A Fondo
España destina 34 millones de euros al año a financiar el aborto y solo 3,6 millones a la mujer embarazada
Mamela Fiallo Flor (R).- España destina casi diez veces más por año a abortos que al cuidado prenatal: 34 millones de euros a financiar el aborto por año y 3,6 millones a la mujer embarazada.
Cada día hay un promedio de 300 abortos en España. Así lo informa la diputada de Vox por Madrid, que es a su vez pediatra, Gádor Joya. Cada año, alrededor de 100 000 menores son abortados en España, que en la última década asciende a más de un millón. Existe un desamparo legal para esos menores que genera un impacto social.
Partiendo de la premisa que atenta contra el artículo 15 de la Constitución española: «Todos tienen derecho a la vida y a la integridad física y moral, sin que, en ningún caso, puedan ser sometidos a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes. Queda abolida la pena de muerte, salvo lo que puedan disponer las leyes penales militares para tiempos de guerra».
La baja natalidad es un problema que ya forma parte del debate político. Una tendencia se mantiene desde hace varios años: mueren más personas de las que nacen, y cada vez hay menos mujeres en edad fértil. Esto causa un impacto no solo para el presente, sino para el futuro, ya que peligra el sistema de pensiones.
Mientras la izquierda aboga por permitir la entrada en España a más inmigrantes e incluso por los vientres de alquiler, la derecha propone reducir impuestos y apostar por las familias, al considerar que una menor fiscalidad aumentaría los ingresos en los hogares.
Según cálculos de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el 70 % de las mujeres de 35 años en España no tiene hijos, edad en la que la fertilidad de la mujer «cae en picada». Sin duda, la situación económica desmotiva la maternidad
Según el director del Instituto de Economía, Geografía y Demografía del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Diego Ramiro Fariñas, «el ‘boom económico’ incrementó la natalidad, pero la recesión volvió a rebajar los índices. Históricamente, hemos visto que a menor nivel educativo, la fecundidad era más alta y a mayor nivel educativo, más baja. La razón es que las mujeres dedicaban más tiempo a su formación, se casaban más tarde y retrasaban la maternidad para que ésta no interrumpiera o condicionara su carrera profesional. Pero si ponemos esa realidad en relación con la crisis, vemos que las diferencias culturales desaparecen y que lo relevante es otra cosa: en mujeres en paro o con trabajos temporales, la caída de la fecundidad es mayor que en las que tienen trabajo fijo».
El vínculo entre la economía y la maternidad postergada se evidencia en el hecho que 9 de cada 10 mujeres que iban a abortar en el 2018 se abstuvieron de hacerlo una vez que recibieron la ayuda necesaria.
Esto no surge de una política estatal, sino de la iniciativa privada. 25 698 mujeres en situación de vulnerabilidad a causa de su embarazo fueron asistidas por la Fundación RedMadre en el 2018, 7000 más que en el año anterior. El 92,71% de las mujeres que se acercaron a la mencionada Fundación con la idea de abortar, decidieron tener a sus hijos tras recibir la ayuda que necesitaban.
En Hispanoamérica, donde el aborto es mayormente ilegal o bien restrictivo, una de las campañas claves para exigir la legalización es que existe una falta de eduación y acceso limitado a anticonceptivos.
Sin embargo, en España, un tercio de los abortos son como consecuencia de la no utilización de anticonceptivos. En el 2017, por ejemplo, hubo 94 123 abortos, de los cuales 33 688 mujeres no utilizaron anticonceptivos. De ellas, 12 046 tenían el secundario completo y 9553 formación de grado superior.
También se propone que sea legal hasta la semana 14. No obstante, en los países donde ya es legal, los límites tienden no a limitarse sino a expandirse. En Canadá, por ejemplo, se puede realizar un aborto hasta el día mismo del nacimiento. Lo mismo los estados de mayoría demócrata en EE.UU.
Si bien son menos los abortos en embarazos avanzados en España, existen. De los 94 123 abortos que se llevaron a cabo en el 2017, 5447 se practicaron entre la semana 15 y la 22 y 160, con 23 o más semanas, es decir, cuando ya tienen edad para nacer prematuros.
Países como Rusia e Italia tendrán solo el 1 % de su población, si no cambian la tendencia
«Somos un país moribundo», dijo en el 2015 la ministra de salud de Italia, Beatrice Lorenzin. Y es que el fenómeno de la despoblación afecta a toda Europa. En Hispanoamérica, en cambio, solo hay población decreciente en Cuba y Uruguay, los únicos dos países con aborto legal y estatal.
«¡Arrivederci, Roma!», dice el Instituto de Investigación de la Población (POI por sus siglas en inglés), que advierte que los franceses, alemanes, italianos y británicos prácticamente dejarán de existir.
El Instituto de Investigación de la Población afirma con estadísticas que la sobrepoblación es un mito.(ONU)
«La Unión Europea, que recientemente se ha expandido para abarcar a 452-455 millones de personas (según cifras 2000-2005), caería en 2300 a solo 59 millones. Aproximadamente, la mitad de los países de Europa perderían el 95 % o más de su población; y países como la Federación de Rusia e Italia tendrían solo el 1 % de su población», indica un informe de la ONU titulado Población mundial a 2300, que muestra una imagen del futuro de Europa si las tasas de fertilidad no se elevan por encima de los niveles actuales.
El aborto en Rusia (durante la Unión Soviética) triplicaba los nacimientos. Tras la caída del régimen socialista, se redujo a la mitad. Según las cifras del 2017, hay 950 000 abortos. Por cada 1 000 nacimientos hay 480 abortos.
(Panam Post)
A Fondo
Pánico total en los sindicatos. Por Jesús Salamanca Alonso
«Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, …»
Dos insignes sindicalistas vallisoletanos me confiesan que los sindicatos mal llamados «obreros» han entrado en pánico ante futuros gobiernos de VOX y de la «derechita cobarde», que se ha tenido que amoldar al acuerdo para formar gobierno regional. Ya sucedió en Castilla y León la legislatura pasada hasta que la insigne derecha de VOX se rasgó las vestiduras, pero se dio un paso importante de legislatura como fue eliminar las subvenciones multimillonarias que recibían los sindicatos «comegambas» o «rebaña-ostras».
Aquel paso, que llevaba tiempo reclamando la ciudadanía, tuvo una vergonzosa retrocesión por parte del PP al verse desamparado, acobardado y sin apoyos, pero quedó patente que los ciudadanos exigen que ese paso se dé de forma permanente. Y ahora se debe hacer; los sindicatos clasistas de la izquierda ventajosa y fomentadora de odio y desigualdad no han hecho nada importante para ser mantenidos por papá Estado a toda costa y a lo grande. Hasta la ministra, Yolanda “Varufakis” Díaz o Yoli «cohete», alias «Tucán», ha hecho el más burdo ridículo con las subvenciones sindicales. Lo raro es que no los haya traicionado, que es su especialidad, aunque nunca es tarde. Está apartada del Consejo de ministros desde que se marchó a la entrega de los Óscar. Cada día despierta más desprecio y menos simpatías. Doy fe.
En los últimos siete años de izquierda presuntamente (y sin presunta) corrompida con apoyos golpistas, comunistas, independentistas y terroristas ha habido infinidad de motivos para convocar huelgas sectoriales y hasta generales, pero el dúo «comegambas» practica el famoso «do ut des». En pocas palabras: dame pan, llámame perro y lléname la faltriquera. ¡Manda huevos! Bien es verdad que han perdido la calle, se han hecho casta, incluso se creen con derecho de pernada con los trabajadores y hoy corren el riesgo de que se les echen encima esos trabajadores responsables, honrados y que no viven de un mundo subvencionado ni duermen hasta las doce de la mañana por estar liberados. Las movilizaciones contra esos sindicatos no se harán esperar y conocerán la horma de su zapato. Al tiempo.
Hay sindicatos sectoriales que no reciben ni un euro, ¿por qué estos vividores sí las reciben? Nunca serán respetados mientras no se hagan cargo de las nóminas de sus propios liberados, ¿qué es eso de que sean las empresas quienes sigan pagándolos si no producen? ¿Qué es eso de que Yolanda y los dos sindicatos más denostados socialmente decidan las subidas salariales sin contar con la patronal? No estaría de más que alguna vez pagaran ellos con el dinero público que reciben. Ellos invitan y el Estado paga con dinero público. ¡Cuánta indignidad y descontrol tienen y cuánta acumulan cada día! ¡Joder, qué tropa!, repetiría incesante don Álvaro de Figueroa y Torres, conde de Romanones.
Este modelo sindical ya no sirve, nadie cree en ellos, son la mofa y el hazmerreír permanente y, cuando salen en TV los líderes de esas formaciones izquierdosas y ultra-izquierdosas, lo primero que se escucha en los bares, restaurantes y mesones es «¡ladrones!» y, además, se enfatiza, repite y contagia a los asistentes. Incluso calificativos, o descalificativos, muchos más gruesos. Y es que han hecho méritos para ello, llevan siete años holgando y presenciando la corrupción de varios miembros del Gobierno y aledaños, incluso viendo y comprobando como huye el galgo de Paiporta o se esconde, a la vez que miente o entorpece la acción judicial, el avestruz de Adamuz o cómo la UCO saca los colores a la «fontanera», «la Paqui», Ábalos, Koldo, Cerdán y demás parroquia, a veces amparados por las hojas parroquiales de izquierdas: las misma que acusan al juez Peinado de tener dos DNI o a Julio Iglesias en falso.
Hoy, los trabajadores ven unos sindicatos fundidos, acomplejados, vendidos al poder, lamerones de lo ajeno, aprovechados y con menos credibilidad que la Fiscalía general del Estado, el Tribunal Constitucional, el Ministerio de Transportes o la presidencia de las Cortes, por no añadir a Felisín Bolaños, Yolanda «Tucán» o Isabelita Rodríguez, más parada que un baile agarrado de los años setenta.
El gran logro sindical español se alcanzará cuando los sindicatos paguen la nómica de sus propios liberados y los gastos de mantenimiento del propio sindicato. Ese día llegará, doy fe de que llegará y tendrá el apoyo de los organismos europeos y de los propios trabajadores. Precisamente será el momento del nacimiento de la modernidad sindical en España y sospecho que Juanma Moreno será quien dé el primer paso junto con Castilla y León, que ya tiene práctica de ello.
Tras las elecciones andaluzas, y el futuro nuevo gobierno de Moreno, ha anunciado que revisará y recortará drásticamente las subvenciones públicas que reciben CC.OO. u UGT cada año. Hablamos de decenas de millones de euros que reciben esas formaciones y cuyo control deja mucho que desear. Ni siquiera sabemos si actúa el Tribunal de Cuentas al respecto ni cómo actúa. Lo del patrimonio sindical lo dedicaremos artículo aparte y en exclusiva.
Los líderes sindicales ya han salido en tromba y planean movilizaciones para seguir mangoneando y chupando del bote, aunque saben que no tienen apoyo de los trabajadores y menos de la ciudadanía en general, pero tranquilos, que llega el día grande de las gambas, el 1º de mayo.
Está claro que lo que proyectan esos sindicatos es «¡un ataque a los trabajadores!» y una amenaza a la Administración para seguir mangoneando y desprestigiándose, aunque ya no pueden desprestigiarse más.
Yo, como trabajador, sigo luchando para acabar con esos privilegios de señoritos y abusadores. Ni creo en ellos ni he creído nunca y jamás me han reportado nada. De ello, doy fe.
