Internacional
Irán amenaza con «una guerra sin cuartel» si sufre un ataque militar de EEUU o Arabia Saudita
Irán no quiere un conflicto armado pero, si sufre un ataque militar de EE.UU. o Arabia Saudita, se verá obligado a entrar en «una guerra sin cuartel», ha manifestado el ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, a la cadena estadounidense CNN.
El responsable de la diplomacia de Irán ha asegurado que Teherán espera evitar esa situación, pero no volverá a negociar con Washington hasta que EE.UU. cancele todas las restricciones en su contra, como sucedió al acordar el Plan Integral de Acción Conjunta (JCPOA, por sus siglas en inglés) en 2015.
Asimismo, Zarif ha reiterado que su país no tiene relación con los ataques que sufrieron las refinerías de Arabia Saudita el pasado 14 de septiembre, al contrario de lo que estiman Riad y Washington.
Teherán exige «pruebas reales»
El canciller de Irán también ha señalado que en Yemen los hutíes —quienes asumieron la responsabilidad de estas ofensivas— poseen las capacidades necesarias para ejercer una operación de ese nivel, aunque no ha proporcionado evidencias para probar su implicación en esos sucesos.
«Sé que no lo hicimos y sé que los hutíes declararon que lo habían hecho ellos», ha enfatizado Mohammad Javad Zarif.
Si EE.UU. o Arabia Saudita «tienen pruebas reales de la complicidad de Irán» respecto a los ataques a esas instalaciones petroleras de Aramco, «que las muestren», ha dicho esta misma jornada el portavoz de la Cancillería iraní, Abbás Mousaví, al canal Al Alam.
Evidencia «innegable» de Riad
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudita comunicó el pasado 18 de septiembre que los ataques a su petrolera estatal no procedieron de Yemen, «a pesar de los esfuerzos» de Teherán «para que pareciera así», sino que «indudablemente fueron patrocinados por Irán».
La Cancillería saudita argumentó que las ofensivas procedían del norte, mientras que Yemen se ubica al sur de Arabia Saudita. Como evidencia «innegable» de la implicación de Irán el portavoz de ese organismo, Turki al Malki, mostró restos de los 25 drones y misiles que se habrían utilizado en los ataques.
Internacional
Louis, 17 años, asesinado en Narbona: su madre convoca una marcha y exige justicia
La familia de Louis, de 17 años, asesinado tras una brutal paliza en una obra de Narbona, convoca una gran marcha el 5 de julio para exigir justicia. Su madre reclama que los acusados sean juzgados como adultos y que Francia deje de mirar hacia otro lado ante una violencia juvenil cada vez más salvaje.
Narbona vuelve a convertirse en símbolo de una Francia sacudida por la violencia. La familia de Louis, un adolescente de 17 años que murió después de ser atraído a una obra y golpeado hasta quedar inconsciente, ha convocado para el domingo 5 de julio una “marcha blanca” en su memoria. No será, según sus allegados, una simple ceremonia de duelo: será una llamada pública a la justicia, a la responsabilidad política y al fin de la impunidad.
La frase pronunciada por su madre resume el estado de ánimo de una familia rota y de una parte creciente de la sociedad francesa: “No es tiempo de duelo, es tiempo de guerra”. Una declaración durísima, nacida del dolor, que apunta directamente contra un sistema que, según la familia, no protegió a Louis pese a las advertencias previas.
Una marcha para que Louis sea “el último”
La concentración partirá a las 11:00 horas desde la plaza del Ayuntamiento de Narbona y llegará hasta el lugar en el que Louis fue agredido. La convocatoria ha sido presentada por la familia como “la última marcha”, una expresión con la que quieren dejar claro que no aceptan que este tipo de crímenes se normalicen ni se diluyan entre comunicados oficiales, minutos de silencio y promesas políticas vacías.
Su tía y madrina, Marie-Julie Marteau, ha explicado en medios franceses que la familia invita a ciudadanos, padres y responsables políticos de todos los partidos. El mensaje es directo: lo ocurrido a Louis no es solo una tragedia familiar, sino un asunto nacional.
La madre exige que los acusados sean juzgados como adultos
La madre de Louis ha reclamado que los presuntos autores sean tratados penalmente como adultos. Su argumento es tan sencillo como demoledor: quien mata como un adulto debe responder como un adulto. También exige una revisión profunda de la justicia de menores en Francia, convencida de que las normas actuales ya no sirven para responder a una delincuencia cada vez más violenta, organizada y consciente de sus actos.
La familia sostiene además que hubo alertas previas sobre la situación de Louis. El joven, que estaba bajo el sistema francés de protección de menores, ya habría sufrido agresiones anteriores. Esa circunstancia eleva el caso más allá del crimen concreto: obliga a preguntar qué falló, quién no actuó y por qué un menor señalado como vulnerable terminó abandonado a su suerte.
Una agresión grabada y una frialdad que indigna a Francia
Según las informaciones difundidas por medios franceses, Louis fue atraído a una obra en Narbona durante la noche del 19 al 20 de junio. Allí fue brutalmente golpeado por un grupo de jóvenes. La agresión habría sido grabada en vídeo por los propios atacantes, un detalle que ha provocado una ola de indignación por la crueldad del crimen y por la aparente ausencia de remordimiento.
Louis fue encontrado inconsciente, con graves lesiones en la cabeza y en el rostro. Fue ingresado en coma inducido y murió días después. Cinco sospechosos, entre ellos varios menores, han sido puestos bajo investigación por asesinato, de acuerdo con la prensa francesa. La investigación continúa abierta y los acusados conservan la presunción de inocencia hasta que haya sentencia firme.
“Creen que son intocables”
La tía de Louis ha descrito públicamente la escena con palabras que estremecen: los agresores se habrían grabado mientras el joven yacía malherido, e incluso habrían regresado al lugar para filmarse de nuevo. “Creen que son intocables”, denunció. Esa sensación de impunidad es precisamente lo que la familia quiere romper con la marcha del 5 de julio.
El caso ha reabierto en Francia el debate sobre la violencia juvenil, la eficacia de los servicios sociales, la justicia de menores y la respuesta del Estado ante ataques cometidos por grupos de adolescentes que actúan con una brutalidad extrema y, en ocasiones, con una exhibición pública de sus actos en redes sociales.
Un crimen que golpea el debate político francés
La muerte de Louis ha provocado reacciones políticas de alto voltaje. Dirigentes de distintos partidos han condenado el crimen y han reclamado una respuesta judicial firme. Pero, más allá de las declaraciones, el fondo del asunto sigue siendo el mismo: una sociedad que ve cómo determinados episodios de violencia extrema se repiten, mientras las familias de las víctimas sienten que el sistema llega tarde.
La marcha de Narbona no solo honrará la memoria de Louis. También será una prueba de la capacidad de Francia para mirar de frente un problema que ya no puede esconderse bajo eufemismos. Cuando una madre dice que ya no es tiempo de llorar, sino de luchar, lo que está haciendo es acusar a todo un sistema de haber fallado.
