Connect with us

Economía

El legado económico de Franco: hechos y cifras

Redacción

Published

on

Instantáneas de Francisco Franco tomadas en el Palacio del Pardo en 1966 que forman parte de la exposición 'Gyenes. Maestro fotógrafo'.

Por Roberto Centeno.- Ante el Himalaya de mentiras y manipulaciones del nuevo Frente Popular, erigiéndose en fiscales cuando deberían estar en el banquillo y sin que los cobardes del PP y Ciudadanos sean capaces de proclamar la verdad, es imprescindible explicar con hechos y cifras cuál fue el balance económico y social de los 40 años de gobierno de Franco. Y compararlo luego con el mismo balance de los 40 años de la Transición, no de la democracia, sino de una oligarquía de partidos y con un sistema electoral tan disparatado que permite que 900.000 personas impongan su voluntad a la de 46 millones. Máxime cuando estamos a solo semanas de que el BCE cese sus compras masivas de deuda, que mantienen al modelo de Estado más ineficiente y despilfarrador de Occidente, con lo que se hará insostenible la gigantesca burbuja de deuda de casi 1,7 billones a final de año, obligando a un rescate a la griega.

El historiador británico Antony Beevor, sin duda el más prestigioso estudioso de los grandes conflictos políticos y militares del siglo XX, describe en su conocida obra ‘La Guerra Civil española’ (1) cómo el Frente Popular fue quien nos llevó a la guerra incumpliendo desde el fraude electoral de febrero del 36 la Constitución y la ley para aplastar a la media España que no pensaba como ellos. Y se hace al final la que denomina pregunta clave: “¿Qué habría salido de una victoria republicana? Cualquiera que hubiera sido el Gobierno en el poder, los años de la posguerra habrían sido tiempos de penalidades, pero con un Gobierno autoritario de izquierdas, quizás abiertamente comunista, España hubiera quedado reducida a un estado similar al de la repúblicas populares centroeuropeas o balcánicas hasta después de 1989”.

Pero eso no sucedió. Los mejores economistas españoles —desde Fuentes Quintana a Juan Velarde— han estudiado y documentado perfectamente el proceso, desde el desastre económico de la República desde su momento cero a los años de penuria de la posguerra, el bloqueo internacional, el Plan de Estabilización y los años de crecimiento fulgurante hasta 1975, tan bruscamente frenados por ese “desastre sin paliativos”, como lo denominaría el Rey, llamado Adolfo Suárez, un cortoplacista sin el menor sentido del Estado y sin los conocimientos mínimos para gobernar España, que en solo dos años nos llevaría al borde de la ruina, y sería el propio Fuentes Quintana quien con un plan económico de emergencia —Pactos de la Moncloa— nos salvaría ‘in extremis’.

Aunque meses después dimitiría irrevocablemente, porque como me explicaría personalmente, “a estos tíos [la oligarquía política] no les importa España, no están por las reformas, ni por la eficiencia que ni saben qué es; solo les importan la relevancia social, los pelotazos, el saqueo de la nación con las comunidades autónomas y los monopolios, y enchufar a cientos de miles de familiares y amigos tan ignorantes y venales como ellos. Con ellos, jamás volveremos a alcanzar crecimientos como los de los últimos 30 años”. Su juicio fue profético. Durante 40 años, España ha crecido muy por debajo de su potencial, menos del 1,5% de media, frente al 6,6% de entre 1950 y1975. Y sin embargo los españoles no son conscientes, aunque pronto lo serán cuando el BCE deje de comprar deuda y estalle la gigantesca burbuja acumulada para financiar el Estado autonómico.

Franco, inaugurando el pantano de Oliana, en Lérida. (José Demaría Vázquez, Campúa)

Franco, inaugurando el pantano de Oliana, en Lérida. (José Demaría Vázquez, Campúa)

Y no son conscientes porque, como consecuencia de la mejora exponencial de la tecnología y de la reducción brutal de los costes de fabricación de todos los bienes y servicios, hoy hay más de todo que hace 40 años. Y no solo aquí, sino en todo el mundo. Pero eso no significa que España no camine hacia un gigantesco desastre económico, político y social. Un ejemplo que entiende hasta un niño: en 1975, España e Irlanda tenían la misma renta per cápita; hoy, la renta per cápita de España es la mitad de la de Irlanda. Y lo que es aún peor, España tiene hoy la distribución de la renta más injusta de toda la UE.

En 1950, la clase media representaba en España el 34% de la población, en 1975 la cifra había subido al 56%, la más alta de toda nuestra historia. Pero en 2016 esta había descendido al 43%.

En línea con ello, la clase baja y la pobreza pasaron del 65% en 1950 al 39% en 1975 —la cifra más baja de toda nuestra historia— y al 54% en 2016.

Pero en 1975 España no era una republica popular empobrecida y hambrienta, sino un auténtico milagro, y esto resulta esencial, pues como me recordaba mi maestro Fuentes Quintana, “esto es el ejemplo claro de lo que España puede conseguir cuando está bien gobernada”. En solo 25 años, nuestra nación experimentaría el mayor crecimiento económico y social en cuatro siglos. De un país básicamente subdesarrollado había a pasado al tener el décimo PIB mundial, hoy el decimocuarto. De una renta per cápita en 1950 equivalente al 45% de la de los nueves países centrales de Europa que en 1975 constituían la Comunidad Económica Europea, al 83%, el mayor grado de convergencia con la Europa rica jamás alcanzado desde el siglo XVI, hoy en el 71%. De una industria que en 1950 representaba el 12% del PIB, al 36% en 1975, y hoy hundida al 15% con una estructura productiva tercermundista de enchufados públicos, especuladores y camareros.

Pero no solo fue lo económico. La Administración española sería en 1975 una de las más eficientes de Europa, gracias a los grandes cuerpos del Estado, abogados, ingenieros o economistas, y un riguroso sistema de oposiciones a todos los niveles. Con solo 700.000 empleados públicos formados y capaces, España funcionaba perfectamente, pero 40 años después ni siquiera sabemos cuántos empleados públicos hay: 2,5 millones según las AAPP, tres millones según la EPA y 3,4 millones según la Agencia Tributaria, la cifra más exacta por razones obvias. De todos ellos, solo un millón ha conseguido la plaza a través de “oposiciones limpias y transparentes”, según el ministro de Hacienda Montoro, el resto son enchufados sin preparación. Un puro desastre. España tiene hoy la Administración pública más ineficiente y más cara de la UE. Sus salarios medios son de 36.600 euros al año frente a los 26.259 del sector privado. No ocurre en ningún país excepto Luxemburgo.

Pero si en lo económico y en la eficacia de la gestión se degrada todo lo realizado, llamando ‘desarrollismo’ a crecer al 7,5% anual acumulativo durante 15 años, con un sectarismo y una miseria moral inéditas en Europa, o ‘tecnocracia’ al conocimiento y la excelencia en la gestión pública, frente a la ignorancia y la incompetencia, en lo social el engaño alcanza proporciones oceánicas: la Seguridad Social la crea Felipe González, a cientos de miles de viviendas sociales para la clase obrera se les arrancan las chapas para ocultar su origen… realmente alucinante. No hay espacio para los detalles, pero este es el resumen de lo creado durante el mandato de Franco.

– Creación de la sanidad pública universal (todos los grandes hospitales públicos estaban construidos en 1975, y Franco murió en uno de ellos).
– Creación de la pensión de jubilación, y también de la de viudedad. Establecimiento de la edad obligatoria de jubilación.
– Establecimiento del salario mínimo interprofesional.
– Creación del Auxilio Social, sembrando España de comedores gratuitos para los más necesitados.
– Creación de escuelas de Formación Profesional.
– Construcción de todos los pantanos posibles de España, etc.

Finalmente, debe explicarse cómo en un importante informe de 1945 (ocultado a los ciudadanos), el Banco de España recomendó al Gobierno hacer todos los esfuerzos posibles para integrarse en los sistemas monetario y de comercio mundiales. El aislamiento internacional impidió al Gobierno seguir este camino obligándole por mera necesidad de supervivencia a un sistema autárquico absolutamente ineficiente. Finalmente, España entra en el FMI en septiembre de 1958, enterrando la autarquía y poniendo España en el camino hacia el mayor periodo de crecimiento de su historia. Luego, España sería miembro fundador de la OCDE en 1961.

Pero en el área de los acuerdos internacionales, el más crucial de todos fue el Acuerdo Económico Preferencial con la CEE, gestionado por Alberto Ullastres, uno de los mejores ministros junto con López Rodó de toda la historia de España, en octubre de 1970. La CEE redujo un 30% los aranceles de casi todos los productos españoles. Este acuerdo era infinitamente más ventajoso para España que la desastrosamente negociada entrada de pleno derecho en 1986, a costa del desmantelamiento industrial de nuestra nación, algo perfectamente conocido y que, como todo lo demás, se oculta al pueblo español.

(1) ‘La Guerra Civil española’, Antony Beevor, Crítica-Planeta 2015.

Advertisement
Click to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Economía

El auge del juego online: claves para entender un sector en plena revolución

Redacción

Published

on

 

Introducción

El universo del juego digital vive un momento de transformación profunda. La combinación de nuevas tecnologías, métodos de pago más seguros y experiencias cada vez más inmersivas ha impulsado un crecimiento que no muestra señales de freno. En este artículo analizamos las tendencias que están marcando el ritmo del sector, con un enfoque profesional, informativo e intuitivo, muy en la línea del estilo periodístico de Marca.

La nueva era del entretenimiento digital

La experiencia en vivo como motor de crecimiento

Si hay un elemento que ha redefinido la forma de jugar en línea, ese es el formato en directo. Los usuarios buscan sensaciones reales, interacción humana y la emoción del momento. Por eso, el Casino en vivo se ha convertido en uno de los pilares del sector, ofreciendo mesas con crupieres reales, retransmisiones en alta definición y una atmósfera que reproduce fielmente la de un casino físico.
Puedes explorar más sobre esta modalidad aquí: Casino en vivo.

Este tipo de plataformas no solo atrae a jugadores experimentados, sino también a nuevos usuarios que encuentran en la experiencia en vivo un punto de entrada más natural y cercano. La posibilidad de interactuar con el crupier, seguir el ritmo de la partida y sentir la adrenalina en tiempo real ha elevado el estándar de calidad del juego online.

Tecnología al servicio del jugador

La innovación tecnológica es el motor silencioso que sostiene esta evolución. La integración de cámaras 4K, sistemas de reconocimiento de cartas, inteligencia artificial para la gestión de mesas y servidores de baja latencia permiten que la experiencia sea fluida, segura y transparente.

Además, la llegada del 5G ha reducido los tiempos de carga y ha mejorado la estabilidad de las conexiones móviles, lo que facilita que los usuarios puedan jugar desde cualquier lugar sin perder calidad. Esta accesibilidad ha ampliado el público y ha impulsado la competitividad entre plataformas.

Métodos de pago: seguridad, rapidez y confianza

La importancia de elegir bien cómo depositar y retirar

En un entorno digital, la confianza es clave. Los jugadores buscan métodos de pago que les permitan operar con rapidez, seguridad y sin complicaciones. Entre las opciones más populares destaca PayPal, un sistema consolidado que ofrece protección al usuario y transacciones prácticamente instantáneas.

Para quienes desean profundizar en este método, puedes consultar más información aquí: PayPal en Casinos.

PayPal como estándar de fiabilidad

La presencia de PayPal en plataformas de juego online ha marcado un antes y un después. Su política de protección al comprador, la ausencia de necesidad de compartir datos bancarios con terceros y su facilidad de uso lo han convertido en una herramienta imprescindible para muchos jugadores.

Además, su compatibilidad con dispositivos móviles y su integración con sistemas de verificación en dos pasos refuerzan la seguridad, un aspecto que los usuarios valoran cada vez más.

Tendencias que marcarán el futuro del sector

Gamificación y personalización

El jugador actual no solo busca ganar; quiere vivir una experiencia completa. Por eso, la gamificación —misiones, logros, niveles, recompensas— se ha convertido en una estrategia clave para fidelizar usuarios. Las plataformas que ofrecen contenidos personalizados, recomendaciones basadas en hábitos de juego y promociones adaptadas al perfil del jugador están ganando terreno.

Inteligencia artificial y análisis de datos

La IA ya no es ciencia ficción en el mundo del juego online. Se utiliza para detectar comportamientos sospechosos, prevenir fraudes, mejorar la atención al cliente y optimizar la experiencia del usuario. Gracias al análisis de datos, las plataformas pueden anticiparse a las necesidades del jugador y ofrecer un entorno más seguro y eficiente.

Realidad virtual y realidad aumentada

Aunque todavía en fase de expansión, la realidad virtual promete ser el próximo gran salto. Imagina entrar en un casino digital, caminar entre mesas, interactuar con otros jugadores y sentirte dentro de un entorno completamente inmersivo. La realidad aumentada, por su parte, permitirá integrar elementos digitales en el mundo real, abriendo la puerta a nuevas formas de entretenimiento.

Conclusión: un sector en constante evolución

El juego online vive un momento dorado. La combinación de experiencias en vivo, métodos de pago seguros como PayPal, avances tecnológicos y nuevas tendencias de interacción ha creado un ecosistema vibrante y competitivo. Los jugadores demandan calidad, transparencia y emoción, y las plataformas están respondiendo con propuestas cada vez más sofisticadas.

El futuro apunta a una mayor personalización, más inmersión y una integración tecnológica aún más profunda. Lo que está claro es que el sector seguirá evolucionando, y quienes sepan adaptarse marcarán el ritmo de esta revolución digital.

Continue Reading
ALERTA NACIONAL