Connect with us

Opinión

Periodismo de investigación o periodismo de filtración

Published

on

texto alternativo
Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Acaban de dar un premio al denominado periodista Javier Chicote, de ABC, por sus reportajes en el diario monárquico ABC.

El premio se le otorga por publicar diversos casos de presuntas corrupciones, sobre la tesis de Pedro Sánchez, sobre el blanqueo de capitales del jugador Messi, sobre la Ministra Calviño…

En España, ese periodismo de investigación, a diferencia de lo que sucede en Estados Unidos no existe, y el ejemplo más evidente lo representa el denominado periodista Javier Chicote, que utiliza sus contactos con la UFEF y UCO para publicar informaciones que obren en poder de esos Cuerpos que colaboran en las instrucciones de los diversos juzgados penales.

Esa falacia de periodista de investigación es un sarcasmo y no se puede engañar a los lectores haciéndoles ver la pericia de un periodista que ofrece escándalos de corrupción gracias a su investigación.

Las publicaciones que ofrece las extrae de informes de la UDEF y de la UCO en procesos penales que se instruyen.

Como quiera que no todos forman parte de lo que se conoce como cloacas del Estado, la mayor parte son decentes, honrados y profesionales por una minoría que se presta a dar información al periodista, para que éste a su vez, publique en su medio una información que en modo alguno, ha sido objeto de sus propias pesquisas.

En definitiva, lo que se denomina periodistas de investigación es en realidad periodista de filtración.

Y el ejemplo más relevante en España, se llama Javier Chicote.

No se puede engañar a los lectores, hay que desenmascarar al mensajero.

Jurista y secretario general del sindicato MANOS LIMPIAS.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Opinión

Colágeno: un relato oscuro (y 2)

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

“Yo imagino que los gritos de esos niños asesinados antes de nacer sonarán a los oídos de Dios” (Beata Madre Teresa de Calcuta) Fue en una reunión de amigas donde le dijeron que debería informarse sobre las nuevas cremas a base de colágeno natural – “Son fenomenales para las arrugas y ojeras”. Ese sábado, nada más levantarse, Laura se preparó el desayuno, llevó el ordenador hasta la cocina, lo puso sobre la mesa donde desayunaba y, entre bocado de tostada y sorbo de café, comenzó la búsqueda en Internet. No sabía que, a veces, la singladura por el proceloso mar de Internet puede traernos información para la que no estamos preparados. “Últimos productos de belleza a base de colágeno natural”, preguntó.

En segundos una lista de respuestas apareció en la pantalla. Las fue leyendo antes de entrar. Una de ellas denunciaba la utilización por parte de las firmas de belleza de colágeno extraído de los fetos de los abortos. Quedó paralizada. La taza de café se le cayó de la mano esparciendo el líquido por la mesa. Los dedos le temblaron sobre el ratón. Un escalofrío como nunca antes había sentido le recorrió todo su cuerpo, y sus ojos quedaron muy abiertos y fijos en la pantalla. Siguió leyendo: “Denuncian que compañías fabricantes de productos de belleza a base de colágeno natural, utilizan sin el más mínimo escrúpulo los restos de los abortos provocados en algunas clínicas abortivas para obtener colágeno barato” El impacto de la lectura rompió los diques que mantienen sujetos los oscuros recuerdos, esos que la mente ha enterrado en el rincón más recóndito del subconsciente. Su cerebro recibió una descarga brutal. Se fraccionó su mente.

Paralizada, estuporizada, inerte; tardó unos minutos en levantarse de la silla y caminar como un zombi hacía el dormitorio. Se dejó caer como un fardo en la cama que aún estaba cálida. Quedó en sopor, en una especie de vigilia por la que entraba una pesadilla recurrente: los restos de dos fetos eran arrojados a un contenedor para después ser trasladados a una fábrica de productos de belleza; allí eran procesados para formar parte de miles y miles de tubos, botes y tarrinas de cremas, geles y lociones para la belleza.

Aquella noche Laura no pudo soportar la recurrente pesadilla que desde hacía días la martirizaba. Su cerebro roto, hecho pedazos estalló. Con los brazos rígidos a lo largo del cuerpo, los ojos vidriosos con la mirada perdida, se dirigió al cuarto de baño donde abrió el botiquín y, con mano temblorosa, sacó un bote de somníferos y otro de ansiolíticos. Y enfrentó su imagen al espejo que se la devolvió mostrando un rostro terso, limpio y, a pesar de las incipientes arrugas, aún juvenil gracias al colágeno. Con un grito casi animal puso sus manos sobre aquel rostro y sus uñas rasgaron su piel sin misericordia. Gotitas de sangre jalonaron su camino hasta el dormitorio en cuya cama se desplomó. Abrió los botes de pastillas y cápsulas, que ingirió y abandonó al plácido sueño su cuerpo y su espíritu.

La asistenta la descubrió a la mañana siguiente y avisó al 112. Cuando los sanitarios consiguieron estabilizarla, al trasladarla desde el bloque de pisos hasta la ambulancia, la tenue lluvia mojó su rostro y las gotas resbalaron por sus mejillas como lagrimas brotando de sus bellos ojos, de aquellos ojos que se solazaban al contemplar un rostro que evitó el paso de los años gracias al COLÁGENO.

Hoy Laura, con 45 años, vive internada en un centro psiquiátrico. Los médicos le han proporcionado dos muñecos “rebort” a los que ella atiende, viste y asea diariamente. Han comprobado que así, Laura se siente feliz.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Opinión

Pensiones

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

El problema más importante que tenemos en España es el de las pensiones.

Las cifras son terribles. La recaudación no las cubre. Hay que tirar de créditos. Y así, hasta cuándo.
Pues en primer lugar, hasta que haya políticos que sepan algo del asunto.

Lo del Pacto de Toledo es de traca. Ninguno de sus componentes (históricamente) tiene ni puñetera idea del asunto.

Lo de establecer impuestos especiales para cubrirlas, es hacerse trampas al solitario. Pan para hoy, hambre para mañana. Así no se soluciona el problema.

Escalofriante es también que ya hay más pensionistas que trabajadores (en lo privado). Los funcionarios no deben “sumar”. Sus aportaciones (como sus haberes) salen de los impuestos. Otra trampa al solitario.

El quid de la cuestión está en que el sistema no se sostiene. Sistema de reparto: tanto se recauda, tanto se reparte.

Fue valido en otros tiempos, en que había más cotizantes que perceptores.

Pero la pirámide generacional se ha invertido. Ahora es al revés. Y para que se volviera a equilibrar harían falta una o dos generaciones: 35/70 años. ¡Una broma de mal gusto!

Por lo tanto no hay otra solución que cambiar el sistema. A otro de ahorro/capitalización: tanto aporto, tanto cobro. Que no hay que confundir con privatización, como algunos piensan cuando se plantea esta solución.

Las pensiones siguen siendo públicas, pero con un más justo reparto y lógica subsistencia. Países como Suecia hace ya tiempo que vieron el problema y cambiaron el sistema.

Y les va de maravilla. La Pensión MÍNIMA resultante supera lo Vys 3.000 euros mensuales.

Y que conste, para evitar suspicacias, que lo puso en marcha un gobierno socialdemócrata.

Pero un socialdemócrata de verdad.


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading

Opinión

Fray Gabilondo, confesor

Published

on

Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!

Anoche tuve un sueño muy gratificante. En la pantalla, tipo púlpito de potera, aparecía el hermano revestido de roquete, y se tocaba lo que no debía con un bonete. Sobre la baranda en la que apoyaba su figura señera, si bien sobredimensionada, se veía un ferraiolo de mucho estilo. No me pregunten el porqué, les mentiría y no viene al caso. Son cosas de la vida y sus interferencias consabidas que a veces nos desorientan.

Con tanta puntilla y encajes, me daba que era servita, oblato, o simplemente comboniano de infantería (los pisahormigas). Hablaba de los peces de colores con tanto entusiasmo como lo hiciera en su día Rodríguez de la Fuente, si bien no decía nada de cárcavas, de carroñeros, ni de lobos… lo que contribuyó a que le malinterpretase, porque poco a poco bajaba el tono a límites inaudibles y se centraba en los peces rojos…

Decía cosas muy aparentes, exigía concordias, amores y perdones… se deshacía en amores a los prójimos y a las prójimas y en reproches a Vox… Oía algo así como perdón. ¿Pedía perdón? ¿O Paredón? Diría que lo último, pero ya se sabe lo de los audios.

Al fondo a la derecha, donde los váteres de toda la vida –anda que no han tenido tiempo para ponerlos al fondo a la izquierda, que es donde entonan- asomaba la carita del Suárez Illana, el mascarón que viaja debajo del bauprés y de su botalón en la proa del PP. Su boca abierta expresaba admiración ilimitada y se deshacía en rubores y arrobos. ¡Cuánta candidez de un solo trago!

Por el cielo, al atardecer –di blu, di pinto di blu, ah, Modugno, qué tío- volaban las almas de las mártires concepcionistas, beatificadas, sí, las violadas, torturadas y asesinadas cruelmente por sus compañeros y compañeras de él, pero él, el mismo, miraba para otro lado, hacia el progreso que nos procuraron los socialistas, los comunistas, al fin los todos rojos, durante aquellos años de malos voluntos, de malas compañías, que se blanquean al sol, se pretenden blanquear, claro, con silencio, mientras vuelve la burra al trigo, y a profanar sepulturas y a que miremos hacia donde él lo hace con carita de bueno irredento.

¡Menuda ocasión para pedir perdón, hermano, para saldar esa cuenta pendiente que descuadró el orate del Rodríguez Zapatero!

 


Comparta este artículo, ¡Ahora también en MeWe, la red social sin censura!
Continue Reading
Advertisement

Publicidad

Advertisement

Publicidad

ArabicChinese (Simplified)EnglishFrenchGermanItalianPortugueseRussianSpanish