Opinión
Matemáticas con perspectiva de género. Por Jesús Salamanca Alonso
Con el proyecto de currículum de primaria y con la LOMLOE vamos a ser los abanderados de la insensatez y la estupidez, adalides del adocenamiento y líderes de la mediocridad.
Dos horas leyendo el proyecto de currículo de primaria y el sesudo “sentido socioemocional” que pretende aplicarse a las matemáticas. Para empezar ya se habla de género en las matemáticas y tarda varios folios en explicar a qué alude. Hay que hacer malabares para saber que se refiere a que, según los datos de los que bebe el Ministerio de Educación, que sigue las estadísticas de la OCDE, las mujeres no se inclinan por las matemáticas en la misma medida que lo hacen los hombres, ni el rendimiento es equivalente. Pues, señora ministra, según los centros, depende de en qué comunidades, aulas y grupos. La realidad que conocemos muchos docentes no es la que usted muestra. Hemos evolucionado mucho en ese sentido, aunque la ministra no lo haya hecho.
No generalice porque acabaremos apuntándole con el dedo. Ni es lo que yo conozco, ni es la realidad que me cuentan otros compañeros, salvo que la señora ministra se fíe de estadísticas trasnochadas. Dudo que sepa cómo se hacen las estadísticas en la enseñanza por muy maestra alejada de la tiza que sea. Debería saber que –cuando no se considera importante el asunto que encarga el Ministerio de Educación o las consejerías respectivas– esas se suelen hacer a voleo y a ojo de buen cubero.
Si hay algo que molesta al sector docente es que le hagan perder tiempo con las archiconocidas estadísticas ministeriales (conocidas habitualmente entre el profesorado como «chuminadas»), que sólo sirven para ellos, aunque muchas veces no saben interpretarlas. Por esto último que le digo, señora ministra, en muchas tesis doctorales se parte de datos falsos, por lo que es imposible llegar a conclusiones ciertas. Hace años que el profesorado está harto de rellenar papeles y cada año más, tiempo que se resta a la docencia que es nuestro verdadero empeño y donde disfrutamos de verdad. ¿Acaso cree, señora Alegría, que hay profesión más hermosa que dedicarse a la enseñanza? Ah, perdón, no me acordaba que usted no puede saberlo porque apenas ha ejercido y fue declarada por sus compañeros como «desertora de la tiza». Ahora entiendo muchas de las sandeces que le he escuchado desde que se marchó la tal Celaá que, dicho sea de paso, no dejaba de decirlas, también; espero que el Papa Francisco no le tenga que aguantar ahora sus supercherías y vaguedades.
El Ministerio de Educación envió a las comunidades autónomas el proyecto de currículum de primaria para que fueran ‘haciendo boca’. Confieso que es infumable, entorpecedor en la lectura, degenerativo desde el punto de vista didáctico y con una carga simbólica de muy dudoso significado, además de totalmente ajena a la educación. No dejaba de pensar en la LOGSE, aquella Ley Orquestada por Gamberros Sin Escrúpulos, cuyo corte no difiere mucho de la LOMLOE que acabo de leer hace unos días. Excesivas barbaridades he leído, tantas que me recuerdan a cuando el MEC de 1990 pretendía llamar a los maestros algo así como «Ingenieros Técnicos Pedagogos» y al recreo lo calificaba como «sector de ocio compartido».
No leo la aspiración de calidad por ninguna parte ni el trabajo necesario para adquirir conocimientos, alcanzar objetivos, adquirir o mejorar destrezas y afianzar competencias. Lo que sí veo es mucha farfolla inservible con un absurdo lenguaje más propio de una jerga que de un lenguaje propio de docentes, discentes, educativo, pedagógico, formativo, comprensivo… Hoy no voy a entrar en el mal llamado lenguaje inclusivo que, por cierto, el documento abusa de él, lo que hace que durante la lectura haya que hacer numerosas regresiones que cortan la línea de conducción lectora.
Hagan la prueba e intenten leer cualquier documento donde aparezca constantemente, «mujeres y hombres», «muñecas y muñecos», «físicos y físicas», «concejales y concejalas», «visigodos y visigodas», «cargos públicos y cargas públicas» … En fin, toda una desfachatez pintada de paranoicos despropósitos. Con ese proyecto de las matemáticas y con bodrios como la LOMLOE vamos a ser los abanderados de la insensatez, los adalides del adocenamiento y los líderes de la mediocridad. Vamos hacia un modelo anticuado y ya superado hace mucho tiempo.
Si nos empeñamos en cargarnos la educación, habremos hecho un sobresfuerzo para minar el pilar fundamental y básico del estado de bienestar. Si la sociedad no se levanta ante semejante despropósito, tendremos lo que nos merecemos. Con la jerigonza ministerial entiendo que son menos importantes las matemáticas que «el desarrollo de la resiliencia», «la variable emocional», «la actitud proactiva», «las matemáticas sin estereotipos sexistas», «empoderamiento de los números», «la autoestima matemática», «la empatía del grupo» o la primacía de las actitudes sobre los conocimientos.
Eso, eso, mucha resiliencia, mucha jerigonza hasta acostarse con el libro de matemáticas para intimar y desarrollar la autoestima, pero… ¿y el estudio sereno y riguroso de las matemáticas para cuándo? ¿Y el estudio del método, la reflexión ordenada, la aplicación de los saberes a los casos prácticos? ¿Y la correcta planificación para que jóvenes y menos jóvenes se integren en las carreras donde hoy predominan los hombres? Mire, señora ministra, Pilar Alegría, déjenos a los docentes que pongamos en práctica lo que conocemos y sabemos cómo integrar sin sectorializar. Usted ha demostrado que no hay nada más peligroso que dejar la educación en manos de pedagogos que, justamente, es lo que decía un asesor del gratamente recordado exministro José María Maravall ( a pesar de la LOGSE) y que luego lo fue de Álvaro Marchesi. ¡Joder, qué tropa más insensata!
Cuando haya que aplicar los conocimientos matemáticos, nos encontraremos con que esos no los llevamos en nuestra capacidad cognitiva porque nos hemos centrado en lo secundario. La Ley Celaá también busca una igualdad por abajo, lo que retuerce la esencia de esa igualdad y lo confunde con el simple igualitarismo. No se trata de dar a todos lo mismo, sino a cada cual lo que necesita y puede abarcar. Esa es la verdadera igualdad, la otra es la igualdad socialista que a nada conduce, excepto a la vulgaridad y al dominio de las masas por parte de los menos ignorantes. Si usted piensa, ministra Alegría y «vocera» socialista, que la verdadera igualdad es dar a todos lo mismo, lo mejor que puede hacer es no volver a la docencia cuando le «defenestren» del Gobierno. Al menos no hará daño, como no lo hace ahora, porque nadie le hace caso. Ya sabe que es objeto de mofa y sarcasmo, pero no de admiración.
La nueva ley de educación y proyectos como el real decreto que regula el currículum de primaria fueron superados hace tiempo. Hemos avanzado mucho, a pesar de que la ministra siga anclada en el inmovilismo. Los derroteros ministeriales van a agravar considerablemente los males que ya afectan a nuestro sistema educativo desde hace décadas: la calidad desciende; la exigencia roza mínimos; el trabajo en equipo no se fomenta; el esfuerzo se desconoce y el sacrifico desaparece. ¡Así, así, no sea que el alumnado se traumatice con el esfuerzo y el profesorado se ahorque con su propia didáctica!
En fin, exijo a la ministra la retirada del trasnochado real decreto y que se inicie una nueva reforma educativa que obligatoriamente deberá llevar a cabo el partido que desaloje al socialismo del abuso de poder y del «logro» de aspirar a la prostitución de catálogo como la de Tito Berni y los «diputeros» del grupo socialista.
Lo mejor de todo, y que es ajeno a sus consignas sectarias y trasnochadas, es que el profesorado pasa de toda esa hojarasca y enseña con el sentido común y con el ariete de la vocación. Toda esa torpe jerigonza de la normativa socialista la utilizamos exclusivamente para los diversos proyectos curriculares, los planes anuales, los proyectos de equipo directivo y para que se entretenga la Inspección Educativa leyéndolo, a sabiendas de que es mera parafernalia.
Opinión
Cutre sanchismo bolivariano, corrupto y caprichoso. Por Jesús Salamanca Alonso
«Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone…»
Ya no lo pueden ocultar. Se les ha visto enseguida el pelo de la dehesa y han mostrado un alto grado de chulería, bandolerismo e inusual acomodo sin importarles la ciudadanía. Con muy mala fe y peores intenciones, el sanchismo de bragueta caliente ha penetrado en las instituciones como elefante en cacharrería. Y lo han hecho con la colaboración y aquiescencia de esos pequeños partidos asalvajados, sin perspectiva, sin futuro y con miedo a quedar fuera del parlamento; me refiero a los socios del sanchismo, hoy corrompido por los cuatro costados, sin nada que ofrecer y mucho que penar por sus desmanes, presuntos delitos, comisiones ilegales, mordidas brutales, enriquecimiento ilícito, contrabando de joyas y cuentas opacas entre otras gracietas. Ayer decíamos que «el que paga por llegar, llega para robar». Y así ha sido. ¿Ha cambiado algo de ayer a hoy?
Esa penetración en las instituciones se ha hecho de forma cutre, rácana y con intención de engorde de bolsillos, a pesar del desprestigio que ello supone, el riesgo de ser juzgado y la garantía de ser un pasante más de centro penitenciario. Solo apreciaremos una brisa de esperanza cuando el castigo de la prisión acoja a los comisionistas, golpistas, francotiradores del deshonor, corruptos, titulares de «offshore» y abusadores aprovechados del Erario Público. Tranquilos que en Hacienda también se refugian algunos, como se ha podido comprobar. ¿Acaso creen que la cúpula del ministerio de Hacienda, recién dimitida, ha dado el paso por deporte? «Átate los machos, María Jesús, que empiezan a sonar esquilas, vociferar denunciantes y llegar documentación a quien debe basarse en ella y después condenar».
La situación política de corruptos, acosadores y jueces responsables se pone interesante. No hay más que fijarse en la judicialización del sobre de Víctor de Aldama. En este sentido, Donald Trump se ha comprometido a que, de no decir la verdad la «cacatúa» venezolana, acabará en prisión. Pero ha ido más lejos el «amenazador» presidente, de ahí que haya comprometido su palabra. Antes o después, y tras ser buenos amigos, Aldama y Delcy han acabado como el rosario de la Aurora. Para quien no lo sepa, o no lo recuerde, Delcy Rodr´guez ha sido la primera responsable de asesinatos, abundante narcotráfico, procuradora de presuntas riquezas con destino a Rodríguez Zapatero y ha saqueado el petróleo venezolano para dárselo a Cuba, lo que ha supuesto un incontable enriquecimiento para ella. Con ese petróleo no se podía traficar.
Me gustaría saber qué ha tenido que ver Delcy Rodríguez en la muerte de Paco Suárez. Tal vez, todo. No lo puede negar. Quizá nada tuvo que ver Zapatero. Yo no le creo capaz, pero no pongo la mano por un sanchista ni para colgar su abrigo. Están empezando a recoger lo que han sembrado. La delincuencia sanchista me agobia, delinquen más deprisa de lo que puedo abarcar. Hoy me entero que PDVSA estaba defendida por Baltasar Garzón; conste que lo cuenta el «Pollo» Carvajal, el mismo que acusa a Garzón de haberse «llevado mucho dinero», pero ni da pruebas ni lo aclara ni lo explica, ¿será que esa información no me ha llegado o es que tira la piedra y disimula la mano?
Tras las fechorías de Delcy, se nota que ha ganado en inseguridad sobre su persona. ¿Venían las «joyas de Nefertiti» en alguna de las cuarenta maletas del aeropuerto? Ha demostrado que colaboró con el PSOE a tiempo total, desde callar trapacerías hasta ocultar las mentiras que se han dicho sobre la falsa liberación de presos por parte de Zapatero y el episodio de Edmundo González, pasando por la posible entrega de mina de otro y joyas sin controlar tras expropiarlas, al menos es lo que cuenta el «Pollo», que más tiene de gallo que de cobardica. Eso, sí, el expresidente, Rodríguez Zapatero, que no vuelva a hablar de liberación de presos bolivarianos porque no lo ha hecho.
Esa falsa liberación y sus amenazas a presos del helicoide, tan solo son palabras vacías del ministro Albares para tapar su propia inutilidad en el exterior. No coincide lo dicho por el «joyero» Zapatero con lo que cuentan los presos y la ciudadanía venezolana. Al «Zapa», como le llaman en Caracas, le consideran una de las personas que más ha colaborado con el régimen y más daño ha hecho a los venezolanos, de ahí su miedo a que hablen Corina Machado, Trump, Edmundo González, Diosdado Cabello y el «Pollo» Carvajal. Ya solo le falta decir a Rodríguez Zapatero que el helicoide y la tumba eran un «resort», un invento de la oposición y un chiringuito financiero para los presos políticos, con ahorro obligatorio.
¿De dónde venía el dinero de las comisiones y mordidas de Rodríguez Zapatero y sus hijas? Canta, canta, José Luis, que te va a arder la lengua. Se habla de unos trabajos, llevados a cabo por las «góticas», que no tenían el valor de lo que ingresaban. ¿Y pensaba ZP que no se iban a investigar esas cantidades astronómicas? Todos sanchistas y «zapateristas» nos toman por imbéciles hasta que alguien los orina en la oreja para que crean que llueve. José Luis estaba convencido que nadie le metería mano por haber sido presidente. Demostraba ser un chulo de estantería, sin más, como Patxi López ante las preguntas del considerado y profesional de la comunicación, Vito Quiles.
A la vista de lo sucedido, estamos ante un mentiroso compulsivo y lo hemos visto en el tema de las joyas: ha dado varias versiones diferentes y difíciles de creer. Es tan torpe que, con tal de que nos creamos sus inventados relatos, lo mismos le da planchar huevos que freír corbatas o arrastrar catedrales. Si bien es tan chapucero y mentiroso como Sánchez, también es falso, corrupto y zángano, además de irresponsable. ¿A quién se le ocurre pringar a sus hijas en su trama, sabiendo que pueden acabar en prisión como él? El tiempo dará fe de cuanto digo. De momento, la doy yo. Al «Bambi» se le ha caído el sombrajo. Hoy tiene menos credibilidad que la directora general de la Guardia Civil, el DAO y la fiscalía general del Estado juntos.
¿Tendrá Zapatero la hombría, categoría moral y dignidad de renunciar al doctorado que la Universidad de León (ULE) le regalo por desconocimiento de sus fechorías y abusos posteriores? ¿Qué mérito y merecimiento tenía este señor? ¿Tendrá dignidad Fernández Mañueco para exigir a la ULE que le retire el doctorado?
Supongo que algo tendrá que decir la Junta de Castilla y León de este caso y de las acusaciones de corrupción al todavía presunto, y tal vez futuro imputado por la UCO, exalcalde soriano.
