España
Veinte preguntas de indignación sobre el pucherazo y un llamamiento desesperado (1)
Por Laureano Benítez Grande-Caballero.- Pregunta nº 1: ¿Por qué y para qué convocó elecciones Sánchez, cuando podía haber gobernado con los presupuestos de Rajoy, a través de decretazos?
Respuesta: Para obtener la mayoría absoluta en el Senado, y así poder reformar la Constitución en orden a convertir a España en un Estado Federal, incorporando en ella la ideología de género, el feminismo, el multiculturalismo, etc., todo ello con el hediondo lenguaje inclusivo… En una palabra, toda la ponzoñosa ideología globalista.
Pregunta nº 2: ¿Por qué, si desde que Sánchez llegó al poder las encuestas del CIS le daban una gran mayoría a las izquierdas, Falconetti tardó casi un año en convocar elecciones?
Respuesta: Para que le diera tiempo a las encuestas a calar entre el pueblo español unos resultados tan disparatados, adoctrinándole alevosamente, y así, cuando se materializaran, causaran menos escándalo. Para ello, se publicaron mensualmente, cuando hasta entonces su publicación era trimestral.
Pregunta nº 3: ¿Por qué convocó las elecciones el 28-A, y no en otra fecha?
Respuesta: La elección de esa fecha se debe a que estaba muy próxima a las elecciones municipales, autonómicas y europeas, motivo por el cual el posible escándalo sobre el pucherazo que iba a producirse quedaría diluido y aminorado, dado que tanto los partidos perjudicados por el fraude como la opinión pública estarían demasiado volcados en los próximos comicios como para ponerse a investigar en profundidad algo tan complejo como un pucherazo. Tal ha sido el caso de VOX.
Pregunta nº 4: ¿Es posible que unas encuestas electorales, que mostraban desde muchos meses antes los resultados que salieron casi con total exactitud, puedan ser fiables
Respuesta: No, porque es totalmente imposible que un muestreo de unas cuantas miles de entrevistas proporcione a una encuesta una mínima fiabilidad, dado que no se puede anticipar con certeza con unos miles de votos ―en las encuestas la gente no suele decir lo que piensa― el pronóstico de decenas de millones de votantes. En las mismas encuestas se afirmaba que había un 40% de votos indecisos y, mira por dónde, han ido a las alforjas de la izquierda.
Pregunta nº 5: ¿Quiénes estaban al frente del proceso electoral?
Respuesta: Todos los organismos decisivos de las elecciones estaban en manos de chupatintas de Sánchez: Serrano en Correos, Tezanos en el CIS, Abril-Martorell en Indra, Rodríguez Poo en el censo… Y todos los miembros del comité supuestamente anti-hackeo eran amiguetes del PSOE, claro.
Pregunta nº 6: ¿Era fiable la empresa INDRA, encargada del recuento y adjudicación de escaños?
Respuesta: Rotundamente NO, ya que esta empresa se ha visto involucrada en irregularidades y escándalos en algunos procesos electorales (2010 en Barcelona y Argentina, 2012 en Argentina y Angola, 2013 nuevamente en Argentina, 2015 en las elecciones andaluzas, 2016 en Ecuador). En 2015 Indra obtuvo una calificación «D» en el índice anti-corrupción para compañías del sector de Defensa (en la que Indra también ofrece servicios) de Transparencia Internacional, lo que quiere decir que la compañía muestra «evidencia limitada» de compromiso ético y anti-corrupción.
Pregunta nº 7: ¿Tiene relación INDRA con George Soros?
Respuesta: Sí, ya que INDRA cuenta con el programa informático de la compañía Smartmatic, fundada por el venezolano Antonio Múgica, empresa propiedad de George Soros desde 2014. Al parecer, el software de Smartmatic, al convertir electrónicamente un acta física de resultados, es capaz de dar una imagen escaneada que falsea los datos reales.
Pregunta nº 8: ¿Ha tenido algo que ver Venezuela en el pucherazo?
Respuesta: Sí, dado que, además de que Smartmatic fue fundada por un venezolano que ayudó a los pucherazos de Chávez y Maduro, Sánchez guarda una estrecha relación con la dictadura venezolana a través de uno de sus portavoces, el ínclito Zapatero, defensor a ultranza del chavismo y del bolivarianismo.
Pregunta nº 9: ¿Responde el pucherazo a los intereses conspiradores del Club Bilderberg?
Respuesta: Sí, ya que ―sospechosamente― los más beneficiados por el pucherazo han sido Sánchez y Rivera, dos chicos Bilderberg, marionetas sumisas del conspirador George Soros, que ya se ha entrevistado con ellos en alguna ocasión, quien ha manifestado en repetidas ocasiones que lo más deseable para España es un gobierno de coalición entre Sánchez y Rivera, que también es el deseo del IBEX, de la Banca, de los fondos buitre, de las multinacionales…
Pregunta nº 10: ¿Por qué, por primera vez en unas elecciones, no hubo encuestas a pie de urna?
Respuesta: No se hicieron fue porque se corría el serio peligro de que la avalancha de votos a formaciones de centro derecha que mostrarían las encuestas a pie de urna desenmascarara el pucherazo que iba a dar la izquierda, pues las declaraciones a pie de urna son las más fiables, mucho más que las encuestas del CIS.
Pregunta nº 11: ¿Cómo funcionó el algoritmo con el que se manipularon los resultados?
Respuesta: Estableciendo en el código fuente del programa informático una secuencia matemática de instrucciones que adjudicara los escaños según unas ecuaciones establecidas de antemano, de tal modo que, al alcanzar un partido los escaños previamente fijados, se bloqueaba totalmente la adjudicación de más votos a esta formación, votos que van a parar al PSOE o a otras formaciones políticas.
Este fenómeno explica que, con el 8% de votos escrutados, VOX ya tenía 23 escaños, y durante el resto del recuento sólo tuvo un diputado más, porque, una vez alcanzada la cifra que le había adjudicado el algoritmo, el voto a VOX quedó bloqueado.
Pregunta nº 12: ¿Cuál es la prueba definitiva que demuestra sin lugar a dudas el pucherazo?
Respuesta: El conjunto tan impresionante de casualidades matemáticas imposibles que arrojan los dígitos de los escaños de los partidos, cuya coincidencia reflejan que se elaboraron siguiendo un algoritmo, tal y como se ve en esta tabla:
Pregunta nº 13: ¿No se puede creer que el PSOE, Podemos y los separatistas hayan conseguido tantos votos?
Respuesta: NO. En realidad, no hace falta ni siquiera investigar algoritmos, o tener en cuenta las numerosas irregularidades del censo, las incidencias de la jornada electoral… es imposible que el pueblo español haya votado a un personaje como Sánchez, tramposo, embustero, que igual se abraza con Otegi que con Torra, con un gabinete repleto de defraudadores fiscales, plagiador de tesis, de quien todos sabemos que indultará a los golpistas, y que no ha cesado de hacer concesiones a lo que quieren romper España. ¿Cómo explicar el triunfo electoral de un político que había llevado al PSOE a los mayores fracasos electorales, y además después de casi un año de gestión nefasta en el Gobierno?
Pregunta nº 14: ¿Y no puede ser que el derroche de gasto social anunciado por Sánchez en sus «viernes sociales», en lo que ha repartido ayudas y subvenciones sin cuento, le haya hecho ganarse ese aumento del voto?
Respuesta: No, porque las encuestas del CIS anunciaban ya el resultado electoral que iba a conseguir el PSOE desde muchos meses antes de los «viernes sociales».
Pregunta nº 15: ¿Por qué ningún partido ―especialmente los perjudicados, ha impugnado las elecciones, denunciando el pucherazo, dadas las contundentes pruebas que hay de que se produjo un fraude alevoso?
Respuesta: En el caso del PP, que ha perdido casi la mitad de sus escaños y 3 millones y medio de votos, no habrá impugnación porque el PP también cometió un pucherazo en las elecciones de 2016, en las que Podemos perdió sorprendentemente 1.200.000 votos, y el PP aumentó su número de escaños. Podemos amagó con acusar de fraudulentas las elecciones, pero luego, al recibir órdenes en contrario de las jerarquías mundialistas (Bilderberg especialmente), se abstuvo de seguir adelante con la denuncia.
En lo que atañe a VOX, todo parece indicar que tampoco impugnará los comicios, pero este tema no se abordará de manera clara hasta después del 26-M. Tengo informaciones que apuntan a que posiblemente haya noticias tras las elecciones, pero lo que está meridianamente claro es que, si VOX no denuncia el pucherazo, estamos ante otra «derechita cobarde», o ante una disidencia controlada.
Pregunta nº 16: ¿Ha habido pucherazo en elecciones anteriores?
Respuesta: En todas y cada una de ellas, lo cual puede demostrarse con el hecho de que en ninguna se procedió al recuento manual de los votos contenidos en las actas emitidas por las mesas electorales, a pesar de que nuestra Ley Electoral establece como obligatorio este procedimiento. En su lugar, los resultados provisionales emitidos por un programa informático muy manipulable se establecen como definitivos. De ahí que la petición de VOX de proceder al recuento manual haya sonado extraña, porque nunca se había hecho.
Por poner un ejemplo, unos meses antes de las elecciones de 1982, en las que el PSOE consiguió 202 diputados, la revista Cambio 16 sacaba en su portada una encuesta de una empresa de matriz francesa en la que se le pronosticaban 200 escaños.
Otros pucherazos muy claros fueron los de 1993 y 1996, a favor del PSOE.
Pregunta 17: ¿Habrá otro pucherazo en las elecciones del 26-M?
Respuesta: ¿Alguien lo duda
Pregunta nº 18: ¿Qué supone para la democracia española este pucherazo?
Respuesta: España no es ahora una democracia, realmente no lo ha sido nunca, dado que las elecciones siempre han sido puchereadas. Podríamos hablar mejor de «dictacracia», que se ha convertido en dictadura mediante el fraude electoral del 28-A, ya que, si ante tantas clamorosas evidencias de que se ha producido ningún partido ha hecho nada, ni los medios de comunicación, ni la opinión pública, esa impunidad provocará que haya más, siempre a favor de la izquierda, con lo cual esto significa que el centro-derecha jamás conseguirá llegar al poder. ¡DIC-TA-DU-RA!
Pregunta nº 19: ¿Por qué en otros países europeos no ha habido pucherazos en contra de los partidos identitarios, que han conseguido importantes cuotas de poder, y en España sí se ha producido un fraude contra VOX?
Respuesta: En Austria hubo repetición las elecciones de 2016, pues se produjeron fallos en el voto por correo que permitieron que el partido progresista ganara por 32.000 votos al partido identitario FPÖ, quien denunció que más de 30.000 votos habían sido contados antes de tiempo, más de 50.000 votos habían sido contados por personal no autorizado, y más de 500.000 papeletas fueron invalidadas.
De todas formas, si en otros países hay partidos identitarios con relevancia parlamentaria se debe a que en ellos la opinión pública está más informada, y a que España es, ahora mismo, la pieza más codiciada por el globalismo, que quiere cobrarse con nosotros cuentas pendientes por aquello de que, como dijo Kissinger, «somos peligrosos».
Pregunta nº 20: ¿Qué se puede hacer contra este Golpe de Estado?
Respuesta: Pues se puede hacer lo que contaré en el siguiente artículo: Un llamamiento desesperado.
España
La confesión carnal del Cardenal: la pornografía pastoral como doctrina oficial
Si la función de la Iglesia es salvar almas, el Prefecto de la Doctrina de la Fe parece más interesado en el terrenal y, específicamente, en el instinto más primitivo del ser humano. Víctor Manuel Fernández, alias «Tucho», ha transformado el episcopado en un circo de autocomplacencia, donde la explicitud sexual y la arrogancia política eclipsan la serenidad necesaria para velar por el depósito de la fe[6].
No es que la Iglesia necesite un clero de estatuas, pero tampoco necesita un cardenal que actúe como un pionero de la pornografía pastoral. «Tucho» ha demostrado, a lo largo de su carrera, una incapacidad patológica para guardar el pudor, tanto en sus escritos como en su comportamiento público, convirtiendo las sacristías en el «Sálvame» de la alta jerarquía, donde se discuten sus salidas de tono con el mismo asombro que se analizan las telenovelas[6]. Su llegada al Dicasterio para la Doctrina de la Fe no trajo la limpia que se esperaba, sino más bien la confirmación de una decadencia intelectual y moral que amenaza con envenenar la enseñanza de la Iglesia[2].
El libro del orgasmo y la mística: una confusión intelectual desde 1998
La raíz del problema de «Tucho» no es reciente; es una enfermedad crónica que venía gestándose desde hacidas décadas. En 1998, apenas doce años después de su ordenación sacerdotal en 1986, el futuro cardenal publicó un libro titulado «La pasión mística: Espiritualidad y sensualidad» en la editorial católica Dabar[9]. En este texto, Fernández vinculaba la pasión erótica con la pasión mística de una manera que, aunque podría ser poética en un laico, resulta inadecuada y escandalosa para un sacerdote que debe hablar de la virginidad y el espíritu[9]. Se trata de un intento de justificar el apetito carnal bajo el manto de la espiritualidad, una confusión conceptual que revela un pensamiento débil y un deseo de buscar notoriedad a través de lo «provocante» en lugar de lo profundo.
Este afán por lo sexual explícito no quedó en esa primera obra. Siempre ha existido la preocupación de que, bajo su liderazgo, la pureza de la fe se convierta en un juego de palabras sobre el cuerpo. Sus escritos han ahondado en la presencia de Dios en el «orgasmo de la pareja» como un anticipo del cielo[4][7]. Esta visión, si bien es una interpretación posible del misticismo, se vuelve ridícula cuando la persona que la profesa no muestra la misma contención en otros aspectos de su vida pública. La explicitud con la que describe el «beso» y el «orgasmo» en sus libros ha sido constante, desatando escándalos recurrentes que, lejos de desvanecerse, han ido en aumento[3].
Lo más alarmante no es tanto el contenido en sí, sino la falta de autocensura. Un simple examen de conciencia habría mostrado que hablar de los placeres carnales con tal crudeza no encaja con la sobriedad que requiere el magisterio. Al publicar textos donde el acto sexual es protagonista, «Tucho» se ha convertido en un espejo de la confusión moderna que ve la fe no como una disciplina del espíritu, sino como otra forma de satisfacción egoísta[9]. Es como si creyera que la santidad se logra a través de la fama más que a través del sacrificio; y en su obsesión por la fama, ha convertido sus escritos en un panfleto de su propio apetito, forzando a los fieles a aceptar su visión mundanal de la religión.
El expediente oculto y la pornografía renaciente
La historia de «Tucho» es una serie de episodios que, si se contaran con la precisión que merecen, revelarían que su comportamiento ha sido siempre un problema conocido. En 2009, antes de ser nombrado por Bergoglio, el propio DDF ya tenía un «expediente con preocupaciones» sobre sus escritos, lo que llevó a una investigación preventiva[3]. Esto demuestra que no se trata de rumores, sino de una realidad documentada: el cardenal ha vivido siempre en la sombra de su propia escandalosidad. Sin embargo, su ascenso al poder parece haberle dado una sensación de impunidad, llevándolo a creer que su pasado de polémica es un rasgo de distinción en lugar de una debilidad moral.
Los años no han sanado su afán explícito. Al contrario, se han descubierto nuevos textos eróticos escritos por el cardenal en 2025, demostrando que su fascinación por el contenido sexual no se ha apagado[8]. El Wanderer describe estos textos como «despectables» y «pornográficos», señalando que el «afán pornográfico de Tucho no se detuvo en los dos libros conocidos» por todos[8]. Es una imagen perturbadora: el prefecto de la Fe, el guardián de la doctrina, dedicando su tiempo a redactar pasajes que, en esencia, son tan vulgares como los de cualquier revista de entretenimiento de baja calidad, pero con la arrogancia de imponerlos como parte del debate teológico.
Este comportamiento ha generado una atmósfera de asco y confusión en la Iglesia. La gente espera del clero guías espirituales, no lectores de erotica. Cada vez que se vuelve a hablar de estos textos, se refuerza la imagen de un hombre que no puede controlar su propia carnalidad y que, en su vanidad, cree que esto es algo de lo que enorgullecerse. La resiliencia de los católicos es grande, pero su paciencia es finita. El cardenal Fernández parece haber olvidado que su cargo no es una plataforma para explorar sus fantasmas privados, sino un servicio para iluminar las tinieblas del mundo con la luz de la verdad.
El arrogante: amenazas, manipulación y el «Sálvame» de la curia
Más allá de sus libros, la verdadera naturaleza de «Tucho» se revela en su comportamiento político. Se ha convertido en el «epicentro de los ‘Sálvame’ de las sacristías» después de firmar «Fiducia supplicans», la declaración que da luz verde a bendecir a parejas homosexuales[6]. Esta medida ha generado un revuelo tal que ha recibido mensajes anónimos de amenaza con la frase «Te destruiremos» para llevarlo a la hoguera[6]. La virulencia de sus palabras y sus declaraciones a diestro y siniestro ha creado un ambiente tóxico en el que nadie se siente seguro para discrepar sin ser acusado de traición[5].
La arrogancia de Fernández es palpable. En una entrevista, se alardeó de que el documento había registrado «más de 7.000 millones de visualizaciones en internet», comparando su popularidad mediática con la de documentos doctrinales que ni siquiera recordamos el nombre[5]. Esta obsesión por las estadísticas y el éxito mediático es antitética a la humildad evangélica. Más preocupante es su actitud hacia sus críticos; los ha calificado de «traidores al juramento de obediencia al Santo Padre» y se ha mostrado «horrorizado» al leer comentarios de católicos que bendecían leyes antigay[5]. Su falta de tacto y su incapacidad para escuchar a la grey se han vuelto comunes bajo su liderazgo[3].
Llega a los 61 años curado en el arte de generar controversias, dejando «confusión y tensiones innecesarias» en la Iglesia[2]. Su estilo de comunicación, que alguna vez pudo interpretarse como sinceridad, hoy se percibe como arrogancia. En un mundo donde la diplomacia es clave, el cardenal se ha convertido en un espejo que refleja todo lo que está mal con la comunicación eclesiástica: la falta de escucha, el cierre al diálogo y el uso de la palabra para destruir más que para edificar. No pone barrera alguna para que en medio del boato vaticano le traten como «Tucho», un apodo que sugiere familiaridad excesiva, pero que en realidad esconde una falta total de respeto por la dignidad de su cargo[6].
La destrucción de la autoridad doctrinal
La función principal del Dicasterio para la Doctrina de la Fe es promover y tutelar la «integridad de la doctrina católica sobre la fe y la moral»[1]. Sin embargo, bajo «Tucho», el foco se ha desviado hacia la creación de un «nuevo magisterio» basado en la sensibilidad de la época en lugar de la inmutabilidad de la verdad[7]. Se ha centrado en temas de «pastoral» y «sentido», ignorando la necesidad de proteger la fe de las amenazas actuales, como la teoría de género, para ocuparse de debates sobre la carne y la bendición de los pecadores[7]. Es un uso oportunista del poder que demuestra que su prioridad no es la salvación de las almas, sino la aprobación social y mediática.
La falta de tono académico y la irreverencia hacia la tradición se han vuelto comunes. Su camino ha sido el de la confusión, llevando a una notable «aumentada de desconfianza hacia la Santa Sede» acompañada de un «evidente deterioro de la autoridad doctrinal del dicasterio que preside»[2]. No es de extrañar que las miradas vaticanas se centren en él como el «capón» de los cardenales y obispos críticos, acusándolos de traición cuando ellos solo intentan proteger la fe[5]. La Iglesia necesita hombres que puedan hablar de la castidad con autoridad, no con la vergüenza de quien sabe que sus escritos privados son una confesión de falta de control y de doctrina.
Conclusión: La cabeza detrás del desastre
Víctor Manuel Fernández es la mano que está detrás de declaraciones como «Dignitas infinita» que ofrecen una visión renovada de la dignidad humana pero que, en la práctica, diluyen la enseñanza tradicional[7]. Su llegada al prefecto ha sido clave para que se convierta en un compendio del magisterio de Francisco, pero a costa de la claridad doctrinal. La imagen de «Tucho» se ha desgastado, y lo que queda es un hombre que debe decidir si quiere enmendarse o si prefiere seguir hundido en sus propias miserias y en su obsesión por el escándalo personal.
La historia de «Tucho» es, hasta ahora, un capítulo de una novela que se lee con frustración. Es la historia de un hombre con talento, pero sin alma. Un hombre que ha tenido acceso a los secretos más sagrados de la fe, pero que parece haberlos utilizado para satisfacer su propia vanidad y sus propios caprichos. Las escrituras de su sensualidad y las salidas de tono de su arrogancia son el testimonio de un hombre que ha perdido el norte. Y en un mundo donde los valores cristianos son cada vez más atacados, necesitamos líderes que sean escudos, no flechas que hieran a la grey. «Tucho» ha demostrado ser una flecha torcida, que no encuentra su blanco y solo hace daño a quienes la rodean. Es hora de que la Iglesia tome nota, tome el control y exija la decencia que merece su patrimonio espiritual. Hasta entonces, el nombre de Víctor Manuel Fernández seguirá siendo sinónimo de un potencial desperdiciado y de una lección dolorosa sobre la importancia de guardar el pudor y la reverencia.
Fuentes Consultadas
| Fuente | País | Enfoque Principal |
|---|---|---|
| Noticias Obreras | – | Menciona «tercer intento de escándalo» por publicaciones eróticas y la nota sobre María. |
| Infovaticana | – | Análisis de la «art of generating controversies» y deterioro de autoridad del DDF. |
| Wanderer | – | Menciona «expediente con preocupaciones» de 2009 y descripciones explícitas de beso y orgasmo. |
| ABC.es | 🇪🇸 España | Detalles de «La pasión mística» y descripciones gráficas de orgasmos y «Dios en el orgasmo». |
| Infovaticana | – | Acusación de «traición» a críticos, «horrorizado» ante bendiciones antigay y «7.000 millones de visualizaciones». |
| La Razón | 🇪🇸 España | Referencia a «Sálvame de las sacristías», amenazas de «Te destruiremos» y virulencia. |
| ABC.es | 🇪🇸 España | Menciona la mano detrás de la condena a género, «Dios en el orgasmo» y cambio en el foco del DDF. |
| Wanderer | – | Descubrimiento de nuevos textos eróticos en 2025, describiéndolos como «despectables» y «pornográficos». |
| Caminante Wanderer | – | Detalles de «La pasión mística» (1998, Dabar) y referencia a «Corruptio optimi pessima». |
| Noticias Argentinas | – | Ataques tras la autorización de bendiciones pastorales a parejas homosexuales. |
Alerta Nacional | Opinión y Análisis
