Connect with us

Hispanoamérica

Se desata la xenofobia contra los inmigrantes venezolanos en Perú

Published

on

Comparta este artículo.

El debate sobre la dimensión real de la xenofobia contra los inmigrantes de Venezuela en Perú ha vuelto a abrirse tras la difusión de encendidos discursos de figuras políticas peruanas, manifestaciones antivenezolanas y testimonios de los afectados.

‘Maduro, recoge tu basura. Fuera venecos’ fue la consigna de una protesta nocturna contra la inseguridad —atribuida a los venezolanos a través de informaciones falsas—, en Tacna, una ciudad en sur de Perú. Los manifestantes, convocados por Facebook, portaban carteles con leyendas como ‘La casa se respeta’.

Loading...

Tras la difusión de videos con agresiones, los gobiernos de ambos países se manifestaron a través de comunicados de sus cancillerías. Por su parte, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, calificó la protesta como “neofascista” y responsabilizó a la “oligarquía peruana” de promover esos actos y al mandatario de ese país, Martín Vizcarra, de tolerarlos.

“Malos o buenos tienen que salir”

Las palabras de la congresista Esther Saavedra, del opositor partido fujimorista Fuerza Popular, forman parte del discurso de un sector de la población peruana que rechaza principalmente a los migrantes del país suramericano.

“Venezolanos, malos o buenos, tienen que salir de Perú”, afirmó durante un discurso en el Congreso el pasado lunes.

La parlamentaria del partido derechista pidió más presencia del Ejército y de la Policía para “cerrar la frontera” y así impedir la entrada de los inmigrantes.

“Un millón de inmigrantes, entre legales e ilegales, entre trabajadores y bandidos delincuentes, tienen que comer, tienen que dormir, vienen a quitarle el trabajo a nuestros peruanos”, arengó.

Este discurso, previo a la crisis institucional que llevó a la disolución del Congreso por parte del presidente Vizcarra, ocurre en un contexto marcado por actos de xenofobia, denuncias de explotación laboral y testimonios audiovisuales de abuso policial que han sido recogidos por los medios de comunicación.

Agresiones contra venezolanos

Días atrás, el video donde Oriana Rosa Pérez, una mujer venezolana, le suplica a unos serenos (ayudantes de la Policía) de Bambamarca, provincia de Cajamarca, que la dejen de golpear recorrió las redes sociales y causó indignación.

La joven de 20 años, según relató a Reporteros Cajamarca, mostró sus hematomas y afirmó que fue agredida en la madrugada por unos uniformados que le decían que regresara a su país porque no tenía nada que hacer en Perú.

En otro registro, un grupo de niños de educación preescolar le dice a una mujer que su maestra les enseñó que los venezolanos “matan” y “roban”.

En las redes también circulan imágenes de vendedores ambulantes venezolanos que son abordados por uniformados que les botan o decomisan la mercancía.

De igual manera, hay grabaciones que recogieron acciones de uso desproporcionado de la fuerza en contra de los comerciantes informales.

Estas agresiones ocurridas tienen como cortina de fondo las cifras arrojadas en un reciente informe del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), donde se afirma que 62 % de venezolanos en Perú se han sentido discriminados.

¿Todos son delincuentes?

Desde hace por lo menos tres de años, se han incrementado las informaciones publicadas en medios peruanos donde se involucra a venezolanos con actividades delictivas.

En los medios peruanos circulan informaciones que responsabilizan a los inmigrantes de la criminalidad en ese país. Un ejemplo de este tipo de trabajos fue publicado en El Comercio con el título ‘Los delincuentes venezolanos normalizaron la violencia y la insensibilidad’, texto que hace una “radiografía de criminal” de ese país.

Algunos expertos en seguridad consideran que los medios están generando una suerte de “miedo colectivo” y de xenofobia que ha maximizado el tema, si se toman en cuenta los datos divulgados por Policía peruana.

Un estudio llamado ‘Impacto de la inmigración de extranjeros en la incidencia de la criminalidad en el Perú’ arrojó que desde 2016 hasta mayo de 2019, los venezolanos estuvieron involucrados en 5.767 denuncias por delitos.

De 2016 a 2018 hubo un total de 941.788 denuncias por delitos en Perú, según el anuario estadístico de la Policía de ese país, por lo que el porcentaje de venezolanos relacionados con acciones delictivas corresponde a 0,61 %, sin tomar en cuenta 2019.

¿Cuántos venezolanos hay en Perú?

La Superintendencia Nacional de Migraciones calcula que hay 866.080 venezolanos. De esta cifra, unos 466.956 poseen permiso de estancia y residencia y 287.114 habrían solicitado la condición de refugiados entre 2014 y 2018, según datos de la Plataforma de Coordinación para Refugiados y Migrantes de Venezuela.

Caracas ha cuestionado las cifras presentadas por algunos gobiernos de la región sobre los migrantes, que se agrupan en el Grupo de Lima, conformado por cancilleres que desconocen al presidente Maduro y a las instituciones de ese país.

ACNUR y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sitúan en cuatro millones el número de venezolanos que han salido del país suramericano, lo que según el organismo, ocasiona que sea el “grupo de poblaciones desplazadas más grandes del mundo”.

Al respecto, el mandatario venezolano ha señalado al ACNUR de estar “mintiendo con las cifras”. “Ya van por cuatro millones, el año que viene ya irán por 10 millones”, expresó hace una semana en una rueda de prensa con medios internacionales.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), perteneciente al Departamento de Estado de EE.UU., ha entregado casi 30 millones de dólares para atender las “necesidades humanitarias en estrecha coordinación con gobiernos anfitriones, gobiernos donantes, ONG y contrapartes de la ONU”, recoge su página.

La mayor cantidad de recursos ha sido aportada por la Fundación para el Desarrollo Panamericano (PADF), creada por el Departamento de Estado y perteneciente a la Organización de Estados Americanos (OEA), seguida por ACNUR y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o Unicef (UNICEF, por sus siglas en inglés).
Maduro ha afirmado en reiteradas oportunidades que Washington “chantajea” a mandatarios de otros países para que apoyen su “política de agresión contra Venezuela” y amenaza con retirarles la ayuda económica y los créditos “si no apoyan su política de agresión contra Venezuela”.

Una “enfermedad contagiosa”

El presidente suramericano lamentó en una rueda de prensa que “humillen” a sus connancionales “en un país que ha sido liberado por la espada de un venezolano, la del Libertador Simón Bolívar”.

Responsabilizó a la derecha peruana y de su país de “promover la xenofobia y las agresiones”. “Que en Perú haya un llamado público a una marcha me recordó mucho a la hordas hitlerianas, yo diría que son la hordas neofascistas”, aseguró.

Durante su discurso, el jefe de Estado rechazó unas afirmaciones hechas en 2017 por el exdiputado opositor y comisionado de Guaidó para las relaciones exteriores, Julio Borges, quien dijo que su país era “el foco de la inestabilidad en el mundo, de todo lo que significa la degradación social que puede ser una enfermedad contagiosa en América Latina”.

“¿De dónde viene esto?”, se preguntó Maduro, “¿quién llamó a los inmigrantes venezolanos una plaga?”, con referencia a las aseveraciones del prófugo de la Justicia venezolana.

El Plan Vuelta a la Patria

Caracas ha puesto en marcha un programa para repatriar a los venezolanos que se encuentran en algunos países de América Latina a los que se han desplazado en busca de mejores condiciones de vida en medio de una aguda crisis económica.

Esta iniciativa surgió ante la petición de algunos migrantes de regresar debido a que las condiciones en el lugar receptor eran duras: maltrato laboral, explotación, hacinamiento en sus sitios de vivienda, desempleo, discriminación, entre otras razones.

Hasta el momento, han retornado 15.000 venezolanos. Solo de Perú, la cifra corresponde a 3.491 personas.

El pasado sábado, Venezuela denunció que Perú había impedido la salida de 180 personas debido a que le negaba el combustible a la aeronave que las retornaría a su país, por temor a ser sancionados por EE.UU. Finalmente, consiguieron llegar el pasado miércoles.

Ante el escaso número de aeronaves con el que cuenta este plan, el mandatario aseveró que solicitará al secretario de la ONU, António Guterres, a la alta comisionada de ese organismo para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, y al ACNUR unos 200 millones de dólares para llevar de regreso a las 100.000 personas que se encuentran registradas en listas de las embajadas de un grupo de países región, según datos oficiales.

¿Qué ha dicho los gobiernos?

El Gobierno peruano, a través de un comunicado, ha rechazado “las acusaciones infundadas sobre actos de xenofobia supuestamente ejecutados o tolerados por el Estado peruano” y responsabilizó a Maduro “de la catástrofe humanitaria en Venezuela”.

Por su parte, Caracas emitió un documento donde denunció a Lima “por violar e incumplir sus responsabilidades internacionales al promover y permitir actos de segregación y xenofobia” y afirmó que estas acciones son “instigadas” por “varios gobiernos racistas de la región, en componenda con la oposición golpista venezolana”.

Situación en Venezuela

Venezuela atraviesa una crisis económica que se ha agudizado con el bloqueo financiero impuesto por EE.UU. como medida de presión para que Maduro deje el cargo.

En el país suramericano, el acceso a alimentos y medicinas para la población más vulnerable se ha dificultado debido a la imposibilidad del Estado de realizar su importación, ante la congelación de sus cuentas en el exterior.

Si bien el Gobierno ha reforzado sus planes sociales dirigidos a millones de personas para mitigar los efectos de la crisis, un análisis realizado por los economistas Mark Weisbrot y Jeffrey Sachs estima que las sanciones causaron la muerte de unas 40.000 personas entre 2017 y 2018 debido a la carencia de medicinas y alimentos.


Comparta este artículo.
Advertisement
Deje aquí su propio comentario

Hispanoamérica

Hacinados y sin alimentos: así son tratados por la dictadura de Maduro los inmigrantes venezolanos que volvieron al país por el coronavirus

Published

on

Comparta este artículo.

Por Lucas Goyret.- A principios de mayo, la vicepresidenta de la dictadura chavista, Delcy Rodríguez, resaltó en conferencia de prensa “las bondades del modelo venezolano” para frenar la pandemia de coronavirus. Las autoridades del régimen, además, denuncian casi a diario las condiciones en las que son presuntamente tratados los migrantes venezolanos en otros países. Sin embargo, cada vez son más los reportes de tratos “inhumanos” que reciben los venezolanos que decidieron volver al país por la pandemia.

Según ACNUR, la agencia para los refugiados de la ONU, a fines de abril eran casi 6.600 los venezolanos que regresaron pese a las catastrófica situación humanitaria y sanitaria que atraviesa el país. ¿Entonces por qué decidieron volver? “Yo he tenido contacto con varios de ellos. Una de las razones por las que vuelven es que quieren estar cerca de sus familias. Tienen mucho miedo de los que les pueda pasar en Venezuela por la pandemia, viendo que otros países, con mejores sistemas de salud, se han visto afectados seriamente”, explicó David Smolansky, comisionado de la Organización de Estados Americanos (OEA) para la crisis de refugiados y inmigrantes venezolanos.

Loading...

“Las consecuencias en Venezuela por el coronavirus, si golpea como golpeó a otros países, pueden ser inimaginables. Entonces ellos quisieran estar cerca de sus familiares ante esta situación. También hay casos de personas que fueron desalojadas, se quedaron sin su hogar, y no tienen otra opción que volver a Venezuela. También tenemos casos de personas que han perdido su trabajo, y no les queda otra que volver. Hay otros que tienen mucho miedo, mucha incertidumbre, mucha ansiedad, y ante eso prefieren estar en su país”, agregó.

No obstante, las condiciones en las que son recibidos distan mucho de lo promocionado por el régimen, que se esfuerza en mostrarse como un “ejemplo mundial” ante la pandemia.

Smolansky sostuvo que al llegar a suelo venezolanos, los inmigrantes “son seriamente maltratados por el régimen”. En esa línea, detalló las vejaciones a las que son sometidos: “Muchos de ellos han dormido días en el piso, han estado en albergues hacinados, aglomerados, donde se rompe cualquier tipo de protocolo de distanciamiento social para evitar el contagio. Hemos tenido denuncias de que a muchos no se les ha dado la comida constantemente como se le ofreció. Y peor aún, obviamente no todos ellos viven en la frontera venezolana, muchos van a otras ciudades del país, por ejemplo a la capital Caracas, y han denunciado que efectivos de la Guardia Nacional les cobran moneda extranjera, específicamente 30.000 pesos colombianos, para poder trasladarlos”.

“Esto de trato humanitario no tiene nada. Las autoridades colombianas han hecho un esfuerzo importante en permitir ese corredor humanitario en el puente internacional Simón Bolívar, y en el puente de Tienditas. Pero una vez que llegan a Venezuela están en manos de la dictadura. Está recibiendo tratos crueles y degradantes. Ya de por sí los inmigrantes son una población vulnerable, y ante este trato que están recibiendo en Venezuela para su retorno, se hace más vulnerables. Muchos me han dicho que una vez que pase la pandemia y se reabra la frontera quisieran volver a Colombia; incluso si tienen la oportunidad de llevarse a su familia se la llevan”, relató el ex alcalde del municipio El Hatillo, quien se encuentra exiliado en Estados Unidos por la persecución de la dictadura de Maduro.

Smolansky compartió con este medio uno de los tantos videos que le hicieron llegar los venezolanos que volvieron a su país para afrontar la pandemia cerca de sus familias. Desde la terminal de pasajeros de San Antonio, en el estado fronterizo de Táchira, uno de los inmigrantes, cuya identidad no reveló, mostró y relató la difícil situación que debieron atravesar: “Hay alrededor de mil personas. Aquí nos están usando como escudo por temas políticos. No nos están dando alimentación, dormimos todos aglomerados, en plena pandemia. Lo que están haciendo es llenar un bus, sacan un video de cuando la gente se monta, le dan la vuelta a la terminal, y vuelven y bajan a la gente para usarlo como tema político”.

El joven, con un barbijo cubriendo su rostro, agradeció el trato de las autoridades colombianas, y desmintió la versión del chavismo que indica que los inmigrantes venezolanos han recibido malos tratos en el país vecino: “Intentan decir que en todos los países nos tratan mal, que nos echaron a la calle. Eso es mentira. Colombia nos trató muy bien, nos ayudó, nos dio de comer. Nos trajo gratis hasta nuestro destino que era Cúcuta. Ahí nos volvieron a dar comida y nos acompañaron hasta que cruzamos el puente”.

Smolansky contó que muchos de estos venezolanos que vuelven al país tienen miedo de hacer este tipo de denuncias por temor a represalias de los brazos armados de la dictadura: “Los cuerpos de seguridad del régimen, específicamente el SEBIN y el DGCIM, llegaron a donde ellos estaban, por algunas horas les secuestraron el teléfono, y los amenazaron con llevárselos detenidos si seguían denunciando los tratos recibidos a su retorno”.

Además, sostuvo que al regresar a Venezuela “ni siquiera les realizar los tests, simplemente les tomaron la temperatura”: “A algunos los aislaron por dos semanas, pero es algo aleatorio del régimen; algunos simplemente fueron aislados uno o dos días”.

El comisionado de la OEA para la crisis de refugiados y inmigrantes venezolanos indicó que “el régimen, desde su carácter criminal, ha utilizado esta pandemia para militarizar mucho más el país, para profundizar la represión, y sobre todo sofisticar el control social, apoyándose de actores externos como Rusia, Cuba y China”.

La semana pasada la ONG Provea denunció que muchos migrantes “son reclutados bajo engaño y forzados a trabajar por grupos armados, paramilitares colombianos” y al menos 12 bandas criminales.

También aseveró que las cifras reportadas por la dictadura “no son transparentes”: “Yo creo que hay muchos más casos de los que conocemos”.

En los últimos días el régimen de Maduro reportó que la cifra de contagios ya supera los 800. El dictador, que acusó al presidente colombiano Iván Duque de querer “contaminar” a Venezuela con el coronavirus, indicó que el aumento de casos se debe a contagios “importados” de otros países, como Colombia.

José Manuel Olivares, diputado de la Asamblea Nacional (AN), rechazó los datos y acusaciones del régimen: “Venezuela sigue siendo el país que menos pruebas realiza en América Latina. Pese a las reiteradas mentiras de Jorge Rodríguez, Delcy Rodríguez y Nicolás Maduro, Venezuela hoy es el país menos eficiente en el diagnóstico del COVID-19. El tiempo promedio en el interior del país para recibir el resultado de la prueba va de 12 a 14 días: dos semanas para recibir un diagnóstico fuera de la ciudad de Caracas”.

Además, el gobierno interino alertó en los últimos días, en medio del aumento de casos de contagios, que la situación podría tornarse “catastrófica”, mientras los hospitales del país siguen con desabatecimiento de agua, insumos médicos, y hasta elementos básicos como batas, máscaras y anteojos para tratar a pacientes con COVID-19.

(Infobae)


Comparta este artículo.
Continue Reading

Hispanoamérica

Los hijos de los líderes chavistas se saltan la cuarentena en fiestas lujosas

Published

on

Comparta este artículo.

Muchos de los hijos de los altos cargos y ministros del régimen Nicolás Maduro, conocidos como los «bolichicos», se saltan la cuarentena del coronavirus para ir alegremente de fiesta en fiesta, incluso estando infectados, y ni siquiera acatan la orden de su comandante en jefe.

Maduro se vio obligado a reclamar en público este viernes por la noche por la estatal Venezolana de Televisión (VTV) que «todos los participantes a una fiesta realizada en una isla dieron positivo en el virus Covid-19».

Loading...

Recomendó a todas las personas que han estado en contacto con los contagiados y con los sospechosos que «se aíslen voluntariamente para cortar la cadena de contagio».

Este viernes Maduro omitió dar las cifras oficiales de infectados después de las últimas 42 personas del miércoles. Sin embargo la diputada opositora Delsa Solorzano afirmó que «no sabemos si está incluida la fiestecita de enchufados en Los Roques. Cifras que Maduro no quiere dar: Van 65 casos positivos por Covid-19, según monitores internacionales».

La fiestecita en cuestión, que tuvo lugar en las islas de Los Roques, un archipiélago paradisiaco caribeño de cristalinas y turquesas aguas situado al norte de Venezuela, fue organizada por Jesús Amororo, alias «El Duque», hijo del contralor y ex constituyente chavista Elvis Amoroso, se celebró hace aproximadamente ocho días.

El Duke quiso celebrar a lo grande su regreso por todo lo alto y por ello costeó una súper fiesta en la isla de Los Roques, donde varios cantantes internacionales hicieron su respectiva aparición. Y según rumores en las redes sociales, entre los invitados destacaron Zion, J. Quiles y la nueva cantante en ascenso Nakary; las fotografías de estos compartiendo en Los Roques se difundieron por Twitter.

El Duke, el polémico hijo de Elvis Amoroso, positivo por coronavirus tras fiesta en Los Roques. Otros cuatro invitados suyos de la fiesta, sospechosos del contagio, fueron buscados por los oficiales de inteligencia (CICPC), acompañados de funcionarios de Sanidad, en la residencia Country de Campo Alegre.

La cuarentena de Maduro

Desde hace tres días Maduro no aparece encabezando el consejo de ministros en Miraflores sino que habla por teléfono con Delcy Rodríguez o su hermano Jorge. Dice que «estoy cumpliendo la cuarentena con Cilia a mi lado». Sucede que Cilia Flores, a la que llaman la primera combatiente, se ha reunido cuatro veces con Elvis Amoroso, el padre de El Duque, y estaría guardando el aislamiento.

Tres días antes, el jueves pasado, otro caso de un «bolichico» chavista que se salta la cuarentena, es el hijo del exministro Luis Motta Dominguez, que fue a una fiesta y acabó con tres tiros en su pierna.

Luis Alfredo Motta Vegas, de 34 años de edad, hijo del exministro de Energía Eléctrica Luis Motta Domínguez, fue herido de bala el jueves durante una discusión en una fiesta celebrada en la residencia Alto De Villa en la exclusiva urbanización La Lagunita, municipio El Hatillo, al sureste de Caracas.

Maduro ha reclamado a los suyos cumplir la cuarentena que durará hasta el 13 de abril. «El cumplimiento es del 95% y esperamos que llegue al 100%».


Comparta este artículo.
Continue Reading

Hispanoamérica

Un vuelo procedente de Madrid intenta aterrizar en Ecuador… ¡y se lo impiden ocupando la pista con coches!

Published

on

Marca
Comparta este artículo.

De la “Madre Patria” a la “puta España”. La psicosis provocada por el coronavirus en el mundo comienza a ofrecer imágenes surrealistas como la vivida este miércoles en el aeropuerto de Guayaquil, en Ecuador. Un vuelo de Iberia procedente de Madrid se disponía a aterrizar cuando se encontró con un obstáculo inesperado.

Varios coches ocupaban la pista de aterrizaje con la intención de que el avión no tomase tierra.

Loading...

El vuelo de Iberia tenía como objetivo precisamente hacer destino en Ecuador para recoger a los españoles que se encuentran en este momento en el país sudamericano y traerlos de nuevo a casa.

Sin embargo, el ayuntamiento de Guayaquil optó por incumplir la norma estatal e impedir el aterrizaje.

Según medios locales, el vuelo tuvo que desviarse hacia Quito, donde sí pudo tomar tierra.


Comparta este artículo.
Continue Reading
Advertisement
Advertisement
Advertisement

Copyright © 2019 all rights reserved alertanacional.es

Do NOT follow this link or you will be banned from the site!
ArabicBulgarianChinese (Simplified)DanishEnglishFinnishFrenchGermanGreekItalianNorwegianPortugueseRomanianRussianSpanishTurkish
A %d blogueros les gusta esto: