Sociedad
Los inmigrantes en Europa votan mayoritariamente a la izquierda
Yolanda Couceiro.- Según el informe del Grupo de Estudios Estratégicos (GEES), los inmigrantes en España aún tienen un peso electoral reducido, pues la mayoría no goza de la nacionalidad española, y los que sí la tienen, votan en menor proporción que el promedio del censo.
Un artículo del diario El País en 2016 titulado “El voto de los nuevo españoles tiene acento ‘rojo’”, señala que los inmigrantes votarían mayoritariamente a la izquierda. Conviene señalar que hay regiones de España donde los inmigrantes ya cuentan con un peso electoral significativo.
Este fenómeno crecerá exponencialmente en los próximos años gracias a las nuevas nacionalizaciones, el escaso número de fallecimientos de extranjeros (por ser más jóvenes que los españoles) y los hijos de inmigrantes que van alcanzando la mayoría de edad.
Los datos muestran el porcentaje de extranjeros de nacimiento entre los votantes potenciales por provincias, con datos del padrón de enero de 2017. En comunidades autónomas de tanta importancia y tanto número de diputados al Congreso como Madrid, el voto inmigrante podría tener una gran relevancia si se dirigiese de forma mayoritaria a determinados partidos (PSOE y Podemos).
Por otra parte, el malestar que provoca en ciertos sectores de la población la presencia de un número elevado de inmigrantes -ya sea por una mayor inseguridad en su barrio, por roces de convivencia, por miedo al yihadismo o por la competencia con la población nativa por los mismos puestos de trabajo y ayudas públicas- ha dado lugar a la aparición de los candidatos de la derecha alternativa, que han logrado los mejores resultados en décadas.
El ascenso de Le Pen en Francia, Geert Wilders en Holanda, el FPO en Austria, el AfD en Alemania, el triunfo electoral de Donald Trump o el sí al Brexit, no se habrían dado sin una serie de irresponsables decisiones en materia migratoria.
España
El Papa León XIV ama a España. Y España vuelve a ser católica con León XIV. ¡Viva Cristo Rey!
Una marea blanca que llegaba a donde acababa la vista: casi millón y medio de fieles en la Misa
La diosa flotaba en un mar de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando sobre el cielo añil de Madrid
Suele ser queja habitual de los sacerdotes el retraso con el que algunos feligreses llegan a misa. No ha sido el caso en la eucaristía multitudinaria que ha celebrado esta mañana el Papa León XIV en la madrileña plaza de Cibeles. Cuatro horas antes de su inicio –y comenzaba a las diez de la mañana–, los accesos ya estaban llenos de gente. Numerosos jóvenes ataviados con sus polos de voluntarios o con las camisetas que sus parroquias habían confeccionado para la ocasión se cruzaban con otros chicos de su edad con señales evidentes de regresar de fiesta. No quedaba del todo claro qué grupo contemplaba al otro con más sorpresa.
Mientras unos iban a misa y los otros se recogían, los primeros rayos de la mañana comenzaban a despuntar sobre los tejados de Madrid. Centenares de sacerdotes bajaban desde el parque del Retiro en dirección a Cibeles. Pocas misas se habrán celebrado esta mañana en la capital y alrededores: prácticamente todo el clero madrileño se encontraba, desde las seis de la mañana, en las inmediaciones de la icónica plaza.
Para uno que dejó de salir de fiesta hace tiempo, ver amanecer en Madrid constituye una experiencia extraordinaria, que evoca andanzas nocturnas ya casi postergadas en el desván de la memoria y permite apreciar la sobresaliente arquitectura capitalina bañada con unas tonalidades cromáticas únicas.
Aunque pueda parecer lo contrario, no es la Cibeles una plaza especialmente adecuada para acoger grandes multitudes. Se alegará que la diosa es la primera tributaria de los trofeos del Real Madrid –cuando los conquistaba, al menos–, y que centenares de miles de aficionados acuden –acudían– a esos baños de masas. Y es cierto. Pero la propia centralidad en la plaza de su figura y su carro tirado por leones la convierte en un cierto estorbo cuando se pretende focalizar la atención en otro punto que no sea ella.
Ese era el caso esta mañana, con el gigantesco escenario instalado –a modo de presbiterio– ante la imponente fachada del Palacio de Telecomunicaciones, que se transformó, por unas horas, en un extraordinario retablo pétreo y refulgente.
Y, frente a él, la multitud. Cerca de millón y medio de personas, puntualizaron las autoridades. ¿Fueron más; acaso algo menos? Hasta donde alcanzaba la vista, una muchedumbre incontable abarrotaba todas las calles aledañas. La diosa flotaba en una marea blanca de albas y paraguas que amortiguaban el sol que se iba elevando implacable sobre el cielo añil de Madrid.
Llegó León XIV cuando faltaba algo menos de media hora para comenzar la misa, y su paso con el papamóvil elevaba oleadas de gritos, aplausos y teléfonos móviles que buscaban inmortalizar el momento.
Este Papa quiere a España, y se le nota. Que un Pontífice elija nuestro país como el primero que visita de Europa, y que lo haga durante siete días, es una prueba irrefutable de ello. Y, a la vista de la reacción de las multitudes, España quiere al Papa. Las palabras que ha dedicado a nuestro país denotan un interés y un conocimiento profundo de nuestra nación, que ya había visitado en, al menos, una docena de sus ciudades.
La «encomienda» –qué palabra tan nuestra– que ha dejado en la misa de esta mañana pasará a formar parte de nuestro acervo: «He aquí una encomienda para la España de hoy y de mañana: que la religiosidad que desde hace siglos anima a este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe desde la que beber también hoy». Pongámonos a ello.

Ramiro
07/07/2019 at 13:37
Lógico. Los inmigrantes no son tontos. Votan a quien les da de comer gratis; les da asistencia sanitaria gratuita, les da escuelas sin pagar nada, comedores escolares con becas de comedor, «papeles», etc.
EL PROBLEMA ES QUE SOMOS LOS DE DERECHAS, NACIONALISTAS E IDENTITATARIOS LOS QUE TENEMOS QUE PAGAR TODOS ESOS DERROCHES, mientras que en nuestras casas cada día lo estamos pasando peor…
Ramiro
08/11/2018 at 13:50
Lógico. Los inmigrantes no son tontos. Votan a quien les da de comer gratis; les da asistencia sanitaria gratuita, les da escuelas sin pagar nada, comedores escolares con becas de comedor, «papeles», etc.
EL PROBLEMA ES QUE SOMOS LOS DE DERECHAS, NACIONALISTAS E IDENTITATARIOS LOS QUE TENEMOS QUE PAGAR TODOS ESOS DERROCHES, mientras que en nuestras casas cada día lo estamos pasando peor…