Internacional
¿Será obligatoria la vacunación? Rockefeller y varias multinacionales preparan ya la identificación para quienes la tomen
BLes– Una poderosa coalición financiada por la Fundación Rockefeller prepara la identificación para quienes se vacunen contra el virus PCCh (Partido Comunista de China), y ya negociaron con diversos gobiernos pretendiendo que las pruebas se hagan obligatorias.
La organización participante The Commons Project, sugiere que el proceso será gradual pero inevitable, ofreciendo a cambio el retorno a “la vida normal”, de acuerdo con Summit News del 15 de enero.
“Los individuos van a tener que producir registros de vacunación para muchos aspectos de la vuelta a la vida normal”, declaró imperativamente Paul Meyer, CEO de esa organización.
El grupo se llama Iniciativa de Credenciales de Vacunación (VCI, por la sigla en inglés), y en él participan Microsoft, Salesforce, Oracle y Mayo Clinic, un proveedor de salud estadounidense, además cuenta con el respaldo del globalista Foro Económico Mundial.
Quienes sean vacunados serán identificados con un código QR que puede portarse en el teléfono móvil, o en un impreso, con la supuesta protección de sus datos personales. Este código sería obligatorio para viajar, trabajar, estudiar, etc.
De hecho, ya está siendo implementado por todas las aerolíneas registradas ante las tres principales asociaciones del ramo existentes.
Por su parte el sitio web de la Fundación Rockefeller se prepara para etiquetar a la máxima cantidad de personas, enfocando la operación masiva como si fuera un tipo de guerra.
“La coordinación de un programa tan masivo debería ser tratado como un esfuerzo en tiempos de guerra”, se lee en su sitio web y, por supuesto, contará con su respectivo ejército.
Para este caso la Fundación planea “lanzar un Cuerpo de Salud Comunitaria de Covid para probar y rastrear contactos”, según Summit News.
El rastreo de miles de millones de personas en todo el planeta requeriría un sistema informático diseñado especialmente y una poderosa conexión a la Internet, para lo cual resulta muy oportuna la potente y polémica red 5G, que ya se distribuye por la mayoría de países.
Daría la impresión de que será necesario un monitoreo permanente de cada individuo en el mundo, y tal vez a lo largo de toda su vida para mayor efectividad en los procesos de vacunación.
Las multinacionales pretenden “personalizar todos los aspectos del ciclo de vida de la gestión de la vacunación e integrarse estrechamente con las ofertas de otros miembros de la coalición, lo que nos ayudará a todos a volver a la vida pública”, según el vicepresidente ejecutivo de Salesforce, Bill Patterson.
Se da por sentado que quienes no obtengan el pasaporte del virus PCCh no podrán viajar ni participar en eventos sociales, entre otras actividades.
Este planteamiento de identificación global con base en el estado de salud y en si acepta o no tomar la prueba o la vacuna, genera preocupaciones relativas a los derechos humanos.
Para el jefe de protección de datos de la UE, Wojciech Wiewiórowski, es”extrema” la propuesta de un pasaporte de inmunidad y además dijo que era alarmante y “repugnante”, informó Summit News.
Por su parte el director del grupo británico de defensa de los derechos humanos Liberty, Grey Collier, señaló las eventuales discriminaciones que podrían surgir con el manejo de este tipo de identificaciones.
“Todos deberíamos ser capaces de vivir nuestras vidas libres de interferencias innecesarias, pero las tarjetas de inmunidad corren el riesgo de crear un sistema de dos niveles en el que algunos de nosotros tenemos acceso a las libertades y al apoyo mientras que otros son excluidos”, señaló.
Agregando por otro lado: “Esto podría dar lugar a que las personas que no tienen una tarjeta se vean potencialmente bloqueadas de los servicios públicos esenciales, el trabajo o la vivienda – afectando con mayor crudeza a los más marginados”.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
