos pacientes».
Según el estudio internacional BEACON en fase III esta combinación supone un aumento de la supervivencia de tres meses para el grupo que probó la nueva combinación frente al grupo que continuó con el tratamiento convencional. «Este estudio internacional en que España ha sido máximo reclutador de pacientes ha demostrado que la terapia de combinación mencionada en pacientes con CCRm y mutación BRAFV 600E incrementó su supervivencia, así como la tasa de respuestas de la enfermedad y la tasa de control de enfermedad (75%) con un más prolongado sostenimiento de su calidad de vida, comparados frente a otras opciones de tratamiento basadas en cetuximab e irinotecan», recoge el estudio.
La última sesión de la CIPM (donde están representadas tanto las comunidades autónomas como la Administración General del Estado) donde se estudió su financiación fue en la del 11 de mayo de 2023, y en ella la Comisión llegó a la conclusión de no aceptar las alegaciones y, por tanto, la no financiación de esta indicación «teniendo en cuenta el análisis coste-eficacia incremental de la combinación frente a los comparadores del ensayo y los criterios de racionalización del gasto público e impacto presupuestario del SNS».
Por su parte, el Ministerio de Sanidad, en la resolución del Portal de Transparencia, insta de nuevo al laboratorio Pierre Fabre a presentar este tratamiento para su financiación: «La financiación pública del medicamento se podría volver a estudiar si el laboratorio titular solicitara de parte el inicio de un nuevo procedimiento de inclusión y precio en la prestación farmacéutica del Sistema Nacional de Salud».
«Inequidad y discriminación» de los pacientes españoles
El cáncer colorrectal (CCR) es una enfermedad molecularmente heterogénea, que supone el segundo cáncer más común a nivel mundial, la segunda causa más frecuente de muerte relacionada con el cáncer en todo el mundo y el tumor más frecuentemente diagnosticado en España teniendo en cuenta ambos sexos (41.600 casos nuevos en 2022).
El CCR avanzado con mutación V600E de BRAF es una forma muy agresiva de este tumor, supone entre el 6-8% delcáncer colorrectal metastásico (CCRm), unas 4.000 personas. Una de ellas es el médico y escritor José Antonio Abella, cuyo relato se hizo viral hace unos meses al denunciar que había tenido que recurrir a sus ahorros para financiarse este tratamiento. Abella debe tomar cuatro pastillas diarias y cada caja, de 42 comprimidos, tiene un precio cercano a los 2.000 euros.
«¿Qué familia española puede afrontar un gasto adicional de 6.000 euros al mes?» se pregunta su hijo en Change.org, donde ha abierto una petición de firmas y señala que en 14 países de nuestro entorno, como Portugal, Francia, Italia, Alemania, Países Bajos y Grecia, estos medicamentos sí que están financiados para la misma situación.
«Es inconcebible que la Sanidad Pública española no cubra un tratamiento que puede aumentar la supervivencia y calidad de vida de cientos de pacientes. Sin él, su media de esperanza de vida oscila entre los cuatro y los nueve meses, por lo que puede afirmarse que el Ministerio de Sanidad del Reino de España condena a muerte a centenares de ciudadanos que no pueden pagarse el tratamiento», se lee en el escrito.
En este sentido se pronuncian también desde la Alianza General de Pacientes, que señalan que en España «los pacientes con CCRm se encuentran en una situación de desventaja con respecto al resto de países del entorno, donde la combinación está yaautorizada». Por ello consideran que estas personas se encuentran en una situación de «inequidad» y «discriminación», y recuerdan que tanto las asociaciones de pacientes como las sociedades científicas «vienen señalando su desacuerdo en la no aprobación de encorafenib al ser un tratamiento que prolonga la vida de estos pacientes con CCRm»
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.
